¿Por qué Bush quiere cerca a Negroponte?

Mientras todo el mundo se anda preguntando ¿por qué George Bush designó a John Negroponte como Director Nacional de Inteligencia?, en los altos círculos saben que este puesto fue rechazado por varios importantes personajes, y que el controvertido individuo habría aceptado cualquier puesto para poder salir de Irak, aunque esto le signifique chocar con el poderoso Donald Rumsfeld quien controla el 80 % del presupuesto de inteligencia y espionaje.

No ha pasado ni seis meses desde que Negroponte fue enviado a Irak para “resolver” la violencia generalizada a su estilo siniestro, pero no se puede decir que, con las supuestas “elecciones” que organizó, haya retornado la “democracia” a ese desangrado país, muy a lo contrario, hay más muertos y los oleoductos arden con mayor intensidad. Aunque las cifras no se ventilan, ya van entre los 42 a 145 mil bajas norteamericanas entre muertos, heridos y enfermos mentales. Las víctimas iraquíes triplicarían ese número.
La nominación le habrá llegado a Negroponte como una salvación y no se detuvo a pensar por qué la rechazaron Robert Gates ex jefe CIA y hombre de confianza de Bush padre; también el ex senador Sam Nunn y el ex fiscal de la Nación William Barr dijeron no al ofrecimiento del puesto que controlará dizque 15 agencias de inteligencia y espionaje, cuyo presupuesto llega a más de 40 mil millones de dólares al año. Estos tres hombres reunían los requisitos de ser especialistas en inteligencia y gozar de prestigio. Aparentemente, el poder que se les ofrecía no estaba definido.

Entonces Bush optó por Negroponte, llamado el ‘zopilote de Honduras” por el rastro de sangre que dejó en ese país durante la Guerra Sucia entre 1981 a 1985. En ese tiempo, desde el cuartel El Aguacate, que él mandó a construir, dirigió las acciones de la contra nicaragüense para socavar al gobierno Sandinista con cooperación de la CIA de militares argentinos. En ese cuartel hace tres años se descubrió una fosa común con 185 cadáveres, entre ellos tres norteamericanos.

El ex embajador EE.UU. en Honduras Jack Binns le acusó de ocultar el arresto de 32 monjas salvadoreñas que se habían refugiado en Honduras tras el asesinato del Obispo Oscar Romero. De acuerdo a Binns, las monjas fueron secuestradas, torturadas y luego lanzadas desde los helicópteros con el total conocimiento de Negroponte. El otro ex diplomático norteamericano en Tegucigalpa, Rick Chidester declaró que bajo las órdenes de Negroponte fue forzado a omitir de sus informes al Departamento de estado las violaciones de los derechos humanos cometidos por el siniestro batallón 316, cuyo comandante Discua Elvir recibía órdenes directamente del embajador norteamericano. Posteriormente todos estos datos incriminatorios fueron “limpiados” de su hoja de servicio por el subdirector de la CIA y el creador de la Operación Cóndor, Vernon Walters.

El historial de este diplomático llamado John Dimitri Negroponte incluye un especial talento para hacer el “trabajo sucio” del gobierno norteamericano que logró desarrollar a plenitud durante sus 40 años de servicio que lo proyectó a la categoría de “halcón” formando un grupo homogéneo junto con Otto Reich y Elliot Abrams, todos actualmente al servicio del presidente Bush.

Juntos participaron en el tristemente famoso operativo Irán-Contra Gate. Faltaría solamente Oliver North para retornar al pasado siniestro. El hecho de que todos estos tres “especialistas” en América Latina están en el círculo îíntimo de Bush, debe servir como una advertencia a los que tratan de enrumbar sus países a un camino mejor y diferente de lo que imponen los “halcones”.

En estos días todos se preguntan cuál será el trabajo de Negroponte, “el halcón de hierro y guante de terciopelo”, que habla cinco idiomas, entre ellos el español. Se sabe que Bush ya le designó como su adjunto al teniente gral. Michael Hayden, director de la Agencia Nacional de Seguridad, que se encarga del espionaje electrónico y que era subordinado del Secretario de Defensa Donald Rumsfeld. Negroponte, ahora llevará cada mañana, el informe que desde hace 58 años presentaba al presidente de EE.UU. el director de la CIA.
Supuestamente controlará también a más de cien mil personas, civiles y militares. Tendrá autoridad, entre otros, sobre el servicio de inteligencia, la policía federal (FBI) y el Departamento de Seguridad Interior. Pero si analizamos lo que dijo Rumsfeld que “su capacidad de controlar el funcionamiento de servicios de inteligencia no disminuirá el poder y sus responsabilidades que ahora tiene como el Secretario de Defensa, respecto a la recolección de información y la realización de operaciones encubiertas del Pentágono”, entonces eso quiere decir que el verdadero zar de inteligencia seguirá siendo Rumsfeld.

¿Por qué entonces la designación? Se habla de que quieren limitar el poder de Rumsfeld quien creó hasta un nuevo aparato de inteligencia, llamado Rama de Apoyo Estratégico (SSB) dentro del Pentágono para reemplazar a la CIA en operaciones paramilitares encubiertas en el extranjero por comandos y agentes secretos militares. En el nuevo organigrama, el rol de la CIA se reduce solamente al espionaje político y económico, y a las operaciones encubiertas en este campo. Para neutralizar el descontento, malestar y la disidencia en la CIA que tenía una afiliación histórica con el partido demócrata, fueron nombrados como director y el jefe de operaciones encubiertas dos incondicionales de Cheney, Porter Grass y José Rodríguez.
Ya se sabe entonces a dónde Rumsfeld tratará de enviar sus equipos de acción. Estos países fueron señalados por Condoleezza Rice como “tiranías”, y son Cuba, Bielorusia, Georgia, Irán, Myanmar, Corea del Norte, Filipinas, Indonesia, Zimbabwe, Somalia, Yemen. A medida que pasa el tiempo esta lista aumentará, por algo la Secretaria de estado llamó a Hugo Chávez de Venezuela, “líder negativo”en América Latina”.

Entonces con el nombramiento de John Negroponte se planea que todo el servicio de inteligencia en conjunto sea más homogéneo, se evite la disidencia, se militarice el funcionamiento de espionaje y por supuesto se politizará la información para que finalmente llegue a manos del presidente. Otra razón sería, llenar, a como de lugar, el puesto de Director Nacional de Inteligencia que fue creado por la Comisión S-11 a raíz de las fallas de los servicios de inteligencia para prevenir el ataque a las Torres Gemelas.

La designación de Negroponte a Irak es entendible dada su experiencia en la guerra sucia y las creaciones de escuadrones de la muerte, pero justamente por eso flota la preocupación de lo que hará en el futuro, cerca del entorno del presidente, y en momentos que las leyes antiterroristas recrudecen. Otros se preguntan si será la ficha que necesita Bush para resolver el problema con Venezuela, cuyo dirigente está preocupado por su vida.
Nada está claro, pero pese las denuncias de organismos de derechos humanos, se augura que Negroponte será fácilmente ratificado por el Congreso. Total, se trata de “otro luchador por la libertad” y no importa lo que hubiera hecho, es prestigioso a los ojos de los padres de esta patria.

Vpelaez@eldiariolaprensa.com












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Vicky Pelaez. Diario La Prensa de Nueva York


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