Venezuela 2012

En una revolución pacífica o armada y en nada que se llame revolución esta puede ser como un rito religioso prometedor en base a la lírica electoral, asistencialista y exclusivamente dependiente de los individuos con la autoridad. El tono salvador de las campañas no solo que se mantiene se ha acentuado ¿Cuánto ha cambiado esta Asamblea sus prácticas de cortas visiones y limitada como está con ciudadanos y ciudadanas que adoran las cámaras de los medios de información y gestiones de larga noche para un amanecer revolucionado otra vez postergado.

Fuera de la conspiración internacional a la que somos sometidos es indiscutible que las izquierdas se enfrentan sutilmente por ideología, protagonismo, puestos en la estructura pública y amistad con el presidente Hugo Chávez. Un contendor amenazante es rápidamente sacado de circulación aun cuando en el proceso hay pérdida de referentes ideológicos marxista-leninistas sin que el chavismo o el bolivarianismo definan una izquierda renovada y nacional. A pesar de ello la izquierda requiere trazar nuevas opciones sociales-políticas no solo responder a circunstancias.

Excepto el Partido Comunista de Venezuela (PCV) no hay partidos definidos como de izquierda que sea referente para rebasar el discurso del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que devalúa el proceso. Problemas nuevos y desafíos tremendos exigen redefinir las ideologías de los siglos XVIII y XX que aun alimentan la izquierda con los problemas identificados a mediados del siglo pasado con la confirmación de EEUU como potencia mundial, además, esta nuestra vivencia como izquierda a la que hay que darle significado para digerirlo en el proceso con una definición para construir un proyecto de identidad propia, actualizadas, no basta unirse en tiempo de elecciones porque es época de renovación y realismo, de programas prácticos que den sentido al Partido o los partidos, ahí está el PCV arrimado al poder “estamos con el presidente” dicen sin ser alternativa de poder y de sociedad.

Tampoco se debe hacer una redefinición con nuevas posturas porque en nada ayuda a la experiencia ni se saca provecho para la renovación de ideas o comportamientos culturales nuevos. Las posturas son solo manipulación. Hay tendencias a enderezar el burocratismo, la inflación, la inseguridad, la indolencia revolucionaria por rumbos distintos para vivir de otra manera; los votos contra el proceso y contra Chávez crecen porque la estructura de las familias se siguen modificando por el ingreso de jóvenes con nuevos temas y problemas que sumados a los de siempre la cosa no está nada bien para el 2012.

Es cuestión de preguntar o conversar con unas 10 personas diariamente por una semana para que el porcentaje de “no más” supere al continuismo se advierte sin la necesidad de estudios profundos; no es cuestión de percepción porque el dinamismo social es un fenómeno que nos envuelve, el Estado revolucionario como concepto y la política como actividad de cambio no ha superado el estancamiento, últimamente en algo ha variado el discurso del presidente, pero, la propuesta ideológica esta al rigor de la inercia con eso de lo manifestado por el camarada Castro cuando afirmo que “se equivoco al pensar sabia como construir un socialismo” entonces ¿nos quedamos estancados?

Hay una imperiosa necesidad de partidos de izquierda, el PSUV con ese Buro no da pie con bola, se requiere otras visiones de fondo con ideas sustanciales en las finanzas y el desarrollo social en base a una diferente industrialización de la mano con la función pública, lo mismo que la renovación del poder, la alterabilidad es fundamental en esta diplomacia globalizada para que el mundo entienda que los pueblos van por un cambio de sistema.

El tema de fondo para Venezuela con sus problemas constantes y desde hace 5 años con el socialismo es la disociación entre los cambios, las visiones revolucionarias y los problemas de la sociedad estancados con la permanencia de una organización chavista inmutable, gigantesca, impávida, navegando con su propia brújula mientras la gente empieza a remar para otro lado contribuye a modificar las familias, las comunicaciones y las creencias en la sociedad.

Es innegable que los problemas han aumentado con la nueva mundialización así como con los cambios climáticos, es momento de buscar nuestro primerísimo lugar en la región con la industrialización pesada para una mejor política financiera acorde con la autonomía privilegiando la producción agrícola para poder hablar de soberanía dándole sentido a la igualdad para que los cambios tengan sentido en la lucha contra los ricos, solo así los pobres sabrán que ayudan en la construcción de una pertenencia en una comunidad mayor equitativa.

Una izquierda con verdadera participación y democracia capaz de impulsar la construcción de una base social mas allá de los dirigentes de turno amigos de los ministros, alcaldes y gobernadores anclados en su adormilada gestión en los barrios se requiere para renovar la autocritica y preguntarnos qué es lo que le estamos entregando al pueblo como proceso revolucionario. De lo contrario solo una invasión gringa nos puede unir para salir del conformismo.

rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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