Los artesanos cobran completo

El asalariado recibe salario, el dueño de la fábrica, ganancia, el intermediario, ganancia comercial; alquileres, el terrateniente, el banquero interés y el Estado impuestos varios; en cuanto al artesano, ¿qué paga o renta recibe?

El artesano y el trabajador que operan por su propia cuenta se despachan y dan el vuelto. No tienen patrono, no cobran sueldos y tampoco obtienen ganancias en sus operaciones de venta de sus servicios o de los bienes que producen. Toda ganancia marca la diferencia entre el precio de compra de una mercancía y otro obtenido con su reventa. Ningún artesano puede ganarse a sí mismo con la mercancía que el mismo produce.

Asimismo, podríamos tratar el hipotético caso del fabricante que cubre todas las fases de la circulación capitalista, es decir, trabaja con capital propio, compra medios de producción y contrata trabajadores asalariados, Luego vende directamente su producción sin pasar por intermediario alguno.

En el caso de este fabricante sui géneris, él se queda con 100% de la plusvalía, la ganancia que le dan sus trabajadores queda en casa, salvo la parte que liquida como impuestos al municipio y al Estado.

Esos modelos artesanal y del capitalista que es fabricante, comerciante y banquero, cuales tres divinas personas fundidas en una sola, pueden interpretarse como la asociación de muchos artesanos que decidan cooperar juntos y dividir el fruto de su trabajo a partes iguales, luego de cubrir los costes de la fabricación colectiva.

Obviamente, este tipo de empresa colectiva pagaría anticipos a sus consocios y al final de un periodo de producción liquidaría el resto sus ingresos, luego de descontar los costes en medios de producción y de otras inversiones que seguirían siendo propiedad colectiva.

Tales ejemplos representan la tendencia que tiene el modo de producción capitalista cuando mediante algún movimiento social los proletarios declaren el poder económico como propiedad de todos y tomen el control de todas las empresas privadas. Para tales efectos, las experiencias socialista cumplidas a la fecha nos hablan de procesos revolucionarios cruentos.

No estamos proponiendo ninguno de esos ensayos, pero hemos querido demostrar que la plusvalía pasa a ser un excedente de ingreso que los trabajadores artesanales también generarían cuando trabajen horarios superiores a los necesarios para cubrir sus anticipos remuneratorios.

En el modo capitalista, como rige la propiedad privada, cada fabricante representa el colectivo expropiado ya que él funge de dueño de los medios de producción, y así, este representante de todo el artesanado se queda con toda la plusvalía que luego se ve obligado a repartirla entre comerciantes, banqueros y terratenientes, para   al final quedarse con su propia ganancia.



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Manuel C. Martínez


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