Carta abierta a Noé Pernía, sapólogo

Nota de Aporrea: Ver abacarta de Noé Pernía al Ministro Andrés Izarra
Tu carta para justificar haber golpeado a un reportero durante la marcha de estudiantes universitarios del 19/07/05, no merece esta respuesta, que escribo para beneficio de periodistas y reporteros. No me considero tu colega, aunque digas ser “del gremio”, seas de “Los del Medio” o de “Los del Miedo” (gringos de la USAID) que los subsidian.

Los términos que empleas, “sapógrafos, exaltados, pandillas chavistas, régimen militarista, violencia gobiernera, espía de los Tupamaros, bandoleros, turbamulta chavista” te definen, y explican tu violencia, a la que llamas “actitud” para que suene más digna la brutalidad del antichavismo que paga a quien utiliza, como tú, argumentos contundentes, aunque sea en proporción de trescientos a uno, que no habían más en la marcha donde estabas “como un ciudadano más”, seguramente reviviendo tus años de estudiante.

Recapitulemos: dices que tu agresión fue defensiva, porque ubicaste (sic) al “sujeto” (reportero) culpable de acompañar “con la misma video cámara, a las pandillas chavistas que van a hostigar a los trabajadores de RCTV” (¿cuándo fue la última vez?) y le gritaste “espía” (lo que cualquiera de la profesión sabe cuan peligroso es en una multitud airada). Cuando “trató de huir como las hienas con el botín de imágenes” lo perseguiste, lo alcanzaste, lo partiste a carajazos y le destruiste la cámara en defensa propia, porque para ti “era vital neutralizar al sapógrafo que ya tenía en su poder un registro completo de los líderes estudiantiles”… quienes no se ocultaron y se identificaron al ser entrevistados y grabados por los medios privados y oficiales, algo natural en este “régimen” que no reprime la protesta. ¿Por qué era “vital” para ti hacer lo que hiciste? ¿Para garantizar tu vida? ¿O la manera como te ganas la vida cuando no trabajas como reportero?

Por qué, Pernía, si estás seguro de haber identificado a un espía te preguntas “¿Qué hacía un “reportero” de Catia TV allí? ¿No se supone que es una televisora comunitaria? Si mi olfato periodístico no me engaña, la marcha estudiantil no era ninguna noticia de tipo vecinal o comunitario”…a esto llaman los franceses ‘comienzo de confesión’. No, Pernía, lo que te engañó no fue tu olfato periodístico sino la ausencia del mismo a la hora de morder “como un ciudadano más”. Porque, si un trabajador de los medios hace lo que tú hiciste ¿qué se puede esperar de los “bandoleros” de la “turbamulta chavista”.

Debo confesar que hay quienes no comparten lo que dice “mi olfato periodístico” y niegan que seas, en tus ratos libres, un servil a sueldo de la oposición golpista: aseguran que lo tuyo fue un ajuste de cuentas personal, disfrazado de política, contra quien una vez te agredió “golpeando la camioneta en que me desplazaba con mi equipo reporteril en medio de una turbamulta chavista” (para la cual quizás era vital “neutralizar al sapógrafo que ya tenía en su poder un registro completo de los líderes”), pero reconocen que unos golpes en una camioneta no son motivo suficiente, sobre todo si es un vehículo de la empresa y está asegurado… pero, y ahora viene lo mejor, dicen que tu referencia a “otros eventos en los que no me voy a extender” oculta un despecho incurable contra alguien a quien atribuyes la causa de tu infelicidad personal.

Si la versión de una venganza personal es lamentable, mucho más triste es constatar tu ignorancia sobre la realidad que criticas. No me refiero al Ministro Izarra y lo que llamas su “nerviosismo proverbial”, ni a tu evidente injusticia y mala fe al acusarlo de la violencia callejera contra los trabajadores de los medios (de uno y otro bando), porque ¡al fin! tenemos un gobierno donde los ministros son criticados libremente y se lo tienen que calar, que para eso les pagan… No, justamente me refiero a tu exigencia condicional de que Izarra “ponga preso a todos y cada uno de los agresores de mis colegas desde 1999 para acá”. No, Pernía, no es así, repite conmigo:

“En la República Bolivariana de Venezuela existe separación de poderes. Los ministros no pueden mandar a poner preso a nadie. Eso era antes de 1999, bajo la Cuarta República”. ¡Bravo, Pernía! continuemos: “En Venezuela existe absoluta libertad de expresión, no hay censura previa, la violencia policial o callejera contra los trabajadores de los medios (de cualquier tendencia) es responsabilidad individual e intransferible de funcionarios o particulares desequilibrados, mentalmente débiles o con tendencias criminales que afloran en la pasión de la confrontación política”.

Y ahora, Pernía, para que no las pierdas todas y en aras de la “despolarización” que pide el Presidente, te voy a informar de algo que puede ayudarte a soportar la infelicidad de ser quien eres, vivir en un país con mayoría chavista y, colmo de la desgracia, trabajar en RCTV con jefes tan mediocres que pagan tan mal a sus empleados, aún después de años de fidelidad perruna: en el supuesto negado de derrocamiento del Gobierno Bolivariano y toma del poder por la oposición golpista pitiyanqui, los periodistas y reporteros chavistas seremos asesinados por individuos como tú, que sufren y propagan el abyecto dolor de la falta de amor, siempre tienen a mano una justificación “vital” para la muerte y, por lo tanto, son aburridos haciendo el amor y pésimos jugando dominó. Me matarán, Pernía, y mi último instante tendrá más alegría que tu vida entera, entre otras cosas por haber visto la caída de un mundo y el nacimiento de mi pueblo. Antes, durante y después del fin, con humor te grito, escúchame Pernía: ¡VIVA CHAVEZ, CARAJO!



EL MINISTRO IZARRA CAYO EN SU CEPO
Noé Pernía I.

El escándalo que ha aprovechado el régimen militarista alrededor de mi persona evidencia una torpeza flagrante. Con manifiesta hipocresía se conduelen por las "agresiones" contra un sapógrafo disfrazado de "reportero comunitario", al tiempo que surgen las sombras de otros casos de ataques contra periodistas y camarógrafos de medios privados.

El Ministro Izarra, con su nerviosismo proverbial, titubeó cuando la colega de Globovisión Marta Palma Troconis le contó en la rueda de prensa de este jueves que a ella la agredieron grupos de exaltados, y que por su caso aùn no habían culpables.

Izarra, respondió como responden todos los altos funcionarios atrapados en su cepo y la mandó a que averiguara en la Fiscalí por el estatus de su denuncia. Como para reirse durante 2 días seguidos.

Qué mala suerte tiene el pobre Ministro Izarra, como una burla del destino entre los periodistas y reporteros gráficos que asistieron a su rueda de prensa, se encontraban varios colegas víctimas de la violencia gobiernera, cuyos casos le importaron un comino a los burócratas del militarismo.

A Marta Palma Troconis la golpeó una valiente pandilla de revolucionarios en un barrio del Municipio Sucre. No hay culpables por este caso.

A Juan Carlos Aguirre, de Unión Radio, lo golpearon salvajamente efectivos de la Guardia Nacional en Altamira. No hay culpables por este caso.

A Antonio José Monroy, camarógrafo de RCTV, le dispararon en el tobillo en medio de una concentración chavista. No hay culpables por este caso.

La ironía es que todos ellos estaban en la rueda de prensa donde el Ministro Izarra se indignó por las "agresiones" contra un supuesto "periodista comunitario". El set de la hipocresía fue bárbaro.

Vamos a hacer una cosa ciudadano Ministro, vamos a sentarnos a conversar sobre el asunto. Yo me comprometo a pedirle disculpas en cadena nacional al sapógrafo gobiernero, después de que usted ponga preso a todos y a cada uno de los agresores de mis colegas desde 1999 para acá. Si no, su propia farsa se lo fagocitará lentamente.

II.

Quiero aclarar una vez más que mi actitud no fue ofensiva, sino defensiva.

Yo participé en la marcha de los estudiantes del pasado martes 19 como un ciudadano más y no me encontraba en funciones reporteriles. Al sujeto que ahora defienden tanto lo ubiqué grabando los rostros de los muchachos que estaban más cerca del cordón de seguridad. El individuo no es reportero de ninguna clase, es el mismo sujeto que ha acompañado, con la misma videocámara, a las pandillas chavistas que van a hostigar a los trabajador es de RCTV (la planta siempre ha grabado esos incidentes).

Lo ubiqué con facilidad porque el sujeto se comportaba como un sigiloso "sapógrafo", y no como un genuino reportero. De hecho, cuando le grité "tù eres espía de los tupamaros", trató de huir como las hienas con el botín de Para mí era vital neutralizar al sapógrafo que ya tenía en su poder un registro completo de los líderes estudiantiles. Yo no agredo a periodistas de ninguna clase, soy del gremio. Pero sí me indignan los espías y sapógrafos gobierneros.

Qué hacía un "reportero" de Catia TV allí? No se supone que es una televisora comunitaria? Si mi olfato periodístico no me engaña, la marcha estudiantil no era ninguna noticia de tipo vecinal o comunitario. Por qué no llevaba su credencial? Simplemente conocía al sapógrafo de marras desde mucho antes, porque forma parte de una pandilla de bandoleros chavistas que se ocupa de mortificar a los periodistas audiovisuales.

De forma tal que si ese joven es "reportero comunitario", entonces yo soy Hugo Chávez Frías.

noepernia@yahoo.com



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Eduardo Rothe


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