Especial atención merece, hoy en día uno de los mayores riesgos que confrontan los ciudadanos en la calle son los robos. Los llamados “paseos millonarios”, secuestros temporales o express, en que las víctimas son obligadas a retirar dinero de los cajeros automáticos con su tarjeta débito y crédito, están relacionados con el robo de carros y la accidental utilización de taxis piratas.
Por lo demás, cabe señalar que no sólo los pasajeros están en peligro: también los taxistas son objetivo de los que no dudan en asesinarlos para robarles el carro o el dinero. La indefensión de los conductores es total, pues una persona armada en el asiento posterior los domina sin dificultad.
A pesar de ello, generalmente, el “paseo millonario” es perpetrado por tres (3) delincuentes: uno que maneja el taxi tomado sin ninguna precaución en la calle, y dos (2) cómplices que se suben más adelante, dejando prácticamente inmovilizada y sin defensa a la víctima.
Pues bien, luego toman las tarjetas débito y crédito del pasajero, le exigen las claves e inician una ronda por varios cajeros automáticos, hasta cuando las tarjetas ya no tienen cupo para retirar más dinero.
Bajo la premisa narrada, posteriormente lo despojan de todas sus pertenencias y lo dejan en un sector despoblado de la ciudad, a veces golpeado y humillado.
Es un hecho irrebatible, en ocasiones, las personas robadas son asesinadas o heridas, en medio del shock, olvidan las claves de sus tarjetas y los malhechores creen que no quieren darlas.
Allí se afirma, cuando los usuarios requieren un servicio de taxi vía telefónica, rara vez verifican que el número de taxi que llega a recogerlos sea el que les han asignado por teléfono; o, lo que es peor, al solicitar el servicio no piden dicho número. Trate siempre, de pedir el servicio de taxi por teléfono, a empresas serias, reconocidas que tengan prestación por radiocomunicaciones.
Se da por sentado, a veces los paseos millonarios se deben a la ingenuidad y/o inexperiencia de algunas personas que hacen amigos ocasionales en la calle, en los centros comerciales, en los centros nocturnos y hasta en los consultorios médicos, y que luego son sorprendidos por los delincuentes.
Es obvio, por descuido o exceso de confianza posibilita el accionar de los antisociales. La prevención es la mejor defensa.
Y jamás olvidemos, que la seguridad no admite fallas humanas, ni técnicas, toda vez que, ningún detalle es tan pequeño que pueda ser ignorado y ninguna amenaza tan insignificante que pueda ser descartada.
Abogado (*)
adelsopalmar@gmail.com
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