El 7 de octubre de 2012: nuestro mayor reto

     El  Consejo Nacional Electoral (CNE), ha anunciado que el 7 de octubre del año 2012, se celebrará la elección del Presidente de la República para el período 2013-2019. Nada es más importante en la vida de una nación, que la elección de su máxima autoridad ejecutiva. Pero, en esta oportunidad, la elección del mandatario nacional presenta elementos que le otorgan una importancia mayor.

      Con el proceso electoral del 7 de octubre del año próximo, concluye una fase en el proceso de transformación revolucionaria iniciado en 1999; una nueva se inicia, la de consolidación de la sociedad que queremos construir. La misma ha estado precedida por la intensa y fructífera discusión que desde ese mismo año, viene dándose en el país en torno de la edificación de un nuevo proyecto nacional. La Constitución Bolivariana ha sido, no solo el instrumento jurídico-normativo, impulsor de la misma, sino que, es el cuerpo teórico a partir del cual se han creado las condiciones que hagan posible la transición hacia la estructuración de ese nuevo proyecto de nación.

      El 7 de octubre del año próximo, los venezolanos elegiremos – de tal manera- no solo al Presidente de la República, sino que, tendremos la oportunidad de definir el nuevo rumbo político, económico, social y cultural, que habrá de guiar el destino futuro de nuestra Patria. Los venezolanos, tendremos la trascendente responsabilidad de optar entre quienes quieren el retorno a un modelo de sociedad ideado por las clases dominantes, que durante mucho tiempo hizo creer que su proyecto era el proyecto de la nación, que comenzó a fraguarse con la constitución de 1864 y que adquirió su máxima expresión con la de 1961; y quienes creemos, por el contrario, que es necesario edificar una verdadera democracia en nuestro país.

      El proceso electoral presidencial por venir es –de tal manera- un “rompe aguas” en la historia republicana de Venezuela. Es el futuro enfrentado al pasado. A un pasado no solo como tiempo histórico, sino a un pasado como forma de gobernar, a un pasado como forma de estructurar el funcionamiento de la formación social venezolana.

      Por eso, el proceso electoral del 7 de octubre del año 2012, es nuestro mayor reto. La victoria del Presidente Hugo Chávez debe ser inmensamente mayoritaria, contundente.

      A partir de entonces, la fase de transición revolucionaria tendrá que ceder paso a la fase de consolidación de la estructuración socialista de nuestra formación social. A partir de entonces, la Venezuela parasitaria de la renta petrolera, tendrá que ceder paso a la Venezuela productiva. A partir de entonces, los vestigios de democracia puntofijista que aún perviven, tendrá que ceder paso a la verdadera democracia participativa y protagónica. A partir de entonces, los logros en educación, salud, producción agrícola, ciencia y tecnología, política internacional, etc., alcanzados hasta ahora, tendrán que ser puntos de inflexión que sirvan de estimulo en la transformación toda de la sociedad.

      Ese es nuestro mayor reto y lo alcanzaremos a través de la profundización de métodos democráticos. Revísese la historia universal de los tiempos modernos y se constatará que los cambios producidos han sido a través de métodos violentos, sirva de ejemplo, entre otros, los casos de la Revolución Francesa, la Guerra de Secesión de los Estados Unidos, las Guerras de Independencia de nuestras naciones, la Revolución Rusa y la Revolución Cubana.

      En nuestro caso, la Revolución Bolivariana y la construcción de la Venezuela Socialista, será pacifica y profundamente democrática. La experiencia vivida desde 1999 hasta el presente, nos ha permitido evaluar críticamente el modelo de sociedad que queremos fraguar. El acierto y la pertinencia de la Revisión, Rectificación y Reimpulso del mismo, generaron las bases para edificarlo por esta vía.

      La reelección de Hugo Chávez, para un nuevo período presidencial, es la única garantía de que así será. Nunca antes los venezolanos habíamos tenido tanta libertad, para actuar y decir lo que queremos, como ahora. Los propulsores del retorno al pasado, no pueden decir lo mismo.  

Profesor ULA

npinedaprada@gmail.com



Esta nota ha sido leída aproximadamente 2157 veces.



Nelson Pineda Prada*


Visite el perfil de Nelson Pineda Prada para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Nelson Pineda Prada

Nelson Pineda Prada

Más artículos de este autor