Chávez: Líder indiscutible de la Revolución Bolivariana

Un día como hoy, hace 18 años, salió de la cárcel de Yare el líder indiscutible de la Revolución Bolivariana, el Comandante Presidente Hugo Chávez Frías, y ocurrió lo que tenía que ocurrir: se desató definitivamente un renovado sacudón de fuerzas sociales, cual fuerzas telúricas, que comenzó inexorablemente a apoderarse de todo el país y hacerse carne en todo el pueblo. Era sábado y el día siguiente Domingo de Ramos de aquella Semana Santa del año 1994, por lo que pudiéramos decir, quizás, como dice García Márquez frecuentemente en su obra: fue una premonición, y de muchas maneras, del rumbo que por aquí nos lleva como pueblo sublevado desde el 27 de febrero de 1989.
 
Por aquí, en Barcelona, días después, sentimos ese terremoto, porque por aquí pasó y no “hacia aquellos montes lejos”, lo vimos en la catedral, luego en Tronconal III, y en otros lugares de nuestro Estado. ¡Y cómo poder olvidar el río desbordado de pueblo, espontáneo, en el acto de la calle 9! Y por allí lo seguimos viendo porque sin duda es y seguirá siendo el  “baquiano, volando rumbos,/ artista, labrando pueblos,/ hombre, retoñando patrias,/ picando glorias, tropero”. Y no podía sentirse de otra manera el paso de aquel hombre, quien dos años y cincuenta días antes del 26 de marzo de 1994, como el verdadero jefe que es, asumió plenamente la responsabilidad de la rebelión militar del 4 de febrero de 1992, algo extraño en un país donde lo normal, y particularmente en la clase política puntofijista gobernante, era eludir las responsabilidades. Además calificó a su movimiento de Bolivariano, nacionalista, que luchaba por rescatar la soberanía; y para rematar electrizó al país cuando expresó que los objetivos no se habían cumplido “por ahora”; que no había rendición, y que la lucha seguiría hasta el triunfo. Con la genialidad que le caracteriza el Presidente Chávez convirtió aquella derrota militar del 4 de febrero en un extraordinario triunfo político, después de dirigirse al país por televisión en tan sólo 45 segundos.
 
Como todos sabemos, después de los sucesos del histórico 4 de febrero de 1.992, nuestro Comandante Chávez es apresado y conducido al Cuartel San Carlos, la tenebrosa y vieja instalación militar que por muchos años había funcionado para encerrar prisioneros políticos, allí fueron a dar con sus huesos centenares de patriotas que se enfrentaron, en diferentes tiempos, a los regímenes oligárquicos y antipopulares que pulularon en la IV República. De allí, muy pronto, lo trasladan para la cárcel de Yare ya que era incontenible la gran cantidad de personas que querían visitar al Comandante Rebelde y tener contacto directo con él en aquella prisión de Caracas; el gobierno de Carlos Andrés Pérez, temeroso, decide que hay que impedir esas manifestaciones del pueblo y en una acción cobarde y violenta lo envía a la cárcel de Yare. Sin embargo, los 30 kilómetros que dista Yare de Caracas, no fue impedimento para que cientos y cientos de venezolanos le llevaran a su líder, el Comandante Chávez, su solidaridad y la firme manifestación de trabajar junto a él en su proyecto para establecer en Venezuela un gobierno revolucionario en lo social, económico y político. El 15 de mayo de 1992, nuestro Comandante Hugo Chávez recusó la actuación del juez militar Ramón Moreno Natera, quien llevaba la causa contra los militares que participaron en la rebelión del 4F. En el documento calificó a este juez de “servil y obediente”. En la cárcel es el alma en la redacción del memorable manifiesto titulado Como Salir del Laberinto, en el cual plantea soluciones a la inmensa crisis que golpeaba brutalmente al pueblo venezolano, principalmente al 80% de la población que había sido sumida en la pobreza por las políticas neoliberales puntofijistas. En ese contexto ocurre la rebelión del 27 de noviembre de ese mismo año.
 
El 4 de febrero fue determinante. Ante ese demoledor golpe recibido por el puntofijismo y que prácticamente lo hace colapsar y descomponerse, los jefes de ese nefasto acuerdo que nació para traicionar el movimiento del 23 de enero de 1959 se acuerdan cupularmente, como es su costumbre, en hacer algunos movimientos políticos en una acción desesperada por tratar de salvar su sistema de gobierno, entre esos movimientos se proponen sacar al entonces Presidente Pérez. El Fiscal General de la República de entonces comienza a poner en práctica esa estrategia, envió al viejo Congreso Nacional algunos documentos en donde constaba la disposición indebida por parte de Pérez de un dinero de la partida secreta del Ministerio de Relaciones Interiores para  ayudar a la señora Violeta Chamorro, candidata presidencial de la contrarrevolución en Nicaragua. El 20 de mayo de 1993 el Comandante Chávez, en la cárcel de Yare, recibe la noticia de que Carlos Andrés Pérez es suspendido de su cargo por el Congreso Nacional luego de múltiples acusaciones de corrupción, recordemos que este jefe histórico de la derecha venezolana luego procesado y confinado en el Retén Judicial de El Junquito y de allí, pasó a un arresto domiciliario en su Quinta "La Ahumada", donde fue recluido en espera de la sentencia del caso. Ese héroe de la oposición fue condenado por ellos mismos por "malversación genérica agravada" a 2 años y 4 meses de arresto.
 
En diciembre de 1993 es electo Rafael Caldera como Presidente de la República, el viejo jefe puntofijista había cabalgado de manera hábil y oportunista sobre los sucesos del 4F. Por la fuerte presión popular el 26 de Marzo de 1994 firma el sobreseimiento del caso del Comandante Chávez. Ya libre, en la calle, el Comandante  se dio a la tarea intensa del activismo político con entrega total. Se dispuso a formar un gran movimiento y lo cumplió. La propuesta del MBR-200 se planteaba, a rasgos generales, inspirado en Bolívar, Rodríguez y Zamora  la restauración del ‘honor perdido de la nación, una gestión gubernativa honrada y eficiente de la riqueza nacional y medidas específicas para salir de la crisis’. En Diciembre de ese mismo año el Comandante en Jefe Fidel Castro lo recibe en La Habana, al pie de la escalerilla del avión en que viaja desde Caracas. Durante su visita a la patria de Martí ofrece una conferencia en el Aula Magna de la Universidad de La Habana donde expone sus ideas revolucionarias.
 
En resumen, después de casi dos años de presidio por la dignidad de la patria, salía de la cárcel producto de la presión popular en las calles. Siguió avanzando tenazmente demostrando ser un infatigable organizador, comunicador y movilizador. Logró la victoria electoral en diciembre 1998 derrotando a toda la derecha junta, y luego, ya presidente, lo primero que hizo fue cumplir la promesa de ir a Constituyente. Continuó con el impulsó de las profundas reformas de 2000 y 2001 por las que la oligarquía y el imperio dieron el golpe de Estado fascista de abril 2002 y el paro terrorista petrolero posteriormente. Sin embargo, no se rindió, prefirió estar al borde la muerte, y, junto al pueblo, venció a los golpistas fascistas el 13 de abril y en paro, próximamente estaremos celebrando 10 años de aquella histórica fecha. Siguió el avance construyendo el camino y en 2006 más de siete millones de venezolanos votamos por el programa socialista que nos propuso. Hoy Venezuela, con la conducción del Presidente Chávez, es un país independiente, soberano, que no obedece a ningún poder que no sea el poder del pueblo. Eso no se lo perdonan las oligarquías y el imperialismo, y porque saben que jamás les entregará el país, porque jamás se los regalará, porque es fiel al pueblo. Porque la Revolución Bolivariana que él lidera ha tenido el inmenso cuidado de invertir gigantescos recursos en estos 13 años para mejorar la calidad de vida del pueblo, priorizando en los compatriotas más pobres; ha atendido con urgencia la elevadísima deuda social acumulada durante prácticamente toda nuestra vida republicana, y, por otra parte, construye las bases materiales productivas, morales y éticas, que darán sustentabilidad e irreversibilidad a esta revolución. De esa manera Hugo Chávez ha hecho lo que ningún gobernante de este país ha hecho en nuestra historia: distribuir la renta petrolera con justicia y no para enriquecer a las viejas clases privilegiadas…
 
Y volviendo a la cárcel, de donde nuestro comandante salió hace 18 años para que le ocurriera un verdadero terremoto en su  vida como él mismo lo escribió, la Cárcel de la dignidad como él también la llamó, y que fue para él, y así también lo escribió, “una escuela con hornos forjadores y sus días y días de batalla moral, política, ideológica. Una cárcel y una batalla que fue convirtiéndose, desde los primeros días en el Cuartel San Carlos, en referente, en núcleo alternativo de poder naciente, de revolución palpitante, de patria pujante, de parto histórico…” Esos dos años y cincuenta días constituyeron para el Comandante Chávez, a decir de él, “una poderosa dinámica creativa y creadora que se puso en marcha, como una gran maquinaria, abriendo los caminos del futuro”. Y cómo no exclamar con él ¡¡Cuántas cosas se desataron, Dios Mío!! … aquella fue una cárcel liberadora. Vaya qué maravillosa contradicción…” Era ya en carne y hueso el hombre que Martí una vez dijo: No es que los hombres hacen los pueblos, sino que los pueblos, en su hora de génesis, suelen ponerse, vibrantes y triunfantes en un hombre. Ese hombre, el del parto en la nueva génesis de nuestro pueblo  nos narra con gran dramatismo algunos de aquellos días, cito:
“Hubo una de esas batallas que fue fundamental, pues de sus resultados dependía grandemente el futuro de la Revolución que nacía, y el destino de la Patria Venezolana, por tanto.
Debo admitir hoy que fue aquella, una batalla de mil demonios. En algunas ocasiones llegué incluso a sentir los terribles crujidos de la soledad.
 
Esa, la batalla fundamental a la que me refiero, fue el combate contra todas las fuerzas y todos los planes que pretendieron destruir al Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, aniquilarlo como organización revolucionaria naciente que comenzaba a impactar poderosamente el movimiento popular; que pretendieron destrozar nuestra incipiente construcción ideológica Bolivariana, Robinsoniana y Zamorana; que pretendieron absorber y con ello anular el insurgente liderazgo incontaminado de aquella nueva generación de jóvenes militares y civiles, que había tomado de nuevo las banderas de Bolívar y comenzaba a marchar con su espada desenvainada.”
 
Así batallaba y vencía aquel hombre en el medio de aquellas grandes dificultades, así ha vencido siempre, y así seguirá venciendo toda nueva dificultad que se le presente por muy penosa que sea, porque él tiene clarito que esto es una guerra cuyo desarrollo  exige muchos sacrificios, mucha voluntad, mucho trabajo, pero sobre todo: mucha unidad. Tarek, ese fue el hombre que un día te recibió en la cárcel cuando, como él mismo dice, lograste trasponer las barreras de la prisión que no era fácil ni para los familiares más cercanos. Ese día te dio un abrazo fraterno cuando fuiste a visitar al José Antonio (era uno de sus nombres secretos) como lo habías conocido antes del 4 de febrero. Dentro de la prisión le entregaste el poema Maisanta que escribiste para él, aunque él dice que fue para “esa juventud militar”, para el glorioso 4 de febrero e incluso para el 27 de febrero, el Caracazo, para el cual también escribiste un poema calificado por él de “doloroso que hace llorar el alma”: “Quien disparó contra el nido del pájaro”. Hermano, allí tuviste el privilegio de escuchar su poema “Rendición” porque él te lo leyó, era sobre la nada fácil rendición del 4 de febrero, luego ese poema se le perdió entre tantos sobresaltos y requisas carcelarias.
 
Fue cuando te dijo que la rendición es como la muerte, y tú le preguntaste ¿y cómo es la muerte ya que tú la conoces? Y él te respondió que la muerte de la rendición tenía algo de hermoso, y que lo más hermoso de esa muerte era el “por ahora”, porque era una muerte por ahora. Bueno, era un diálogo entre poetas, no podía tener forma y mucho menos otro contenido. Allí estaba frente a ti el hombre, ese mismo hombre que hoy en la hermana República de Cuba vence otra dificultad, porque como Bolívar parece estar signado a ser un hombre de las dificultades y no más. Es el mismo hombre que al frente del pueblo en rebelión desde el 27 de febrero de 1989 obtendrá una aplastante victoria el próximo 7 octubre, para continuar dirigiendo el rumbo de la patria hacia la definitiva liberación por la cual tantos hombres y mujeres han regado su sangre y sacrificio, como lo hizo hace 40 años el comandante Américo Silva, cuyos restos los recibiremos en Anzoátegui el próximo miércoles 28 en el campamento guerrillero de Cantaura donde también regaron su sangre generosa 23 jóvenes el 4 de octubre de 1982, masacrados por los que hoy atacan con virulencia y odio al invencible comandante del Alba: Hugo Rafael Chávez Frías.
 
¡Independencia y Patria Socialista Viviremos y Venceremos!     
 
(*) Discurso de orden del diputado Irán Aguilera en la sesión extraordinaria del Consejo Legislativo del Estado Anzoátegui (Clea) para celebrar los 18 años de la salida de la cárcel del Comandante Presidente Hugo Chávez Frías, Plaza Bolívar de Barcelona, 26 de marzo de 2012.


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Irán Aguilera


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