26 palabras para celebrar el 26 de enero: Día Mundial de la Educación Ambiental

Hay personas que piensan saberlo todo, y hay personas que piensan no saber nada. Los extremos del caprichoso destino, nunca son una fuente sana de sabiduría.

Es mejor ser agradecidos por lo poco o por lo mucho que sabemos, y siempre estar dispuestos a ganar nuevos aprendizajes en la vida, que rompan el celofán de la mediocridad y reconstruyan la luz del arcoíris.

Todos estamos comenzando un nuevo año de aventuras. Enero es la nostalgia de diciembre, y diciembre es la euforia de enero.

Cada quien escribe su propia historia, y aunque la simple existencia es un arriesgadísimo riesgo por confrontar, estamos seguros que cambiar la mentalidad pasiva del pueblo, es una gran oportunidad para no cometer los mismos errores del pasado.

Ya celebramos la Navidad, ya nació el Niño Jesús, ya recibimos los capitalistas regalos de nuestros seres queridos, ya nos emborrachamos en el bochorno, ya vomitamos el sinsabor del fatal mundanismo, y ya sufrimos la dosis de la festiva melancolía.

Debemos tener muchísimo cuidado con el color de las estrellas. Hay estrellas que protegen el corazón de la alegría, y hay estrellas que se burlan de los corazones alegres.

Aunque no vemos caer el polvo de las estrellas, todos los días somos empolvados por un carrusel de estrellas. Por eso debemos mantenernos alertas, y no permitir que la oscuridad del incierto futuro, opaque la luz de nuestro presente arcoíris.

Con las estrellas llegaron los tres Reyes Magos, para obsequiarle al hijo del carpintero la magia de la mirra, del oro, y del incienso. A nadie le importa el dolor de los tres benditos camellos, que soportaron el peso corporal de los tres Reyes Magos.

Si yo hago públicamente una crítica social, sobre el sufrimiento que padecieron los tres cansados camellos, pues la gente pensará que estoy loco, que soy un tipo anormal, y que soy un bicho extravagante.

Pero si deseamos promover con éxito la educación ambiental, debemos ser distintos a nuestros semejantes, debemos ser realistas en nuestros discernimientos, y debemos ser enfáticos en nuestras convicciones.

No existen animales fabricados para la carga de equipaje, no existen animales fabricados para la carga de otros animales, y no existen animales fabricados para la carga de Seres Humanos.

Nosotros vamos caminando por la vida, esclavizando el rumbo de las lágrimas y de los sueños rotos. Creemos tener la potestad de condenar al cordero de dios, para justificar el maquiavélico placer de la guerra, de la violencia, y de la muerte.

Yo creo que Jesucristo es el cordero de dios, porque recibió el injusto castigo de la cruz, sin haber cometido ningún pecado en la vida. Él se sacrificó por todos nosotros, y nosotros no quisimos sacrificarnos por él.

Murió en el apogeo de su juventud, y nos demostró que su amor es más grande que el Universo.

Pasamos siglos esperando su prometido retorno. Fuimos adictos al infierno, fuimos adictos a la pesadilla, y fuimos adictos a las mentiras.

Dime qué le dirás a nuestro señor Jesucristo, cuando te pida una explicación por tanta destrucción ambiental, por tanta destrucción moral, y por tanta destrucción social.

¿Te vas a esconder? ¿Te vas a arrodillar? ¿Vas a tomarle una fotografía con tu idolatrado smartphone? ¿Vas a pedirle su número de WhatsApp? ¿Vas a pedirle una selfie para tu perfil de Facebook? ¿Vas a pisotearlo con tu extraordinario automóvil? ¿Vas a engañarlo con cuentos chinos? ¿Te vas a asustar? ¿Te vas a desmayar? ¿Vas a ignorarlo? ¿Vas a drogarte? ¿Vas a ofenderlo? ¿Vas a asesinarlo? ¿Vas a correr como un loco?

No fuimos previsores, nuestras lámparas se apagaron, y perdimos la llave de la puerta.

Por eso finalmente escuchamos la trompeta, nos irradiamos en su silueta celestial, sentimos el poder de su presencia, y dilucidamos la llegada del Mesías.

Llegó la verdad, llegó el camino, y llegó la vida.

Él no vino a castigar, vino a juzgar al prójimo. Él no vino a condenar, vino a salvar a los justos. Él no vino a matar, vino a ajusticiar a los pecadores.

Jesucristo caminaba por sus tierras y lloraba la contaminación de su Tierra. Viendo en primera fila, el holocausto del Calentamiento Global, el desastre del Efecto Invernadero, y la locura del Cambio Climático.

Sus dedos se desangraban con la deforestación de los bosques, sus labios se ensuciaban con las aguas de petróleo, sus ojos se enfurecían con las ráfagas de dióxido de carbono, sus rodillas tambaleaban con la terrible tauromaquia, sus hombros resistían la madera del consumismo, y sus pies se ahogaban con la estruendosa fractura hidráulica.

Los pescadores pescaban los peces del pecado, y las redes se enredaban en la sed de revancha.

Jesucristo nos entregó un planeta perfumado en el verde pasto y en la rosa aurora, y nosotros lo convertimos en el rojo sangre y en el gris martirio.

Te vio por segunda vez, lo viste por primera vez, y se encontraron en la triste arena del ecocidio, en el triste monte de la amargura, y en el triste desierto de la soledad.

Cara a cara y mirándote fijamente a los ojos, te preguntó: ¿Por qué lo hiciste?

No hubo respuesta del pecador, y te volvió a preguntar: ¿Por qué lo hiciste?

Una vez más: ¿Por qué lo hiciste?

Simplemente: ¿Por qué lo hiciste?

¿Por qué lo hiciste?

Porque sabemos que te quedaste callado, hoy vamos a explicar el concepto de 26 palabras, que pintan muy bien con el Día Mundial de la Educación Ambiental, siendo una efeméride que lamentablemente se olvida, en el silencio sepulcral del 26 de enero.

Con las sagradas páginas abiertas del diccionario, te invito a leer y a compartir las definiciones, que te ayudarán a mejorar la calidad de tu salud mental, y que a continuación explicaremos para ti.

Voluntad: es la facultad de decidir y ordenar la propia conducta. Libre albedrío o libre determinación. Intención de hacer algo. Elección sin precepto o sin impulso externo.

Aunque no lo creas, la voluntad es el principal fundamento de la vida. Voluntad para amar, voluntad para trabajar, voluntad para escribir, voluntad para nacer, voluntad para existir, voluntad para vivir, voluntad para respetar el Medio Ambiente. Sin voluntad no hay vida, pues la vida es la voluntad de querer vivir.

Amor: es el sentimiento intenso del Ser Humano, que se manifiesta con cariño, inclinación, y entrega hacia alguien o algo. Búsqueda, encuentro y unión con otro ser, que nos alegra, que nos regala energía para convivir, y que nos complementa en la vida.

El día que te enamores, enamórate de sus rodillas, de sus codos, y de sus talones. No te enamores de su plata, no te enamores de su cara, y no te enamores de sus pezones.

Conciencia: es el conocimiento del bien y del mal, que nos permite enjuiciar moralmente y éticamente, la realidad y los actos tanto propios como ajenos.

Siempre es difícil despertar las neuronas de la conciencia, porque siempre es más fácil dormir en la cama de la inconciencia.

Valentía: es el hecho o la hazaña heroica ejecutada con valor. Acción material o inmaterial, que requiere esfuerzo y vigor para desarrollarla, y que parece exceder las fuerzas naturales del individuo.

Te van a ridiculizar por defender a la reina Gaia, porque a nadie le gusta hacer lo correcto. Deberás ser valiente en la batalla, y vencer los obstáculos de los enemigos.

Educación: es la crianza, enseñanza y doctrina, que se imparte a los niños y jóvenes. Instrucción que se realiza por medio de la acción docente, y que potencia las capacidades mentales y físicas del individuo.

La mejor educación es la cortesía. Por favor aprende a dar las gracias, aprende a dar los buenos días, las buenas tardes y las buenas noches, aprende a regalar una sonrisa cuando te regalan un insulto. Hay personas que tienen grandiosos títulos universitarios, otorgados por las más prestigiosas universidades, pero esas personas son incapaces de visitar a los solitarios abuelos enfermos, y esas personas son incapaces de compartir el pan con los niños huérfanos.

Aire: es el gas que constituye la atmósfera terrestre, formado principalmente de oxígeno y nitrógeno. También es la apariencia, aspecto o estilo de alguien o de algo. Vanidad, frivolidad, o engreimiento.

La polución del aire es la cotidianidad de la colectividad. El humo tóxico que respiramos en las calles, es la consecuencia del exceso de tráfico vehicular, de la quema de combustibles fósiles, y de la nicotina que transpiran los cigarrillos.

Agua: es el líquido transparente, incoloro, e insípido en estado puro, cuyas moléculas están formadas por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, siendo el componente más abundante de la Tierra, y el líquido vital para la vida de los organismos vivos.

Por desgracia, el agua ya no es un bien común de acceso libre, ahora el agua es una mercancía privada para un puñado de socios. Hoy en día, el agua refleja la suciedad de nuestra sociedad global.

Tierra: es el material desmenuzable del cual se compone el suelo natural. Terreno dedicado para el cultivo agrícola. Es el planeta que actualmente habitan los Seres Humanos, y hasta que la evidencia científica demuestre lo contrario, la Tierra es el único planeta que alberga vida alrededor del Universo.

Hay muchísimos pies que pisan con fuerza la tierra, pero hay poquísimas manos que trabajen por el bienestar del planeta Tierra. Confundimos la minúscula con la mayúscula, y ya no hay espacio inmortal que fecunde la gracia salvadora.

Sol: es la estrella luminosa, centro de nuestro sistema planetario, y que popularmente se denomina el astro rey.

Si el sol estornuda se acaba la existencia humana. ¿Por qué huyes del sol? Míralo con detenimiento, y tus ojos resplandecerán en el brillo de la madrugada.

Ambiente: es el conjunto de condiciones o circunstancias de un lugar, de una época, o de una población. Animación u oportunidad de diversión, que hay en un espacio interior o exterior.

Si quieres disfrutar de un ambiente sano en tu comunidad, no debes preocuparte por los problemas ambientales de esa comunidad. Lo que realmente debes hacer, es ocuparte de esos problemas ambientales para solucionarlos, con la cooperación mutua de todos los individuos de esa comunidad.

Sociedad: es el conjunto de personas, pueblos, y naciones que conviven bajo normas comunes. Agrupación natural o pactada, que pretende la organización y consecución de metas establecidas.

Nosotros pertenecemos a la sociedad moderna del siglo XXI. Somos lo peor de lo peor. Una sociedad que destruye los recursos naturales del planeta Tierra, para obtener y comprar masivamente todos los productos fabricados, mediante la destrucción de esos legendarios recursos naturales, que atesora el casi extinto planeta Tierra.

Humanidad: es el género humano que denota a nuestra raza. Sensibilidad, compasión, fragilidad, benignidad. Conjunto de disciplinas que giran en torno al Ser Humano.

Nuestro comportamiento demuestra que ya no somos Seres Humanos. Simplemente somos seres vivos, pero la condición de humanos la perdimos desde hace siglos. Si no me crees, dime de qué color es Alemania, dime cuál es la capital de Mozambique, y dime cuántos años tiene la Pachamama.

Naturaleza: es el principio generador del desarrollo armónico y la plenitud de cada ser, siguiendo un proceso de evolución independiente. Conjunto de todo lo que existe, y que se rige según sus propias leyes. Virtud, calidad o propiedad de las cosas.

Nuestra naturaleza es aniquilar a la Naturaleza. Fuimos los hijos de la violencia, somos los padres de la violencia, y seremos los abuelos de la violencia. Así de sencillo. Naturalmente, somos capaces de violentar el arte de la Madre Naturaleza.

Ecología: es la ciencia que estudia a los seres vivos, como habitantes de un medio biofísico circundante, y las relaciones que mantienen entre sí y con el propio medio.

No hay que ser ecólogo para comprender la ecología. Todos podemos ser garantes de un mejor futuro ecológico, si nos convertimos en agentes de cambio dentro de nuestras comunidades. Debemos ser más responsables, más empáticos, y más comprometidos en defender un regalo llamado planeta Tierra.

Flora: es el conjunto de plantas de un país o región, que se adaptan a un medio ambiente determinado, y que presentan colores, tamaños y olores específicos.

Me duele reconocer que la orquídea, siendo la flor nacional de mi patria venezolana, se encuentra en peligro de extinción. Las flores se han vuelto alérgicas a la presencia del Hombre, quien las transforma en las cenizas de un descorazonado 14 de febrero.

Fauna: es el conjunto de los animales de un país o región. Gente caracterizada por tener un comportamiento en común, y frecuentar un mismo ambiente determinado.

Yo sigo lamentando la extinción del cóndor andino en Venezuela. El ave voladora más grande del Mundo, no pudo continuar volando libremente en el frío azulado del estado Mérida, donde también habita el tranquilo oso frontino, que por la perversión de mis compatriotas venezolanos, se halla a un pasito de caer en el precipicio.

Semilla: es el grano que en diversas formas produce las plantas, y que al sembrarse produce nuevas plantas de la misma especie. Fragmento de vegetal provisto de yemas. Cosa que es causa u origen de que proceden otras.

Nosotros nos alimentamos con semillas 100% naturales, pero los laboratorios de Frankenstein producen sus famosas semillas transgénicas. Inventos químicos de la ciencia moderna, que corrompen el organismo de los enfermos consumidores, porque ellos siempre compran en el supermercado la soya transgénica, el maíz transgénico, y la estupidez enlatada.

Reciclaje: es someter a un material previamente usado, a un proceso que permita volver a utilizarlo.

No te olvides de practicar la regla de las 3Rs (reducir, reutilizar, reciclar). Sabemos que no es correcto tirar basura en la calle. Pero si algún delincuente tiró basura en esa calle, recógela y transfórmala en un bello adorno para tu casa, en un divertido juguete para tus hijos, o en la materia prima de tu propio negocio.

El plástico, el cartón, el papel, el vidrio, las cáscaras, y los metales. Todos los residuos orgánicos e inorgánicos, necesitan tu ayuda para no seguir contaminando el ambiente.

Energía: es la capacidad para realizar un trabajo. Eficacia, poder, virtud para obrar.

Las energías limpias y amigables con el Medio Ambiente, tarde o temprano, serán el único camino para resistir el peso de la supervivencia humana. El sol, el viento, el calor y el mar, ofrecen garantías de respeto ambiental que superan el peligro de la energía nuclear, generando soplos de vitalidad en tiempos de tinieblas eléctricas.

Electricidad: es la fuerza que se manifiesta por la atracción o repulsión entre partículas cargadas, originada por la existencia de electrones y protones.

No abuses del consumo eléctrico. Debes practicar la eficiencia energética, que se basa en el uso racional de la energía eléctrica, sin despilfarrarla, sin saturarla, sin malgastarla. Recuerda apagar las luces al salir del hogar o de la oficina, recuerda apagar el televisor antes de abrirle los brazos a Morfeo, recuerda desenchufar los cargadores de los equipos tecnológicos, y recuerda bajarle el volumen a la apatía ciudadana.

Veganismo: es la actitud consciente y consistente, en rechazar alimentos y productos de origen animal.

La gente cochina come carne. La gente cochina come la sangre del matadero, donde se debería descuartizar la piel de la gente cochina. Pero la cobarde gente cochina nunca se atreve a visitar el matadero, porque es mejor comprar la suavecita carne en la bonita carnicería, para no observar la sangrienta muerte de un indefenso cordero de dios.

Derecho: es la posibilidad de exigir justicia que goza cualquier ser vivo, sin importar las variables biológicas, sociales, económicas, políticas o culturales, que afecten la existencia y la vida de ese ser vivo.

Todos los animales tienen derechos como usted y yo. Derecho a vivir, derecho a soñar despiertos, derecho a descansar. Matamos a los animales en una monumental plaza de toros, matamos a los animales en un monumental matadero, y matamos a los animales en una monumental jaula circense. Nos encanta el verbo matar, y tenemos pleno derecho de matar, hasta que nos maten por la espalda.

Respeto: es la manifestación de obediencia que se hace por cortesía. Acatamiento, veneración, consideración. Obrar socialmente conforme a la sana convivencia.

Sin lugar a dudas, respeto es la palabra más odiada por el orbe, porque mientras el cáncer te carcome el último suspiro del alma, yo bailo el mejor reguetón frente a tus moribundas narices. Se burlan de la víctima, y aplauden al victimario. El respeto murió en el valle del irrespeto, y los irrespetuosos saben mover con chispa el culito.

Libertad: es la facultad natural que tiene el Hombre, de ser responsable de sus propios actos, y de asumir las consecuencias de esos actos. Estado o condición de quien no es esclavo, de quien no está preso, y de quien no está subordinado. Privilegio, licencia, soltura.

La libertad es como el filo de la navaja, puede liberarte en la calle, o puede encarcelarte en la cárcel. El filo necesita a la navaja, pero la navaja no necesita del filo. Cuando comprendas el significado de la libertad, no habrá navaja que te seduzca con su filo.

Acción: es la sucesión de actitudes, movimientos y acontecimientos, que constituyen el desenvolvimiento de una actividad, de un argumento o de una situación.

Las palabras se las lleva la brisa del tornado. Las acciones perduran a lo largo y ancho del océano. Debemos ser proactivos, dinámicos, y perseverantes en la lucha ambiental. Sin orgullos, sin arrogancias, sin envidias. Debemos sembrar árboles sobre los árboles sembrados, y debemos denunciar los delitos que cortan el tronco de esos árboles.

Paz: es la situación en la que no existe lucha armada, siendo la relación de armonía entre las personas, sin combates, sin conflictos, sin agresiones. Ausencia de ruido, ausencia de distracción, ausencia de ajetreo.

Yo daría mi vida por un instante de paz. No me conoces, y no sientes mi calvario. Pero para conseguir la paz espiritual, debemos vivir en un entorno social de paz. Si queremos vivir en santa paz, tenemos que armonizar nuestro ambiente con las alas de las palomas, y esperar que la lluvia de olivos clarifique el nuevo amanecer.

Aunque seguimos sobreviviendo en la crueldad del belicismo universal, no hay duda que la misericordia de Jesucristo es infinita, y pese a que todos merecíamos el fuego del más ardiente abismo de espinas, él se apiadó de nuestras peores atrocidades, y con vehemencia me preguntó en la última cornisa: ¿Por qué lo hiciste?

Lo hice porque me sentía desamparado por mi familia, maltratado por la sociedad, e incomprendido por tu padre. Estaba enfermo de rabia, y quería contagiar a cualquier oveja del rebaño. Yo sé que tomé la decisión equivocada, y usted sabe que mi arrepentimiento fue sincero, que mi penitencia fue justa, y que mi castigo fue necesario.

Pero ahora tengo 26 palabras selladas dentro de mi ser, que a partir de hoy, serán mi santa eucaristía para luchar pacíficamente, por la consolidación de un planeta Tierra más limpio, más digno, y más libre.

26 palabras que de generación en generación, fomentarán el gran valor de la ecología en jóvenes, adultos y ancianos.

26 palabras que perdonarán nuestra indiferencia, nuestro egoísmo, y nuestra traición.

 

Nota del autor: El artículo publicado fue redactado para el cibermedio Ekologia.com.ve, y lo compartimos con medios alternativos de la Web. El artículo puede ser usado en centros educativos cristianos, para realizar tareas grupales y didácticas entre todos sus alumnos, buscando que los muchachos opinen sobre el contenido del artículo, y elijan la palabra más importante de aprender.

 



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Carlos Ruperto Fermín

Licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso. Egresado de la Universidad del Zulia en Venezuela.

 carlosfermin123@hotmail.com

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