Los trabajadores madereros de MASISA ante...

La doble moral empresarial y de los que dirigen el Estado venezolano

A la flagrante violación de los derechos humanos y laborales, a la libertad de manifestar y a la legítima defensa ante las instituciones del Estado, estas últimas miran hacia otro lado. Una vez más queda en evidencia para los trabajadores de MASISA, la clara discriminación hacia los trabajadores. Esta vez fue a la vista de todos los trabajadores, cuando la empresa del Estado prestadora de servicio eléctrico CORPOELEC le corta el servicio desde el 26 de diciembre a la patronal privada MASISA, del sector madera, porque la empresa tiene mucho tiempo que incumple con el pago de dicho servicio, mientras que ponía como excusa para no hacer los debidos aportes al personal, el peso de las onerosas tarifas eléctricas.

Ahora le tocó al Estado Venezolano sufrir el incumplimiento de la trasnacional; ¿y cómo reacciona?: el Estado, por medio de CORPOELEC, le corta el suministro del servicio eléctrico a MASISA por incumplimiento a la nación con una deuda que se acercan al millón de dólares, lo que ocasiona la paralización de las operaciones en planta, pero por la deuda que tiene la transnacional con los trabajadores, no se mueve un dedo, no hay institución que funcione a favor de los trabajadores. Les recordamos entonces que nosotros también somos parte de la nación.

Más de 700 trabajadores y trabajadoras han renunciado a MASISA desde el año 2015 hasta la fecha actual, precisamente por causa del silencio administrativo o falta de justicia para los trabajadores, con familias separadas por la migración a la que se ven forzadas, sintiendo que deben perderlo todo para comenzar desde cero fuera de su país; víctimas que ven perder sus años de sacrificio y esfuerzo por la indolencia de esta superestructura política. Porque pasan los años y ¡no resuelve nada!

Cuando nos cansamos de las excusas y la gente deja de creer en sus mentiras, recurren a represión o nos acusan de cualquier cosa, pero son ellos los que ejercen la violencia al criminalizar y judicializar a los trabajadores que luchan por sus derechos. Todos vimos cómo en plena pandemia, el Estado organizó elecciones de alcaldes y gobernadores y luego elecciones de diputados para la AN, pero elecciones sindicales "no se podían hacer" precisamente "por la pandemia". Es que se tenía que aplicar "la prevención"... Argumentos a la medida para ponerles trabas a los trabajadores y criterios acomodaticios a conveniencia de la burocracia.

Volviendo al sector maderero, la trasnacional chilena MASISA, está sin energía eléctrica desde el 26 de diciembre hasta la fecha, porque el Estado exige el pago de la deuda total, que como ya dijimos es cercana al millón de dólares. En torno a ésto mantienen coversaciones la empresa deudora y el Estado acreedor, pero la sobrevivencia de los trabajadores, de las personas, de las familias, de las y los ciudadanos venezolanos, no es deuda para ninguno de los dos.

Conversan los patronos y el Estado para acordar el pago total de la deuda antes de reponer el servicio, pero los trabajadores nos preguntamos qué pasa con el incumplimiento que tiene la patronal MASISA con los que laboramos allí, porque a nosotros, que también estamos afectados, no nos ofrecen ninguna respuesta, ni la patronal ni las instituciones correspondiente al mundo laboral. ¿O es que acaso los trabajadores debemos actuar tal cual lo hace CORPOELEC con la misma violencia de bajar los "breakers" y no subirlos hasta que se pague la totalidad de la deuda de la que depende el pan de nuestros hijos? Porque nosotros tenemos nuestro reclamo desde el año 2019 y no hay institución del Estado ni "Gobierno Obrero" a la fecha de hoy que nos haga justicia.

Los trabajadores han sido nobles y pacientes ante la indiferencia de los funcionarios del Estado venezolano. ¿No se supone, tal como reza nuestra Constitución (CRBV) que debe ser un Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia?

La doble moral queda manifiesta cuando el Estado vela solo por los contratos que le incumplen a las burocracias que dicen representar a la nación, pero a los trabajadores nada. ¿Es que acaso no hemos denunciado en múltiples oportunidades los incumplimientos a los contratos colectivos? ¿No somos parte de la nación también?

Es un motivo de indignación de los trabajadores que MASISA prefiera gastar miles y miles de dólares en bufetes de abogados tales como "Sosa y Martinez" para judicializarnos y perseguirnos, ir en contra de providencias de reenganche y obstaculizar las funciones de los delegados de prevención con amparos basados en mentiras, y donde del lado del Estado encontramos jueces en el TSJ que avalan estas irregularidades, en un ámbito tan grave como la seguridad y salud laboral. ¿Quien investiga las muertes de los trabajadores en MASISA si este bufete impide en su condición de apoderado de la empresa que se hagan, como corresponde, inspecciones por parte de INPSASEL?

Por eso, frente a este panorama, el llamado es a que los trabajadores no bajemos la guardia y sigamos denunciando todas las irregularidades, a que sigamos organizándonos.

No somos consejeros de la trasnacional, pero le aconsejamos que en vez de gastar miles de dólares en bufetes para perjudicar a los trabajadores, tome ese dinero para honrar sus deudas tanto con el Estado venezolano como con los trabajadores venezolanos (con la nación venezolana dentro de la que opera y obtiene sus ganancias).

Es fundamental e importante que en Venezuela haya un fortalecimiento y depuración de las instituciones, y principalmente de las encargadas en la administración de justicia, para evitar que la corrupción siga destruyendo a nuestro país. Pero nada de esto es posible sin esa participación "democrática y protagónica" de la que tanto se ha hablado pero que no podemos o no nos dejan ejercer. No es posible sin el control y fiscalización de la ciudadanía y de la clase trabajadora sobre lo que hacen las empresas y los funcionarios.

En medio de los atropellos de la patronal y la falsa moral del Estado, ya éstos pregonan una supuesta "recuperación económica", pero lo más evidente es que existe una injusta distribución de la riqueza en Venezuela, por lo que no le queda otra a los trabajadores que seguir con sus protestas legitimas en las calles y buscar todos juntos el levantamiento del movimiento obrero, para con un programa de lucha ir contra la desigualdad, la pobreza y el hambre en Venezuela. Eso significa ir contra del incumplimiento a los contratos colectivos y de actas convenio que se firmaron con las patronales.

Insistimos, son hombres y mujeres que vienen durante mucho tiempo soportando la explotación del capital y la opresión de esta burocracia que nos mantiene con salarios de hambre. Los trabajadores y trabajadoras se preguntan: ¿pero si no nos remuneran de manera justa como indica CRBV en su Art. 91 y tampoco pagan el servicio eléctrico al Estado, para dónde va el dinero?

Esto incluso abre la puerta para que nosotros los trabajadores exijamos una auditoria a la empresa, que sea realmente transparente y abierta a nuestra observación y participación, para tomar los correctivos necesarios. Hay que determinar si la fuente de trabajo está en riesgo, pues hay señales de un posible cierre técnico por irresponsabilidad de esta gerencia, como líneas detenidas desde hace tiempo con signos de canivalización; por tanto, se debe velar por el bienestar social de todos.

Exigimos el fin de las flagrantes violaciones de los derechos humanos y laborales de los trabajadores de MASISA, exigimos libertad sindical y el reconocimiento de nuestro sindicato por parte de las instituciones del Estado, como son el Ministerio del trabajo y el CNE, y también, por supuesto, por parte de la patronal que, por cierto, mientras el CNE tarda en certificar al sindicato recién electo, ésta aprovecha para seguir despidiendo a los trabajadores de manera injustificada. Exigimos la libertad de manifestar y de expresión, al debido proceso y a la no discriminación de los trabajadores que levantan su voz en reclamos por sus derechos consagrados en la ley del trabajo y en sus convenciones colectivas. Exigimos una mesa conciliatoria, porque así como la patronal se sienta en una mesa con empresas del Estado para discutir deudas, los trabajadores también piden una mesa para resolver toda la problemática existente, tanto laboral como operativa, con todo el conocimiento y experiencia que aportan los trabajadores madereros de Masisa, conocidos como "Masiseros".



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Jean Mendoza

Trabajador maderero de la transnacional MASISA, dirigente del sindicato SITRAEMAS. Militante solidario de las luchas de los trabajadores de Guayana y de Venezuela. Militante de Marea Socialista y la Liga Internacional Socialista.

 jeanmendoza158@gmail.com      @j_mendoza77

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