Los Joaquin González y tirar cohete en Margarita

Esta historia se la leí u oí a Hector Sanín en uno de los talleres que dicta en el programa de formación de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL). El taller, trataba sobre el proceso de control de gestión por resultados.

Contaba Hector, que en un pueblo había dos señores con el nombre de Joaquín González, un Joaquín era cura y el otro era taxista. Sucede, que ambos se mueren el mismo dia y cuando hacían la cola (en cielo también se hace cola) para pasar la prueba con San Pedro, le toca el turno a un Juaquin
Pase hijo, está en su casa. ¿Su nombre?
¿Soy Cheguago?
¿Qué Cheguaco? En esta lista no hay nadie con este nombre.
No mi san Pedro, es que en Margarita, llamamos Cheguaco a los Joaquín
Ah, usted es Joaquín. ¿Es el cura?
No mi San Pedro, soy el taxista
¡Oh! Bienvenido. Ganaste el paraíso hijo y te corresponden esta túnica con hilo de oro y esa vara que ves allá con incrustaciones de rubí y diamantes.
El otro Joaquin, estaba atento a la situación de San Pedro con el taxista.
Pasa otro y luego le toca el turno a Joaquín el cura.
Pase hijo
¿Cuál es su nombre?
Soy Joaquín, el cura
Ah Joaquín . Tienes el paraíso y te corresponde una túnica de poliéster agarra una vara de plástico de las que están en aquellas cajas.
¿Cómo?
Toma esta túnica de poliéster y toma una vara de plástico de las cajas. Apúrate hijo.
Mi señor, debe haber un error.
No hay ningún error en esto hermano Joaquín.
Mire mi señor, yo pasé 50 años de mi vida rezando en la iglesia, confesando y llevando el mensaje de Cristo. No es justo, que a este loco de Joaquín le den una túnica con hilos de oro y una vara con diamantes y a mi esto. Ese señor se lo pasaba en un taxi a toda velocidad, tumbando postes, matas y subiéndose en las aceras
Mire hijo, sucede que en el cielo aplicamos la técnica de gestión por resultados. Para la iglesia, son resultados que la gente le pida a Dios, se acuerde de Dios y rece. Cuando la gente se montaba en el taxi de Joaquin rezaba, se acordaba de Dios y en sus misas hermano Joaquín, la gente se dormía.
San Pedro definitivamente no ha tenido tiempo de leer al Príncipe, pero este cuento sirve para comentarle al amigo Dante Rivas su reto. Hasta ahora son excelentes las acciones (corrección de fugas, eliminación de tomas ilegales, mantenimiento de equipos, plantas desalinizadoras, saneamiento, educación). Estas son las acciones y como dijo en un reciente artículo, SU OBJETIVO es:
"rehabilitar las principales aducciones, estabilizar el sistema de distribución, aumentar la cobertura, calidad y gestión del servicio de agua potable".
Agregó en este buen artículo, una meta, dijo amigo Dante, que el ciclo demoraba entre 35 y 45 días, que a veces son más días. Fijó como meta, la siguiente:
"podemos reducir el ciclo a la mitad en una primera fase, pero todos debemos aportar". Las metas tienen su tiempo. ¿Cuándo es el tiempo de la primera fase? https://aporrea.org/regionales/a301654.html
En este buen trabajo donde apuesta por reducir el ciclo a la mitad, faltó un consideracion. No creo que por ahora, pueda hablarse de distribución. Donde vivo, no es exactamente distribución lo que veo.
Pero usted amigo Dante, tiene los puntos. Abrigo la esperanza, que esos puntos los ponga sobre las íes y usted con el San Pedro pueblo, se ganara su túnica con hilos de oro y la vara de rubí. Estoy seguro, que usted no tiene el síndrome Chacumbele.
Esto de Chacumbele, en todo caso es una posibilidad remota. No olvide, que el Apóstol Pedro, negó dos veces a Cristo y el San Pedro Pueblo a veces o la mayoría de las veces, olvida o es conformista. No se angustie.
Pero este San Pedro Pueblo, ya conoce SU objetivo y su meta. Por ahora vigile y controle al equipo. Si construye los indicadores, tendrá una mejor opción de control. Por ahora, ¡mosca!. Yo estaré motivada a tirar cohetes, cuando se reduzca en días, el ciclo de la sed.



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Amaranta Rojas


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