Alquimia política

Estudio al Plan de la Patria (8)

Siguiendo ahora en el tema de los objetivos estratégicos, del objetivo nacional garantizar la continuidad y consolidación de la Revolución Bolivariana, que viene impulsado por el gran objetivo histórico independencia nacional, este objetivo nacional está distribuido en cinco (5) objetivos estratégicos y generales, que a su vez se subdividen en diecinueve (19) objetivos de acción que concentra la materialización de la defensa, expansión y consolidación de la independencia nacional.

Los objetivos estratégicos establecen las áreas y sectores claves o preferentes a los cuales se asignarán los recursos públicos consistentemente con las definiciones de las visiones país y estrategias nacionales para el desarrollo. En el caso del Plan de la Patria, los objetivos estratégicos plantean las siguientes acciones tácticas:
1.-Fortalecer la institucionalidad electoral como proceso y como instancia de legitimación del poder político nacional;

2.- Organizar al colectivo para la defensa de la voluntad del pueblo, consolidándola mediante la organización de la autoridad del Estado;

3.- Preservar y recuperar los espacios de gobierno regional y local;

y 4.- continuar dándole forma y cuerpo a la soberanía y democratización de los medios de comunicación comunitaria.

En lo que tiene que ver con las acciones tácticas, diecinueve (19), se pueden simplificar en cuatro acciones:

1era- Unidad en todos los sectores de la sociedad civil en torno al proyecto bolivariano.

2do- Formar a las organizaciones del poder popular en procesos de planificación, coordinación, control y administración de servicios que eleven el buen vivir.

3ero- Garantizar la planificación, elaboración, ejecución y seguimiento participativo de las políticas regionales y locales, en consonancia con los objetivos del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación.

4to- Consolidar la plataforma comunicacional y tecnológica, para ejercitar el músculo de la opinión pública, en favor de los interés del proceso revolucionario bolivariano y no en beneficio de sectores del capitalismo global.

La esencia del objetivo nacional número uno (1) y de los subsiguientes objetivos estratégicos y generales, es crear solidez en la articulación de los intereses del poder público nacional, en la consecución de un plan político-ideológico que busca transformar el Estado y crear nuevas instancias de participación ciudadana donde las personas tengan acceso a la toma de decisiones y pueda involucrarse con la solución de sus propias necesidades, rompiendo con la cadena de comercialización del burocratismo neoliberal que aún sigue encriptado en la institucionalidad venezolana. Son acciones que van desde la planeación de cómo hacer las cosas, hasta la resolución de conflictos desde un escenario de cooperación e independencia.

A todas estas, los avances alcanzados en las diversas Cumbres latinoamericana y del Caribe, tales como extraordinaria UNASUR, ayudan a garantizar la prevalencia de la Revolución Bolivariana, además de dar un paso en el proceso de legitimar de la misma, ante quienes en el plano internacional apostaron contra la desintegración y el aislamiento de Venezuela de la diplomacia internacional; se ha logrado derrotar la política de provocación contra Venezuela y se ha proyectado, por primera vez en nuestra historia, que sean los propios gobiernos y las instituciones creadas por ellos, quienes comiencen a definir las políticas públicas, sin la injerencia directa de EE.UU. Igualmente se ha demostrado que las alianzas y cooperaciones de carácter continental y hemisféricas, han sido un factor clave en el fortalecimiento de la propuesta socialista ante el capitalismo salvaje.

Valga recordar lo expuesto por José M. Ameliach N. (08/02/2012), en su artículo “Urge consolidar la Revolución Bolivariana”, en aporrea.org, el “…pueblo necesita de la estabilidad del nuevo sistema político, social y económico sabiendo a ciencia cierta a qué atenerse y no estar pendiente de que otras cosas podrían surgir que pudieran perturbar su vida habitual. Por consiguiente, es muy importante afianzar lo referente a los derechos humanos con leyes y prácticas que puedan ser reconocidas por el pueblo, las naciones del mundo y por instituciones internacionales. Establecer la diversificación económica del país asegurando los planes agropecuarios, forestales, industriales y mineros. Mejorar la prestación de la salud en hospitales, ambulatorios, CDI y demás edificaciones. Ser autosuficiente en la producción de medicinas. Incentivar los estudios técnicos. Optimizar la instrucción media y profesional en eficientes liceos y buenas edificaciones universitarias, en donde exista un buen equipamiento de sus laboratorios. Esmerarse en la educación primaria en las escuelas y no se permita su deterioro y se conserven sus plantas físicas siempre en buen estado. Prestarle mayor cuido el ambiente y al turismo. Cuidar mejor a la cultura folklórica aportando ayuda a las comunidades en donde se llevan a cabo. Mejorar las unidades de transporte terrestre de personas con nuevos autobuses, vagones y otros vehículos. etc., etc…”

En una palabra, recalcaba Ameliach, sobre todo, “… hay que acabar con el cobro de comisiones por parte de funcionarios en la adjudicación de algún contrato o la prestación de algún servicio. Hay que supervisar y guiar muy bien a los gobernadores y alcaldes para que sus labores sean de lo mejor en su jurisdicción para bien de sus pobladores…”

En una palabra, citando ideas del ensayo “Hugo Chávez y el socialismo del siglo XXI en Venezuela”, de Dayianni Leyva Rodríguez, Oscar Pérez Portales, y José Antonio Soto Rodríguez (2009), el proceso revolucionario venezolano ha tenido singularidades. Se desmanteló el congreso anterior y creó la asamblea nacional soberana y patriótica, en la que ha tenido mayoría el proyecto revolucionario V República lo que ha favorecido la implementación de leyes de beneficio popular y de políticas tendientes al progreso del país en todos los órdenes. Se ha recibido el apoyo de las fuerzas armadas y del pueblo, lo que hizo fracasar el intento golpista y el paro económico del país con la manipulación de PVDSA. Se ha instituido una política democrático-participativa, que ha hecho posible el cumplimiento de los programas agrario, de salud pública, educacional, de desarrollo económico, de vivienda, de aumento del bienestar y del consumo de la población a través de los mercados estatales y no estatales. Se ha establecido la consulta periódica y rendición de cuenta ante el pueblo de las gestiones del gobierno. Se reconocen los derechos de los pueblos indígenas a que se respete su cultura e idiosincrasia…”

Estos logros son un paso para la consolidación, pero hacen falta muchos pasos más.


Esta nota ha sido leída aproximadamente 1861 veces.



Ramón Eduardo Azocar Añez

Doctor en Ciencias de la Educación/Politólogo/ Planificador. Docente Universitario, Conferencista y Asesor en Políticas Públicas y Planificación (Consejo Legislativo del Estado Portuguesa, Alcaldías de Guanare, Ospino y San Genaro de Boconoito).

 azocarramon1968@gmail.com

Visite el perfil de Ramón Eduardo Azócar Añez para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Ramón Eduardo Azócar Añez

Ramón Eduardo Azócar Añez

Más artículos de este autor