Kwame Nkrumah: La Cara Oscura de la Revolución Bolivariana

Por cierto, América Latina y Venezuela tienen que crear su propia práxis y teoría revolucionaria, realizar su propio socialismo, sin embargo, no podemos permitir, que por ignorancia se repiten los errores fatales que ocurrieron en otras partes en cuanto a unidad e integración se refiere, por ejemplo, en los continentes africano y asiático ya casi medio siglo atrás.

Nuestras relaciones Bolivarianas actuales con Africa no deberían ser solamente de carácter diplomático, económico o comercial; por causa de nuestro propio avance emancipatorio, tienen que ser todo en uno, históricas, sociales, globales y emancipatorias. Sólo de esta manera no hará falta de ir hacia el Norte, el Este o el Oeste, sino derecho hacia delante.

Tenemos que conocer y aprender de las experiencias revolucionarias del pasado, para que la Revolución Bolivariana sea capaz de trascender las vendettas parroquiales y miopes tanto como las actuales piedras de tranca imperialistas y así inventar nuevas armas sociales para defendernos contra los feroces ataques yanqui actuales, el Leviatán inescrupuloso y mentiroso de los medios masivos, para superar al globo fascismo, es decir, para ser invencibles y para introducir nuestro propio socialismo, junto con aquellos de otros, especialmente de Africa, a escala mundial.

Esto es de qué se trata la profundización de la revolución, la revolución socialista, la revolución permanente.

Por todas estas razones hay que estudiar concientemente la totalidad de las relaciones y eventos trans-históricos iguales, desiguales y combinados a nivel mundial. Hay que aprender y estudiar las lecciones de las revoluciones africanas del pasado y del presente, que involucran la integración continental y la unión solidaria, para enriquecer nuestros propios esfuerzos emancipatorios latinoamericanos.

Aquí y dentro de este breve comentario no podemos profundizar mucho las acciones y los pensamientos diarios de los diferentes líderes revolucionarios entre los titanes africanos, por ejemplo de Kwame Nkrumah o de Patrice Lumumba, tampoco podemos tratar con muchos detalles a sus numerosas obras científicas y filosóficas.

Solamente podemos seguir la pista para animar a nuestros camaradas Bolivarianos de estudiar otros idiomas, comprender otras visiones, aprender de la experiencia liberatoria africana, pero también para evitar los resultados catastróficos de la desunión continental, la colaboración imperialista y la traición criminal de las más profundas aspiraciones, sentimientos y deseos de millones de personas oprimidas y explotadas. Las paralelas africanas – dentro del tiempo y espacio histórico desigual – a las actuales situaciones en América Latina y al Presidente Chávez, son fascinantes y son tan obvias, así que sólo de vez en cuando haremos algunas referencias específicas.

Todo lo que decimos aquí, concierne directamente a la Revolución Bolivariana.

Al lado de Patrice Lumumba, Frantz Omar Fanon, Nelson Mandela y otros, Kwame Nkrumah, uno de los más grandes líderes y revolucionarios africanos de la época de la “descolonización” y de la introducción de la neo-colonización europea y norteamericana, nació en Nicroful, una colonia británica en la Costa de Oro, el 21 de septiembre de 1909. Originalmente se llamó Francis Nwia-Kofi, sólo luego, en 1945 cambió su identidad a Kwame Nkrumah. En 1935 se fue para EE.UU. como profesor amaestrado; hasta 1945 se dedicó allá mismo a los estudios universitarios.

En 1945, junto con George Padmore y otros futuros líderes africanos, participó en la organización del Sexto Congreso Pan-Africano en Manchester, Inglaterra. Dos años después regresó a la Costa de Oro (hoy Ghana) y en 1949 fundó la Convención Partido del Pueblo (CPP). En 1950, durante un grave estallido social que inundó al país, fue llevado preso. En las elecciones de 1951 ganó su partido político, el CPP, y Nkrumah fue liberado, para formar el nuevo gobierno que llevó a Ghana a la independencia en 1957. Igual a Chávez, Nkrumah fue encarcelado, porque defendió los derechos de las masas coloniales empobrecidas, y luego llegó al poder, como resultado de elecciones democráticas.

En 1960 Ghana se declaró República y dos años después, en agosto de 1962, en Kulungugu, en la Región Norteña, Nkrumah ya se había convertido en blanco de los “escuadrones de la muerte” británicos e internacionales de la CIA; por suerte se salvó del asesinato.

Lo qué toca a nosotros especialmente aquí en América Latina y Venezuela, es la política radical pan-africana de Nkrumah, que está explicada en su obra, “Africa tiene que unirse”, la fundación de la “Organización de la Unión Africana” (OAU) en 1963, e igual a Fidel Castro, su apoyo incondicional a todos los movimientos revolucionarios y anti-coloniales de Africa y de otras partes.

Sin embargo, precisamente como nuestro Presidente Hugo Chávez, experimentó las mismas campañas odiosas de difamación a nivel tanto nacional como internacional y los ataques viciosos de los medios masivos globales. Además, durante un viaje oficial a Beijing, China y a Hanoi, Vietnam del Norte, fue tumbado a través de un golpe militar, que fue organizado por el Servicio Secreto Británico y apoyado por sus sanguinarios aliados globales en 1966.

Pasó el resto de su vida en el exilio en Guinea, albergado por su amigo político, el Presidente Sekou Touré; allá en Conakry continuó escribiendo sus libros. El 27 de abril de 1972, durante un tratamiento médico contra el cáncer, murió en Bucarest, Rumania. Sin embargo, hasta el día de hoy, su sueño diurno revolucionario sobre unos “Estados Unidos de Africa” liberados sigue vivo.

Entre sus escritos políticos revolucionarios más famosos, que comentaremos más adelante, se encuentran los siguientes:

1947: "Towards Colonial Freedom" (Hacia la Libertad Colonial)

1957: "African Socialism Revisited" (Volver al Socialismo Africano)

1961: "I speak of Freedom" (Hablo de Libertad)

1963: "Africa Must Unite" (Africa tiene que unirse)

1964: "Consciencism: Philosophy of the African Revolution" (El Consciencismo: La Filosofía de la Revolución Africana)

1965: "Neo-Colonialism, the Last Stage of Imperialism" (El Neo-Colonialismo, la última fase del Imperialismo)

1968: "Handbook for Revolutionary Warfare" (Manual para la Guerra Revolucionaria)

1970: "Class Struggle in Africa" (Lucha de Clases en Africa)

1973: "Revolutionary Path” (Sendero Revolucionario)

Aquí solamente comentaremos de manera general sobre esos trabajos teóricos y los serios intentos de convertirlos en práxis revolucionaria en Africa.

Inmediatamente cuando fue obvio lo qué iba a hacer, los grandes medios masivos nacionales e internacionales difamaron a Nkrumah como un peligroso “dictador”, un “tirano” sanguinario que sufrió de un “culto de personalidad” psicopatológico, que levantó estatuas de su imagen en todo Ghana y que formó un Estado comunista unipartidista y no-democrático.

Bueno, esto no es nada nuevo, nosotros los Venezolanos y los Cubanos ya sabemos todo esto, especialmente las campañas de desinformación, las mentiras maestras, el gran negocio y las conspiraciones desestabilizadoras.

Para ser breve, para llevar a cabo la Libertad Continental, enfatizó la Unión Africana, que describió en su obra “Africa tiene que unirse” y junto con otros, en 1963, fundó la “Organización de la Unión Africana”, incluyendo su Comité de Liberación. Contra qué se dirigió la integración africana y la lucha de clases lo explicó detalladamente en su “Neocolonialismo, la última fase del Imperialismo”.

En este trabajo manifestó que el neocolonialismo moderno – hoy día también llamado “neoliberalismo salvaje” – con su democracia e independencia política chimbas, representa el imperialismo tardío en su fase final y probablemente más peligrosa. La esencia social del neocolonialismo es que en realidad el Estado – decorado con todo tipo de joyas democráticas, con soberanía nacional e internacional y supuestamente políticamente independiente – es ideológicamente dirigido por completo desde afuera, desde los países metropolitanos.

Concluyó que también es la peor forma del imperialismo mismo; para aquellos quienes lo practican, significa poder global sin responsabilidad y para aquellos que lo sufren, significa explotación sin fin y sin remedio. (Véase: Kwame Nkrumah: Neo-colonialism, the Last Stage of Imperialism, Panaf, London, 1974, p. 9-11.)

Para liberar las masas africanas oprimidas de sus complejos de inferioridad, sus relaciones amo-esclavo, sus ilusiones éticas y religiosas y sus ideologías coloniales y racistas, desarrolló una práxis científica y una teoría filosófica específica para la emancipación africana en su obra “Consciencism: The Philosophy of the African Revolution”.

Especialmente válido para el Movimiento Bolivariano entero, lo siguiente es lo que entendió por una práxis y teoría revolucionaria y dialéctica:

“Revoluciones son generadas por hombres, hombres que piensan como hombres de la acción y actúan como hombres del pensar. ... Preferimos el auto-gobierno peligroso a la servidumbre tranquila”.

Cuando regresó de la Conferencia de Bandung en 1955, Nkrumah era convencido que el socialismo liberaría a Africa de los vicios capitalistas del mercado mundial, sacando Ghana y otros países del “Tercer Mundo” de los tentáculos del sistema de comercio colonial, reduciendo así su dependencia del capital y la tecnología extranjera. En otras palabras, igual que el Presidente Chávez manifestó: “El camino es el Socialismo!”

Sin embargo, Ghana, que ya se había reducido a una economía colonial y monocultural de la producción de cacao, que dependía de los precios en el mercado mundial, no tenía un chance real de alcanzar la industrialización masiva. Los diferentes proyectos económicos costosos, que introdujo Nkrumah, generalmente no tenían éxito. Dejar caer el precio del mercado de cacao fue precisamente el arma económica que utilizó el imperialismo mundial para quebrantar este paradigma revolucionario, impidiendo así toda forma de una posible y futura independencia económica. (Véase también:

http://encyclopedia.laborlawtalk.com/Kwame_Nkrumah)

Igual que hoy Presidente Chávez de Venezuela, más que 40 años atrás, Nkrumah llegó a la conclusión lógica que para mucho tiempo los efectos capitalistas, coloniales y neocoloniales iban a permanecer en Africa, salvo si pasa algo muy radical para cambiar drásticamente este estatus quo tan explotador y dominador.

Nkrumah vio el socialismo como el camino a seguir. Sin embargo, para preservar los valores humanos africanos, en el espíritu de Frantz Omar Fanon, para crear una identidad original y auténtica de la emancipación africana, se distanció del ideológicamente infectado “Socialismo Africano” de muchos otros “líderes” del movimiento de liberación.

En “Lucha de clases en Africa” analizó las estructuras sociales específicas de Africa, los conflictos sociales internos y externos y en “Sendero Revolucionario” indicó el camino de la lucha armada, que hay que seguir.

En este trabajo de 1970, ya fuera del poder, Nkrumah señaló que el único y verdadero camino hacia la independencia total en Africa, Asia y América Latina era a través de la “lucha de clases”. Analizó las estructuras de clase en la verdadera situación histórica africana y en acuerdo con Fanon, concluyó que la alianza entre los campesinos y los trabajadores de Africa, liderada por su vanguardia revolucionaria, debería liberarlos por medio de la lucha armada de sus amos coloniales fascistas. A nivel político, los trabajadores urbanos ganarían sobre los campesinos progresistas y llevarían a la potencial revolución nacional hasta los sectores rurales. Esos “condenados de la tierra”, esta base popular millonaria le dará a la Revolución Africana su verdadero vigor y fuerza de combate.

Antes, en 1968, en su “Manual para la Guerra Revolucionaria”, que fue escrita para las guerrillas africanas, explicó concretamente la auto-defensa armada y la futura construcción de un Ejército de Liberación Pan-Africano contra el imperialismo y el fascismo global. (Véase: Kwame Nkrumah; Handbook of Revolutionary Warfare, I. P., New York, 1980.)

Ya en aquel entonces, Nkrumah sugirió urgentemente la formación de una organización militar continental efectiva, para planificar las futuras tácticas y estrategias de una auto-defensa de la Revolución Africana al estilo de Fanon. Hizo propuestas concretas para la coordinación política y militar de la lucha armada emancipatoria.

En la segunda parte de su “Manual” resumió las experiencias de la guerra de guerrillas y resistencia popular armada en Rusia Soviética, China, Vietnam, Argelia y Cuba. Enfatizó que la venidera lucha revolucionaria global contra el imperialismo y neocolonialismo es lógica e inevitable; no tenemos el lujo de una alternativa, estamos enfrentando una necesidad liberatoria, la dimensión de esta respuesta revolucionaria armada al imperialismo es tan inmensa que Africa misma. Según él, la lucha armada de los pueblos de Africa es la forma más alta de la acción política, de la práxis social y podría ser el catalizador continental para iniciar el fuego humano global, que extingue el neocolonialismo para siempre. (Handbook of..., p. 42-56.)

Ya tan temprano como en 1963, en su famosa obra “Africa tiene que unirse”, inter alia, sugirió la formación de lo siguiente:

A. Un mercado común para Africa;

B. Una moneda única para Africa;

C. Un Banco Central para Africa;

D. Una zona financiara común para Africa;

E. Un sistema de comunicación continental africano;

F. Una fuerza armada continental para Africa.

Obviamente esto fue demasiado para el imperialismo europeo y norteamericano en Africa, y tenía que acabar con Patrice Lumumba, Frantz Omar Fanon y Kwame Nkrumah.

En Ghana, como ya señalamos, el gobierno de Nkrumah fue tumbado en 1966, y fue reemplazado exitosamente por regímenes marionetas derechos e izquierdistas. Su “Organización de la Unión Africana” degeneró en un programa de entrevistas de traidores neocoloniales y ni siquiera Khadafi de Libia podía salvarla. Su Comité para la Liberación apoyó a “movimientos de liberación” y “luchadores para la libertad” reformistas y neocoloniales.

La versión africana del ALCA norteamericano llegó en forma de la Nueva Asociación para el Desarrollo Africano (NEPAD) “como visión y marco estratégico para el Renacimiento Africano”, que Thabo Mbeki de la Sudáfrica post-apartheid glorificó tan elocuentemente. El NEPAD neocolonial fue bautizado con honores por la OAU – originalmente fundada por Nkrumah – en su 37 cumbre en julio de 2001. Antes Argelia, Egipcio, Nigeria, Senegal y Sudáfrica obtuvieron el mandato de producir “un marco de desarrollo socio-económico para Africa”.

A primera vista, los principios, las prioridades y los programas del NEPAD, igual que en el caso del ALCA, parecen plausibles, sustentables y adecuados, sin embargo, vistos desde más cerca, no tienen nada que ver con integración africana, independencia, socialismo y emancipación.

Al contrario, el NEPAD quiere “construir la competitividad entre países africanos y el continente”; para “asegurar, que todas las asociaciones con NEPAD están vinculadas con los Objetivos de Desarrollo del Milenio”; etc. Su programa de acción “es una iniciativa para el desarrollo sustentable holística, comprensiva e integrada para el reavivamiento de Africa”.

http://www.nepad.org/2005/files/inbrief.php

Bien, no hay señas de ALBA de Chávez algunas y en ninguna parte. Patrice Lumumba, Frantz Omar Fanon y Kwame Nkrumah, incluyendo a José Martí y Simón Bolívar, voltearían en sus tumbas, si podrían ver lo que nuestros actuales “grandes líderes” africanos entienden por unión, integración y emancipación.

Por cierto, Africa es la cara oscura de la Revolución Bolivariana, Europa es su pálida pesadilla reformista, Norteamérica es su calamidad nazi descarada.

La mayor parte de nuestros actuales e inmediatos esfuerzos emancipatorios latinoamericanos se forma de lo que hace 40 años atrás Kwame Nkrumah ya estaba soñando, en base de experiencias revolucionarias globales del pasado, tenemos que construir nuestro ALBA, nuestra “Organización para la Unión Americana”, nuestro Socialismo.

Finalmente, Kwame Nkrumah nos enseñó lo siguiente: “La mejor manera de aprender de ser un país independiente y soberano es ser un país independiente y soberano”.

Original en Inglés: Kwame Nkrumah: The dark face of the Bolivarian Revolution
http://www.vheadline.com/readnews.asp?id=29251






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Franz J. T. Lee


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