Revolución es todo cambio o transformación profunda en la naturaleza o en las estructuras de la sociedad (Estado opresor). La Revolución puede ser violenta o menos violenta pero nunca pacífica. Es bien sabido que en la naturaleza todo se mueve, cambia y se transforma constantemente.
La mayoría de los cambios en la naturaleza orgánica e inorgánica, son pacíficos, tan pacíficos que pueden durar miles o millones de años. A estos cambios pacíficos, que lentamente modifican el planeta y donde las especies se adaptan al medio que los rodea, para asegurar la supervivencia, se les llama Evolución.
Otros cambios pueden ser violentos o darse bruscamente en la naturaleza. A estos cambios se les llama Revolución, ejemplo: terremotos, maremotos (tsunamis), huracanes etc, que pueden hacer revoluciones tan violentas y tan rápidas, que en cuestiones de segundos o minutos, cambian el paisaje y la realidad en el planeta.
Así como las revoluciones suceden en la naturaleza, también suceden en la sociedad. Las revueltas populares o sociales son un vivo ejemplo de ellas, pues, pueden cambiar bruscamente los poderes o estructuras del Estado en determinada nación y transformar la realidad social.
La Revolución está en todo porque todo está cambiando constantemente y nada ni nadie, por menos que quiera, podrá apartarse o quedarse fuera de estos cambios. Cuando nacemos, se produce una Revolución y cuando crecemos, lo hacemos a través de un proceso revolucionario.
Una semilla para convertirse en árbol y dar frutos, debe hacer una revolución, primero luchar con los contrarios en el suelo y luego pasar por un proceso revolucionario que no es otra cosa sino cambios menos violentos. Una vaca por ejemplo, que transforma el pasto y el agua de una laguna turbia en leche, es una revolucionaria.
Así que nacer, alimentarse, hacer la digestión, crecer etc, etc, son revoluciones y procesos revolucionarios donde todos participamos. Desde este punto de vista todos los seres vivos, que además de sufrir cambios y transformaciones, hacemos, construimos y transformamos, somos revolucionarios.
De allí que el Ché Guevara dijera que: Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción” pues el joven es un vivo ejemplo de Revolución, donde lo nuevo va reemplazando lo viejo. En un proceso social revolucionario, lo nuevo empuja a lo caduco para ocupar su espacio y va abriéndose paso en permanente lucha de contrarios, pero lo viejo le niega espacio a lo nuevo, e impide a todo costo, que se logren los cambios cualitativos que es el objetivo general de toda Revolución.
En la sociedad, los pueblos han hecho y hacen la Revolución para transformar la realidad, combatir las injusticias y poner derecho lo que ha estado al revés. En este tiempo las Revoluciones sociales (socialismo en el siglo 21) serán exitosas, siempre y cuando controlen los principales poderes del Estado:
Primero: -Asegurar el poder político, es decir, controlar el gobierno.
Segundo: -Mejorar la condición económica de las masas, abriendo nuevas fuentes de empleo. En este proceso de transición, es necesario que las masas sientan algún dinerito en sus bolsillos (cultivar la tierra, hacer nuevas empresas de carácter social, agregar valor a la materia prima para generar mas trabajo, diversificar la economía etc.).
Tercero: - Educar ideológicamente a las masas trabajadoras en la formación política y además de instruirlas para la defensa de la Revolución, educarlas para el trabajo social en todas las áreas del saber científico y tecnológico (Formación ideológica de masas y cuadros).
La Revolución es una lucha de clases. En el capitalismo, esa lucha entre clases llega a su fin cuando desaparece la burguesía como clase social, se destruye el Estado explotador con que ellos oprimían y se impone una sociedad de iguales con una única clase en común: la de los trabajadores, que sin explotadores, se han liberado de la esclavitud asalariada y conformado una sola clase social para el disfrute de la democracia en común, es decir, el Comunismo.
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