Sin reparar en las dificultades...


El desenlace crucial del golpe de estado llevado a cabo el 11 de abril del 2002 en Venezuela, tras enlutarnos, hizo convulsionar a la ciudadanía obligándola a concientizar la realidad de la situación del país y a conformar con madurez político-social nuevas visiones para el análisis del acontentecer nacional e internacional.

Un 13 de abril del 2002, por primera vez en la historia Latinoamericana, un pueblo se lanza espontáneamente a la calle a rescatar la democracia. Es también en ese día cuando la milicia venezolana - en su gran mayoría - le dá la espalda a la dictadura, vira hacia esa masa de venezolanas y venezolanos sedientos de una nueva patria y se obliga también espontáneamente de forma pacífica a unirse al contundente mensaje de su pueblo.
Ese fenómeno del 13 de abril del 2002 llevó a la reflexión colectiva. Gran parte de los ciudadanos reconocieron entonces el mecanismo de la desinformación, su impacto político-social y sus nefastas consecuencias. Una desinformación que tanto los venezolanos y venezolanas, como cualquier ciudadano y ciudadana del mundo confrontamos también desde el exterior. Aislados dentro y fuera. Desinformación, que a tres años de ese hecho histórico, sigue manteniéndose dentro y fuera del país. Desinformación que sigue siendo una realidad en la gran colectividad de Berlín por lo poderoso de las maquinarias mediáticas globalizadas, por lo puntual del trabajo de solidaridad que en su mayoría sigue siendo manejado por bloques político-partidistas concentrados generalmente en la misma audiencia, usando el proceso de transformación venezolano como propia bandera, con tal buena intención que, ³sin darse cuenta³, más nos aislan como bolivarianos. En la actualidad, al menos en Berlín, el trabajo de solidaridad con Venezuela se convierte en un reto.

El 13 de abril marcó el punto de partida de infinitas iniciativas venezolanas que vieron el peligro inminente causado por la falta de diálogo o de un mediador del proceso bolivariano tanto en Venezuela como en el exterior. Déficit que podría llevar a Venezuela y su colectividad a enfrentamientos. Cual partícipes en esa inquietud colectiva, compatriotas aquí en Europa, luchadoras y luchadores por su formación integral y preocupados constamente por el acontecer de Venezuela y de Latinoamérica, nos reunimos tal como lo estuvieron el Libertador y otros próceres venezolanos nutriendo sus ideales de justicia, paz, educación, cultura y autodeterminación de los pueblos. Conscientes de la necesidad de organizarse bajo el principio de la democracia participativa plasmada en la Constitución Bolivariana de Venezuela de 1999, conformamos el 24 de julio del 2002 la iniciativa "Bolívar en Berlín" ante la estatua del Libertador en la actual capital de Alemania.

Evocando el 13 de abril, hoy se evidencia la necesidad de consolidar más iniciativas o colectivos, donde en grupos de estudio y encuentros multidisciplinarios pluralistas, trabajen al unísono comunidades alemanas con venezolanas y contrapartes del Estado y Gobierno Bolivariano, con colaboración directa de medios veraces y actualizados capaces de analizar objetivamente el proceso de transformación social y político por el que actualmente está atravesando el país. Urge un proceso de sensibilización que, en esta etapa, se hace necesario implementar en la comunidad tanto nacional e internacional. Una sensibilización que ilustre las características propias de nuestra idiosincracia e historia, las características propias del Plan de la Nación, que son las que definen lo que realmente es el proceso bolivariano en Venezuela y sus metas. Una sensibilización que muestre el profundo contenido humanista del bolivarianismo que va de mano con la democracia participativa hacia la conquista del poder popular que servirá para obviar, a largo plazo, las élites del poder y las maquinarias político-partidistas, y así alcanzar el pueblo por sus propios medios la justicia social y el desarrollo sustentable. Una sensibilización que nos muestre ante el mundo como Nación con derecho a ser respetada por sus principios universales y luchas por el bienestar social. Un buen camino en esa ruta hemos labrado afortunadamente en sintonía con nuestro líder Hugo Rafael Chávez Frías, la sensibilización no debe de permitir el desgarramiento de su figura a nuestra realidad.

A esta etapa de nuestra historia, con Simón Bolívar y su sabio pueblo como inspiración, continuaremos trabajando incesantemente unidos por el bien y la paz, no sólo para nuestra patria Venezuela, sino para la América Bolivariana y el Mundo Multipolar sin reparar en las dificultades; desde estas remotas tierras berlinesas y con la solidaria cooperación internacional hacia la Venezuela bolivariana.

"Mi constancia y mis deseos por el bien de la Patria me harán emprenderlo todo, y trabajar incesantemente por él, sin reparar en las dificultades"
Simón Bolívar

* Integrante de "Bolívar en Berlín"
BolivarenBerlin@aqui-venezuela.de


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