Algunas consecuencias de una devaluación absurda

Leemos en el diario Panorama del 18/04/2005:

“El presidente de la República, Hugo Chávez, afirmó ayer desde el estado Miranda que otorgará un subsidio mensual de 24 millones de dólares, equivalente a 51 mil 600 millones de bolívares, para Casa y así mantener los precios en el mismo nivel que ahora. Destacó que más de 10 millones de personas se han beneficiado de esta misión iniciada hace un año por el Gobierno nacional. El presidente Hugo Chávez dijo ayer en su espacio dominical que no está previsto aumentar los precios de los productos que conforman la canasta alimentaria que expende Mercal.”

Nos preguntamos, si no se hubiese injustificadamente devaluado el bolívar el pasado 3 de Marzo en un 12%, en contra de las advertencias de Defensores del bolívar de que esa medida inevitablemente acarrearía inflación, ¿Habría habido necesidad de que el Presidente decidiera otorgar ese subsidio a CASA? Por supuesto que No, nos respondemos. De no haber ocurrido esa absurda devaluación, el país se habría ahorrado casi 300 mil millones de dólares anuales que podrían haberse utilizado para satisfacer otras apremiantes necesidades del pueblo venezolano.

Por otra parte, hace muy bien el gobierno en evitar el disparo de precios de los productos de la canasta alimentaria que vende Mercal, pero al igual que siempre es mejor no ensuciar que limpiar, podríamos decir sin temor a equivocarnos que siempre es mejor no devaluar injustificadamente que otorgar subsidios a CASA. Por otro lado, que sepamos, no se contemplan otros subsidios para renglones tan importantes para el pueblo como son las medicinas, el vestido y el calzado, los electrodomésticos, y todos los servicios públicos y privados, incluyendo la luz, el agua, los teléfonos, el transporte público y las clínicas y colegios privados. Inevitablemente, los precios de todos esos renglones subirán, de tal manera que el venidero aumento del salario mínimo mensual a 400 mil bolívares se volverá sal y agua, devorado por la inflación. Nos preguntamos, ¿Había necesidad de llegar a esta situación?

Si no se hubiese devaluado, todos los gastos del estado que ascienden a Bs. 69 billones en el presupuesto 2005, habrían estado en Bs. 61,7 billones, con lo cual nos habríamos ahorrado Bs. 7,3 billones. Igualmente, si no se hubiese devaluado, el subsidio en dólares que actualmente otorga PDVSA a la gasolina se habría reducido en un 12%, sin causar ningún trauma a la población y generando más ingresos al país.

Si no se hubiese devaluado, tampoco habría habido necesidad de emitir bonos de la deuda pública, pues, como se puede fácilmente demostrar, ajustando los gastos reales del estado a Bs. 61,7 billones, y la recaudación del SENIAT para el 2005 a Bs. 30 billones, y tomando como precio del petróleo venezolano conservadoramente 30 dólares por barril (y no el absurdo precio de 23 dólares por barril), se habría producido un superávit de Bs. 11 billones y no el déficit ficticio de Bs. 14,77 billones. En lo que va del año, el precio del petróleo venezolano se ha mantenido por encima de los 40 dólares (¡17 dólares por encima del valor presupuestado!). De mantenerse en ese nivel, lo cual es altamente probable dadas las condiciones del mercado, el superávit presupuestario ascendería a Bs. 32 billones. Eso haría aún más absurdo e inexplicable la decisión de devaluar.

Los Defensores del bolívar alertamos oportunamente que no se debía devaluar, pero no nos hicieron caso. Fuimos a la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, nos entrevistamos con Gastón Parra, Presidente del BCV, solicitamos la intervención del Defensor del Pueblo, enviamos varias cartas abiertas al Presidente de la República, solicitando encarecidamente que no se permitiera la devaluación contemplada en el poco transparente presupuesto 2005, pero todo fue en vano. Pudieron más las presiones para que se devaluara provenientes del grupito de venezolanos que mantienen más de 150 mil millones de dólares en bancos extranjeros y que son en realidad los beneficiarios directos de esa antipopular medida devaluacionista. Ese grupito de privilegiados venezolanos instantáneamente cosechó un aumento del 12% en sus haberes y de paso el impuesto sobre la renta les salió gratis.

Sin embargo, no todo estaría perdido, si el Gobierno decidiera revertir la devaluación, en función de beneficiar a la inmensa mayoría de la población. Sólo falta la voluntad política para hacerlo. Formulamos votos para que Dios ilumine al Presidente en este sentido.



Eudes Vera, Vicepresidente de Defensores del bolívar
Ingeniero Electricista
eudesvera@cantv.net



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Eudes Vera

Ingeniero Electricista, UDO, 1969. Jubilado UDO como Profesor Titular en 1994. Maestrías y Ph.D.en Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Pennsylvania (EEUU), Aston y Hatfield, Reino Unido.

 eudesvera3@gmail.com      @eudesve

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