William Echeverría, los periodistas, y la sociedad servil marchará el día 27. Me huele a guarimbeo

Es realmente risible (por no decir que es ridículo) ver a un Sr. que se cansa de entrevistar a cuanto opositor se le atraviesa en su psicótico cerebro, en su programa de mitad de la mañana por el canal que mas ha gastado pólvora tratando de tumbar al presidente Chávez, llamando a una "marcha pacífica" por la manoseada, baboseada, ridiculizada LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y DE INFORMACIÓN, en ocasión de estar celebrándose ese día el día del Periodista; y no es nada mas que entrevista, sino que le saca a "cucharadas" a sus entrevistados cualquier frasesita, cualquier gesto, cualquier expresión que vaya en contra del presidente Chávez, del proceso, del pueblo, de los Chavistas. No sé realmente qué es lo que el Sr Echeverría entiende por libertad de expresión y cómo es que esta, está seriamente amenazada, pero lo que yo logro concluir es que aquí en nuestra patria Venezuela no hay libertad de expresión sino LIBERTINAJE DE EXPRESIÓN. Ya expresé en algún escrito anterior, pero déjeme decirle, Sr. Echeverría, que todos, absolutamente todos los convenios y pactos internacionales consagran la libertad de expresión, pero a su vez, esos mismos pactos y convenios la limitan, la restringen, a lo que se conoce como LA SEGURIDAD DE ESTADO, EL RESPETO A LOS DEMAS, A SU PRIVACIDAD.
Nuestra Constitución Nacional consagra, en su articulado, cada uno de los derechos humanos, y, entre ellos, por supuesto, la manoseada, y en innumerables ocasiones malinterpretada libertad de expresión, que no es, para nada, libertad de información o de informar, porque la libertad de expresión se refiere a las individualidades y tiene que ver con lo que piensa cada persona, su cultura, su religión, su formación, su yo, mientras que la libertad de información se refiere a grupos (públicos o privados) quienes monopolizan los medios de información y tienen en sus manos la posibilidad de informar la verdad y no lo que cada reportero (ejerciendo su derecho a la libertad de expresión) piensa o está convencido.
En el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos se consagra la libertad de expresión: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de expresión,…”, pero el artículo 29 de esa misma declaración la limita. Pero la limita, o mejor dicho, la delimita, a lo que por simple sentido común luce como justo; la libertad de expresión no es un derecho absoluto, como lo es el derecho a la vida. No. Por amor a Dios. La libertad de expresión, señores, es un derecho que deja de serlo cuando no respeta el valor de los demás, el derecho y las libertades de los demás. En efecto, el artículo 29 de la Declaración Universal de Los Derechos Humanos dice que “…, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.” Claro, así si es buena la libertad de expresión. No como quiere el apátrida de William Echeverria: decir lo que se me venga en gana, por los medios que me venga en gana, a la hora que me venga en gana, en contra de quien me venga en gana, sin constatar que eso que estoy diciendo es verdad o no, si va en contra de la seguridad de la nación, o viola el derecho de los demás, sencillamente porque YO SOY PERIODISTA. Tamaña aberración, Sr Echeverría! ¿Y dónde queda tú ETICA? ¿Y dónde queda tu responsabilidad? ¿Y donde tu profesionalismo? Si eso es así, Sr William Echeverría, eso no es libertad de expresión, eso es sencillamente la ley del viejo OESTE. Dime, que te respondo.


En el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en su artículo 19, también se consagra, como un derecho humano, la libertad de expresión (parágrafos 1 y 2), pero el parágrafo 3 la limita: “El ejercicio del derecho previsto en el parágrafo 2 de este artículo entraña deberes y responsabilidades especiales. Por consiguiente, puede estar sujeto a ciertas restricciones, que deberán estar, sin embargo, expresamente fijadas por la ley y ser necesarias para: a) Asegurar el respeto a los derechos o a la reputación de los demás. b) La protección de la seguridad nacional, el orden público o la salud y la moral pública.” ¡Claro! ¡Por supuesto! El mal uso o abuso de este derecho, siempre tendrá repercusiones en nuestros semejantes, en los demás. Y mas, pero mucho mas, si se trata de el mal uso o abuso de una persona que tiene la posibilidad de “llegar” a grandes conglomerados a través de el medio escrito, o audiovisual, es decir, el periodista o comunicador social, o el profesor quien comparte con gran número de alumnos. Es descabellado pensar que nuestro proceder es independiente y único y que podemos actuar como si fuésemos los únicos en el planeta tierra e imponer nuestras ideas sin ton ni son, pasando por encima de los derechos que tienen los demás a que se les respete. El mal uso de la libertad de expresión se convierte en un actuar de acuerdo a nuestros impulsos, sin reconocer barreras, límites, ética, deontología, es decir, se convierte en libertinaje de expresión.

En la Convención Sobre Los Derechos Del Niño, en su artículo 13, parágrafo 1, también se consagra la libertad de expresión de los niños. Pero en el parágrafo 2 la restringe basándose en los derechos de los demás y de la nación. La Convención Americana Sobre Derechos Humanos también la consagra y la limita a (siempre, inexorablemente siempre) la protección de los derechos de los demás y la seguridad de la Nación.
Entonces, Sr Echeverría, ustedes van a marchar el día 27 por algo que ya tienen, esa es la verdad. Pero lo que está detras de esa marcha, Sr Echeverría, es el plan fijado por el IMPERIO: desestabilizar, agitar, promover guarimbas, calentar la calle. Le sugiero que usted se lea un poquito mas los Pactos, las Convenciones, la constitución, para que se dé cuenta que su libertad de expresión termina cuando viola mis derechos, mi privacidad, la SEGURIDAD DE LA NACIÓN.
Apátrida, pitiyanky!

Patria, Socialismo o Muerte. Viva la libertad de expresión. Abajo el libertinaje de expresión.

*profesor universitario


villegas_41@hotmail.com


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Oswaldo Adelis Abarca*

Profesor de la Universidad Politécnica Territorial de Mérida

 oswaldoabarcam@gmail.com

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