Cuando salió la nueva imagen de VTV, debo confesar que yo estaba entre las pocas personas que le gustaba. Entre otras cosas:
- Porque el color naranja transmite una imagen juvenil.
- Porque soy fanático de las comiquitas japonesas
(anime), y las letras "VTV" están escritas de una forma que recuerda
mucho al katakana,
uno de los alfabetos japoneses.
- Por que me gusta la innovación, los cambios, las novedades.
El primer argumento me lo tumbaron facilmente: ¿Acaso VTV es el canal únicamente de los jóvenes? ¿Y las señoras fanáticas de "Nuestra mañana", o los adultos contemporáneos fanáticos de Paul Guillman, o la gente de todas las edades que ven el noticiero de VTV, la Lámpara de Diógenes, el programa En Confianza o tantos otros? ¿Ellos no cuentan?
Es cierto: VTV no puede ser únicamente un canal juvenil.
Sobre el segundo: ¿Acaso en Venezuela somos japoneses? La cultura japonesa es hermosísima, pero nosotros tenemos que resaltar NUESTRA cultura, nuestras artes, nuestros valores. Si quiero ver cosas japonesas, es sencillo: sintonizo Locomotion o Cartoon Networks.
Y en cuanto al tercero: "¿Te parece bonito -me dijo alguien- que el nuevo logo del canal de todos los venezolanos no te transmita nada? ¿Acaso nuestro proceso, con tantas virtudes y cosas hermosas que tiene, no es capaz de inspirar a alguien para crear un logo que sí transmita las bondades que dicho proceso tiene?"
Otra persona me recordó que esa "V" del canal del Estado era la "V" por la cual miles de personas lucharon el 13 de abril de 2002, cuando se reunieron en los alrededores del canal para exigir su retorno al aire. Luego, durante el paro de diciembre de 2002, la gente veía, defendía, admiraba y respetaba a su “V” porque era un canal que, él solo y a pesar de sus deficiencias, tuvo que hacer contrapeso a la guerra mediática que hacían 4 canales privados para derrocar al gobierno.
Por ello surge la justificada pregunta de si necesitaba el canal un cambio de imagen tan radical, recordando además que VTV ha tenido 3 cambios en los últimos 2 años, cada uno de ellos multimillonario.
No sabíamos todavía quienes habían hecho el logo de VTV, pero ya en ese momento sospechábamos que las personas que estaban detrás del mismo no tenían la más mínima identificación con el proceso bolivariano. Nada contra mis amigos opositores, pero evidentemente ninguno de ellos contrataría a El Tano -por decir alguien de este proceso- para hacer la nueva imagen de Globovisión o de la Coordinadora Democrática.
Son diversos los errores que se cometieron a nivel de diseño con ese cambio de imagen: tacos de micrófonos con muchos colores, logos animados que distraían, letras blancas sobre naranja que se difuminaban y no se entendían. Algunos problemas se arreglaron, otros no.
Este miércoles, sin embargo, se cometió el peor error de todos. Alguien cometió el terrible error de permitir que los muy criticados diseñadores de la nueva imagen del canal debían ser entrevistados y dar la cara por su creación, para tratar de explicar qué es ese logo y convencer al público de que el logo sí valía la pena.
Los resultados fueron atroces.
En primer lugar, ¿explicar un logo?
Un pana me dijo que un logo es como un chiste: si nadie lo entiende y tienes que explicarlo, es porque no lo supiste contar. Peor aún: si después de explicarlo, la gente todavía no se ríe, es porque el chiste no es gracioso. ¡No sirve! ¡Deséchalo! ¡Cuenta otro!
Luego, tenemos los argumentos de los diseñadores.
"El color azul es muy corporativo, por eso se cambió."
- Pepsi Cola (toda una corporación, sin lugar a dudas)
es el segundo refresco más vendido a nivel mundial, y nadie tiene la
opinión de que sea un refresco “corporativo” a pesar del uso masivo del
color azul, el cual adoptaron unos años atrás.
- Discovery Channel es el canal de televisión documental más visto en el mundo, sobre todo por los más jóvenes. ¡Definitivamente la imagen del canal, con colores azul y negro, no es corporativa aún cuando la empresa que está detrás del canal sí lo es! (por cierto, en estos días realizaron un cambio de imagen, pero el logo y los colores quedaron intactos)
- Para sentirnos identificados con algo, ese algo debe
tener un significado. El logotipo del gobierno bolivariano (los tres
muñequitos tomados de la mano, en colores amarillo, azul y rojo)
SIGNIFICA ALGO. Nadie ha salido a explicar ese logo, porque se entiende
a la perfección. ¡Es excelente!
- Lo mismo se puede decir del logo de Barrio Adentro II:
un corazón, entre otros elementos. Luego de conocerse lo que hará esta
misión, ¿necesita explicación ese logo?
(No conozco ni tengo relación alguna con los autores de esos logos).
- El proyecto bolivariano sí tiene que proyectar una imagen, tiene que dejar claro lo que quiere decir. El hacer un logo sin un significado evidente está bien para un canal como Televen, que no tiene otra finalidad que la de ganar audiencia y vender publicidad. En Televen, un logo como la esfera roja es aplaudible. Pero VTV no es un canal de ese estilo.
- Tengo panas que ven en ese logo los bigotes de Ortega, los labios de una mujer, el banco Consolidado, el Provincial, el Federal. Es idéntico al logo de Microsoft Office para Macintosh. Muchos lo acusan de ser igual al de Globovisión. ¿Queremos que VTV se vea asociado con bancos, con Ortega, con Bill Gates, con el principal canal opositor o con algún lápiz labial.
- Cuando la gente no se siente identificada con algo,
eso es cierto. Pocas personas se sintieron dolidas con el cambio de
logo del Banco de Venezuela, del Banco Provincial o de los helados Tío
Rico, o cuando se cambió el logo rectangular de tres colores de Jeep
cuando fue comprada por Chrysler.
- Pero la gente sí está muy identificada con el canal que ellos defendieron el 13 de
abril de 2002.
Había muchas otras cosas qué cambiar: los escenarios, los generadores
de caracteres, algunos programas, algunos contenidos y la música, por
citar ejemplos. Pero ¿el logo?
- El logo de Coca Cola no ha cambiado en más de cien
años. Para Disney sería impensable salir de la silueta de Mickey; lo
mismo podría decirse de Nike y su rayita, de McDonalds y sus arcos
dorados, o de Globovisión y su "G". Sin embargo, si mañana alguien
intenta cerrar la Coca Cola, Nike o Disney, difícilmente alguien saldrá
a manifestar pidiendo su retorno, cosa que sí pasó con VTV.
- No por ello hay que estar
cerrados al cambio del logo.
Si se determina que realmente hay que hacerlo por otro motivo que no
sea el gastar algunos cientos de millones de bolívares, se puede hacer
de forma tal que el logo nuevo recuerde al viejo pero tenga elementos
que lo hagan novedoso y ágil, tal y como se hizo con el logo de Pepsi
unos años atrás… ¿No recuerdan el cambio del logo amarillo de VTV por
uno blanco con las esquinas redondeadas, algo hecho recién el año
pasado?
No hay que ser muy "creativo" para imaginarse a una "V" dibujada de una forma distinta, por ejemplo, con una flechita desde adentro hacia afuera que represente lo endógeno: "desde adentro."
Pero mejor aún hubiera sido convocar a un concurso o a una consulta amplia para escoger el nuevo logo de todos los venezolanos. También hubiera sido aceptable buscar a diseñadores realmente identificados con el proceso, que puedan crear cosas como el logo de los tres muñequitos del MCI, el logo del corazoncito de Barrio Adentro II o el logo de Mercal, por decir tres ejemplos.
En fin, yo ni me quería meter en este rollo del logo. Se puede vivir con él y nadie va a dejar de ver VTV (creo yo). Pero hubo algo que me molestó y me dolió sobremanera este miércoles: ver cómo algunos de los creadores del logo trataron al público en la entrevista, cuando se leyeron las llamadas telefónicas.
Lamentablemente estos diseñadores no supieron manejar las críticas. No salieron de una actitud permanentemente defensiva, y respondieron tal cual un muchacho de 18 años cuando otro lo critica: con más retórica y sin ningún respeto.
¿El resultado? Se burlaron de la audiencia, se rieron de las críticas, mintieron a granel y menospreciaron a personas tan destacadas en nuestro país como El Tano, aquel chileno a quien tantos respetamos y admiramos por su trabajo de décadas.
Eso fue algo que me dolió tremendamente y por lo cual estoy aquí, emitiendo mi protesta.
El Estado Bolivariano nos ha enseñado el supremo respeto que hay que tenerle a la audiencia; tengo algunos conocidos que integran el equipo de RNV Activa FM 103.9, emisora que da constante participación telefónica a chavistas y opositores, quienes me han contado una y otra vez cómo los directores de la emisora reiteraron que hay que mantener por sobre todo el respeto, el respeto y el respeto a la audiencia. EL PÚBLICO SE RESPETA. Opositores llaman a esa emisora, pelean con los moderadores, los critican, a veces hasta los insultan, pero ellos mantienen el respeto. ¡Aprendan!
Por ello daba dolor y rabia ver que los jóvenes entrevistados este miércoles se reían y se burlaban del público que los criticaba con o sin razón, comportándose como los dueños de un canal por el cual ellos no lucharon en sus momentos más críticos. Canal que ellos seguramente serán los primeros en abandonar si esa triste historia se repitiera.
Más que un cambio de logo, pido respeto hacia la audiencia, y -para próximas ocasiones- buscar para cosas tan delicadas a personas realmente comprometidas con el proceso, que realmente consulten al público al cual se deben y que no menosprecien a sus compañeros de trabajo del canal ni al público que emite sus críticas.