¿Con la huelga patronal de Diciembre se agota el modelo de capitalismo neocolonial venezolano?

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El transcurrir de estos 24 días de paro patronal golpista y anti nacional arrojan, en un primer balance, varias conclusiones que es bueno puntualizar y desarrollar en el estrecho marco de un trabajo de opinión.

En primer término, ante la magnitud de las pérdidas voluntarias, auto impuestas, por carencia de ingresos económicos durante un mes de los comerciantes grandes, medianos y pequeños; el cierre de las fábricas y, por tanto, de la producción; el no pago de salarios a los empleados y trabajadores; la imposibilidad de cancelar el pago de locales, acreedores, deudas y otros conceptos financieros no menos importantes.

Unas preguntas surgen como obligatorias: ¿Si del exterior, de Norteamérica, de las grandes corporaciones petroleras transnacionales, del gobierno de Bush, del presupuesto de siniestras organizaciones conspiradoras como la CIA u otra entidad del estado norteamericano y de otros gobiernos como el español que dirige el señor Aznar, vino dinero para soportar la huelga (1000 millones de dólares, se ha denunciado), cómo se distribuyó ese dinero? ¿sólo para los grupos monopólicos super poderosos como las televisoras comerciales o para grupos como el Polar, quienes, en el caso de las televisoras, se adhirieron al paro patronal eliminando toda la programación ordinaria, no transmitiendo cuñas (fuente principal de sus ingresos) pero si pusieron sus enormes recursos tecnológicos al servicio del mal, a conspirar a fondo no para sólo buscar el fin del gobierno y el mandato del presidente Chávez sino la destrucción del Estado venezolano, cómo hicieron para sobrevivir, autofinanciándose exclusivamente o con una jugosa parte del dinero venido del exterior?

O, en el caso, del Grupo Polar, quién con la actitud miserable y criminal paró la producción de harina de maíz precocida, alimento vital en la mesa venezolana, de cerveza y otros productos ¿asumieron ellos exclusivamente sus pérdidas o recibieron dinero para que se sostuvieran las fábricas paradas?

Pero otro hecho es cierto, la huelga patronal no estaba concebida para que durase tanto; ellos juraban que al pararse la industria petrolera, a la semana Chávez se derrumbaba. Evidentemente sus cálculos no tenían asideros reales y objetivos, parece una especie de auto suicidio de una clase social que no ha sabido cómo parar esa sangría de perdidas para muchos de sus propios integrantes, esta es la tercera o cuarta vez, en el plano económico que ese sector, la gran burguesía, se auto inflinge derrotas económicas.

¿Qué va a ocurrir cuando el año 2003 comience la actividad normal y tengan los empresarios, los comerciantes que pagar nómina, sueldos y salarios, locales, luz, teléfono, deudas?

De entrada luce evidente que muchos no podrán funcionar, muchos comerciantes de ese 25 o 30 por ciento de centros comerciales que no abrieron en diciembre, mes precisamente de alta circulación de dinero y ventas masivas, máxime si se toma en cuenta la circulación de ocho billones de bolívares que el gobierno pagó en tres meses de aguinaldos a los empleados públicos. Tal vez el Grupo Polar no quiebre, pero si es seguro que ya, en este 27 de diciembre, muchos empresarios, por gusto propio -¿auto suicidio?- o porque no estaban preparados para un paro tan extenso que los liquida económicamente, por las razones expuestas.

Pero, yendo más a fondo, nuestra preocupación y percepción es que se ha venido produciendo un progresivo desplome del modelo capitalista-dependiente, neo colonial y neo liberal venezolano, enfrentado a las políticas económicas anti neoliberales preconizadas por el Gobierno. Sin quizáshabérselo propuesto de manera expresa el Gobierno ha accionado, con algunas de sus políticas económicas, sobre todo las de frenar las privatizaciones de las industrias básicas y otras empresas del Estado, la protección constitucional de industria petrolera y la nueva ley de hidrocarburos, las políticas de micro créditos y cooperativismo y las nuevas políticas de economía social, los dispositivos no sólo de enfrentamiento de un modelo económico capitalista dependiente agotado, rentista, abiertamente neoliberal y de mercado a otro, que sin dejar de ser capitalista, contiene elementos humanistas y solidarios.

Pero, el alto componente político que la clase dominante le ha impreso a su conducta en los últimos tiempos evidentemente que los afecta en sus propios intereses, su decisión de producir un golpe económico, un golpe de Estado como el del 11 de abril, bajar la inversión en sus empresas, fugar los capitales al exterior, invertir fuertemente en el proceso conspirativo, producir 4 paros desde el 10 de diciembre de 2001 al 2 de diciembre de 2002 donde un alto numero de empresas y comercios han parado, con el consiguiente volumen de pérdidas económicas para cada uno de los participantes.

¿A cuántos miles de millones de bolívares ascienden las pérdidas, en conjunto, de estos sectores de la burguesía venezolana? ¿Cuánto más pueden soportar esa sangría y cuantos no están ya quebrados? ¿Cuántos miles de millones no perdieron muchos de esos grupos económicosporque el gobierno de Chávez les quito la posibilidad de negociados, créditos impagables, pólizas de seguros, subsidios, y miles de formas de reciclar para sus intereses los dineros públicos, dinero éste que una parte seguramente ha sido invertido en el proceso conspirativo?

La clase dominante, la oligarquía, la burguesía monopolista y el resto de la clase viene, desde 1998, cometiendo un alto cúmulo de errores políticos como los cometidos durante el proceso electoral donde destruyen no sólo sus candidatos sino los dos partidos políticos fundamentales de la alternabilidad democrática-representativa por apoyar un aventurero miembro de la oligarquía con el que pretendían frenar el ascenso de Chávez a la presidencia. No hablemos de los errores económicos graves impuesto al país por el modelo petrolero rentista y por la oligarquía transnacionalizada con sus políticas y paquetes neoliberales, el terrible daño a la nación y a la economía con la crisis bancaria de 1994, donde los banqueros se convirtieron en delincuentes, se robaron el dinero de los ahorristas y se fugaron del país, igualmente tenemos la perversa y artera puñalada a la economía venezolana que se expreso en aquel nefasto viernes negro ejecutado durante el gobierno de Luis Herrera.

¿Cuántos años tiene la oligarquía imponiéndonos sus crisis, arrastrándonos con ella y sumiéndonos como pueblo y como país en esta terrible crisis de miseria y pobreza? ¿Hasta dónde o hasta cuando puede continuar aguantando este capitalismo salvaje, perverso, neo colonial que lideriza la oligarquía moribunda y cada vez más arruinada?

Con el proceso revolucionario bolivariano se ha ido abriendo un nuevo paradigma, una concepción humanista donde se reivindican los derechos humanos, se estimula constitucionalmente los principios de la solidaridad social, la hermandad, el colectivismo, la justicia social, se estimula un nuevo paradigma de democracia donde lo fundamental es la participación y el protagonismo, es decir, un nuevo actor social irrumpe en la escena histórica, el pueblo en su más genuina expresión, los sectores más preteridos y excluidos de la sociedad hacia quienes se van volcando masas de dinero en miles de escuelas bolivarianas y rescate de millones de niños para el estudio, mejores hospitales, masificación progresiva del deporte, planes masivos de vivienda, tierra para el campesino, ley de pesca, agua para sedientas ciudades y campos que nunca la tuvieron, obras macro como el tren del Tuy, en el Estado Miranda, el Metro para Los Teques, el nuevo puente sobre el río Orinoco, represas gigantescas en Guayana, entre otras.

¿Cómo se va a compatibilizar aquel modelo económico capitalista-golpista, que en tan solo un año ha parado al país prácticamente dos meses y llega al mes de paro con perdidas irrecuperables para sus grupos económicos, con este nuevo modelo económico social que emerge de la lucha y el enorme esfuerzo del pueblo venezolano, que vio cristalizado en Chávez la posibilidad de llevar a la practica sus anhelos y aspiraciones del programa de justicia social de muchos años?

Al gobierno y al pueblo se le plantean ingentes tareas en el plano económico, político y social y la revolución forzosamente tendrá que tomar medidas radicales para poder preservarse y para enfrentar con eficacia a una oligarquía que lo menos que le interesa es producir, obtener beneficios o fortalecer la economía, ni siquiera la capitalista. Hay una especie de locura colectiva en sus integrantes que parecieran querer suicidarse colectivamente, de allí el carácter radical de sus posturas políticas, su fascismo ideológico-político, su desesperación de no poder derrocar al régimen bolivariano.

La posibilidad de nacionalizar parte de la banca, de cerrar algunas estaciones de TV golpistas, regular, a través de la ley de contenidos, el funcionamiento de las televisoras, redimensionar el proceso de producción alimentaria de la población, que evidencia fragilidad por el carácter monopólico de la empresas e industrias productoras. Igualmente fortalecer al Estado como productor, acelerar el proceso del cooperativismo agrícola y los circuitos industriales, apoyar masivamente a la pequeña y mediana empresa e industria.

Se agota rápidamente el modelo capitalista dependiente y salvaje, neo colonial, neoliberal y dependiente ¿cuál es la alternativa, una tercera vía con un capitalismo de rostro humano o un socialismo que se fortalece en la entraña popular?


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Humberto Gómez García

Director de la revista Caracola. Pertenece al Movimiento de Medios Alternativos y Comunitarios (MoMAC). revistacaracola.com.ve

 humbertocaracola@gmail.com      @hgcaracola

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