Alquimia Política

La confusión y error que se tiene con el proyecto acción

Sólo voy a destacar acá algunos errores de fondo y de forma, que algunos metodólogos tienen acerca de lo que se conoce como Proyecto Acción, en el rango de propuesta, y Proyecto Acción en el rango de aplicación. Antes que nada se tiene que tener en claro que todo Proyecto Acción es una Propuesta que se hace para la solución de una necesidad o problema puntual; pero no todo Proyecto Acción es una Solución efectiva de esa necesidad o problema puntual, menos aún, una aplicación de la Propuesta. Por esta confusión, que a lo largo de más de cincuenta libros Ezequiel Ander-Egg, investigador social argentino, ha ido aclarando insistentemente sin que parezca que los llamados metodólogos le paren mucho, por lo que a la hora de internalizar un trabajo de investigación que proponga un plan de acción como salida, casi intuitivamente lo califica de trabajo de aplicación, o como si al calificarse de “acción” el proyecto, este debe llegar hasta sus últimas consecuencias. Un Proyecto Acción es una Propuesta a secas, que se aplique o no, es un asunto ya del investigador y de la institución que avala la investigación, pero no se debe tener el prejuicio que al denominarse al comienzo Plan de Acción, se trata de una Propuesta que hay que aplicar, esa es la intencionalidad al proponer por supuesto, aplicar, pero no necesariamente tiene que tener una materialización inmediata puede quedarse perfectamente en el umbral de la Propuesta. (Este error es muy reiterativo en metodólogos de la UPEL, de la Universidad Fermín Toro y el IUTEP; el problema está en que son resistentes a ver las cosas con el sentido claro epistemológico, siendo reiterativos en el error, sin tomarse un tiempo para contextualizar la situación y digerir de qué es lo que realmente se trata el asunto).

Es por tal razón que bien vale dar algunas explicaciones del tema para motivar un debate académico serio en cuanto a una confusión que no golpea a los metodólogos o tutores directamente, porque ellos ya están graduados al fin del caso, sino a los estudiantes, la parte más débil de la soga.

Ahondemos en ciertos postulados que se han tomado como fundamento para la creación de la figura del Proyecto de Acción; igualmente se presentan los principios que orientan esta propuesta de solución a necesidades o problemas puntuales, desde el marco pedagógico. Los teóricos de la cognición (Brown, Collins y Duguid, entre otros) señalan que el conocimiento es parte y producto de la actividad, el contexto y de un proceso de enculturación, donde los estudiantes pasan a formar parte de una comunidad. Todas las tareas y problemas presentados en una comunidad, son extraídos del acontecer cotidiano y llevados a un esquema de planeación que partiendo de acciones generales se revierta en actividades puntuales que respondan a las necesidades identificadas y que ameritan solución. El plan de acción propone salidas, así como participa en la solución cuando las condiciones en las cuales se presenta la investigación así lo permiten.

En este sentido, el aprendizaje derivado de la propuesta favorece la transferencia, es decir, puede ser aprovechado para que cualquier aprendiz pase a liderar como experto proyectos similares en los diferentes ámbitos de su acontecer o en diferente momentos de su vida futura.

El maestro don Simón Rodríguez (siglo XIX), concebía a la escuela como formadora para la vida, a través del aprendizaje para el trabajo, el quehacer creador y el pensamiento liberador de conciencias, como herramientas que permitan al ciudadano y la ciudadana la participación activa en la vida pública del país. Al encarar un Proyecto Acción se ha seleccionado diferentes recursos de mediación tecnológica y aprendizaje para presentar la información, ofrecer interactividad y supone una solución cooperativa. Los principios que rigen el diseño del Proyecto de Acción, según Ander-Egg son: 1. Es un enfoque orientado a la solución de un problema puntual en un contexto determinado; 2. Es importante valerse de un enfoque sistémico desde el cual los elementos que integran el objeto de estudio puedan ser vistos de forma natural, destacando la interrelación y dinámica de los temas y asuntos propios de la sociedad; 3. La interdisciplinariedad de los problemas que enfrenta el Proyecto Acción, posee un balance entre las diferentes áreas académicas y ejes intervinientes en su análisis o solución; 4. Aprovechar los recursos existentes en el contexto en estudio para que coadyuven en la solución del problema; y 5. Tomar conciencia que el proyecto acción es un proceso de aprehensión del conocimiento desde la propia experiencia del individuo.

En una postura más concreta, el Proyecto Acción debe tener la siguiente estructura general: Identificar la necesidad. ¿Por qué vamos a hacer el proyecto? ¿Cuál es la necesidad que vamos a satisfacer? Todo proyecto surge de la detección de una necesidad, bien sea de formación, de información o de la demanda de un producto o servicio; b.- Definir los objetivos del Proyecto desde el nivel perceptual, diagnosticas, aprehensivo, determinar, y comprensivo, diseñar o proponer la solución, que en este caso, es el plan de acción; Cuando se definen estos objetivos tiene que quedar absolutamente claro y nítido, sin posibilidad de interpretaciones, de esta manera su comprensión y las posibilidades de alcanzarlo serán mayores. Una serie de preguntas típicas para asegurarnos de que el objetivo es específico son: ¿Quién está involucrado? ¿Qué quiero lograr exactamente? ¿Dónde debe ser alcanzado este objetivo? ¿En qué periodo este objetivo debe ser alcanzado? ¿Cuáles son mis requerimientos y restricciones? ¿Cuáles propósitos o beneficios existen en lograr este objetivo? Es importante que se tenga presente lo Mensurable de los objetivos; aquí es donde se aplica el dicho: “No puedes gestionar lo que no puedes medir”. Si no un objetivo no se puede reflejar en un número queda a la libre interpretación de si se ha conseguido o no. Es muy importante por lo tanto tener definido el método o sistema de medición que vayamos a aplicar para monitorear cada objetivo. Igualmente hay que destacar lo Alcanzable de los objetivos, que no pueden ser imposibles de lograr. Siempre es importante la presencia de un desafío para el equipo, para que se supere y trate de llegar a lo más difícil, pero los objetivos deben de ser alcanzables para que no cause desanimo y frustración su no consecución.

Igualmente, los objetivos deben ser Realista, es decir, además de posible, el objetivo debe de ser realista, para ello podemos hacernos estas preguntas: ¿El equipo aceptará perseguir el objetivo?, ¿Este objetivo está alineado con la visión y misión de la organización?, ¿Algún principio ético es herido con este objetivo? Definir un objetivo poco realista indica poca sincronía con el equipo. Otro factor a considerar es el tiempo. Esto significa que, además de definir bien el inicio y final del periodo de busca del objetivo, este periodo no debe ser tan corto que haga imposible el objetivo y tampoco tan largo que cause una dispersión de la iniciativa con el tiempo.

Otra identificación importante es la del objeto de investigación; es importante describir detalladamente cual es y qué se aspira como finalidad en el proyecto. Conocer el alcance del proyecto. Es fundamental que acordemos el alcance del proyecto con el cliente o los promotores, en aras de evitar peticiones que no están al alcance y que afectarán al desarrollo del proyecto, los factores de restricción Alcance-Tiempo-Costo. Identificar el punto de partida del proyecto, de que suposiciones partimos al desarrollar el proyecto, y conocer las limitaciones del proyecto, los horarios, el clima, el presupuesto, disponibilidad de tecnología especializada. En definitiva, identificar todas las restricciones del proyecto.

Así mismo, hay que analizar e identificar los riesgos del proyecto, qué factores podrían poner en riesgo el éxito del mismo, la probabilidad de que ocurran, su impacto y qué deberíamos de hacer para disminuir o anular esos riesgos. La documentación y comunicación del proyecto. El paso más importante a tener en cuenta. Todo proyecto debe de estar documentado desde su análisis para la creación, su plan de actuación y sus bases, los avances, etc. Y el espíritu de equipo, en cuanto a la integración de todo el equipo del proyecto desde la elaboración, manteniendo una comunicación de tipo asertivo, con frecuentes reuniones para retroalimentación del proyecto, compartiendo el conocimiento.

En una palabra, Proyecto Acción implica una Propuesta como aspecto tácito y real; pero su aplicación y su ejecutoria, queda a potestad del investigador o investigadores, de los recursos económicos y de la razón institucional que orienta el Proyecto. Si una universidad dice en sus reglamentos que hay que aplicar, se aplica; si dice que llega hasta la propuesta, llegará hasta la propuesta. Es un documento científico que obedece a un contexto, no es un capricho ni una imposición especulativa.

*.-azocarramon1968@gmail.com


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Ramón E. Azócar A.

Doctor en Ciencias de la Educación/Politólogo/ Planificador. Docente Universitario, Conferencista y Asesor en Políticas Públicas y Planificación (Consejo Legislativo del Estado Portuguesa, Alcaldías de Guanare, Ospino y San Genaro de Boconoito).

 azocarramon1968@gmail.com

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