Aporrea: reducto de la ultraderecha

La locutora de un conocido programa televisivo del canal VTV afirmó la semana pasada que la página Aporrea era un reducto de la ultraderecha. Esta afirmación la hizo en una corta y disparatada intervención en la que acusó a Gonzalo Gómez, fundador de Aporrea y miembro de la corriente Marea Socialista, de “sentarse junto a la asesina y delincuente Maria Corina Machado”.

Tratando de interpretar lo que la locutora dijo, nos queda la impresión que junta a Gonzalo, a Aporrea y a todos los que en ella escribimos como parte de una conspiración de la ultraderecha y el paramilitarismo.

Estamos seguros que las palabras de dicha locutora no fueron producto de una improvisación del momento. Ella responde a una línea editorial que se elabora en las alturas del poder, probablemente en el indefinido “alto mando político de la revolución” (del cual no se sabe quiénes lo conforman, ni sus atribuciones, ni cómo fueron designados sus integrantes, ni cómo es su inserción organizativa en el Estado o en el PSUV).

Creo que esta línea editorial del alto gobierno expresa sencillamente un enorme desespero por los problemas, en muchos casos causados por ellos mismos, en su ejecutoría al frente de las instituciones del Estado Bolivariano. Se han hecho hipersensibles a la crítica, incluso a las críticas constructivas, en una perspectiva de izquierda y que buscan la profundización de este proceso de cambios, como son las que se hacen desde Aporrea y particularmente las que realizamos desde la corriente Marea Socialista.

Quien lee Aporrea se da perfecta cuenta de su línea editorial claramente comprometida con la Revolución Bolivariana y con las luchas del pueblo venezolano, así como su expresión de solidaridad para con las fuerzas sociales y políticas que en todo el mundo enfrentan al capitalismo global y al guerrerismo de occidente.

Multitud de militantes de izquierda en todo el mundo respetan y siguen a Aporrea como la principal referencia informativa del proceso bolivariano. Diversos partidos de izquierda y movimientos sociales en muchos países latinoamericanos y de otros continentes se expresan a través de Aporrea para expresar su solidaridad con la revolución bolivariana.

Y de manera principal, se puede decir que casi una mayoría de los movimientos sociales venezolanos que luchan por sus reivindicaciones propias y por la aplicación del Plan de la Patria, encuentran en Aporrea el principal medio informativo para difundir la particularidad de sus luchas, propuestas y logros. Sobre todo cuando se enfrentan al silencio informativo que lamentablemente se presenta en los medios oficiales del Estado, los cuales pocas veces difunden las diferentes expresiones de la encarnizada lucha de clases que se sigue desarrollando en nuestro país.

Incluso altos funcionarios del gobierno bolivariano también escriben en Aporrea. En semanas recientes he visto artículos firmados por Adán Chávez, Freddy Bernal y Dante Rivas, para solo mencionar algunos de ellos. Esto demuestra la amplitud revolucionaria existente en Aporrea, en donde la censura sólo se aplica cuando los artículos o noticias enviadas defienden puntos de vista asociados claramente a las fuerzas proimperialistas.

Sobre la presencia de Gonzalo Gómez en un foro en donde también intervino Maria Corina Machado, ya otros en Aporrea han rebatido de manera contundente el infantilismo de los locutores del programa de marras. Incluso han presentado una fotografía en la cual aparece uno de los más estridentes locutores de dicho programa, abrazado nada más y nada menos que con Maria Corina Machado. Según la absurda lógica de estos locutores, tendrían que denunciarse ellos mismos para ser consecuentes con lo que pregonan.

Si rebatir en un foro el programa de ultraderecha que pregona la Machado significara convalidar dichas ideas, pues el mismo gobierno bolivariano al ejecutar las famosas Mesas de Diálogo estaría convalidando a la derecha venezolana. Más allá de las mesas de diálogo, en meses recientes el gobierno de Nicolás Maduro ha desarrollado multitud de acercamientos hacia el empresariado venezolano, artífice por cierto de la “guerra económica”; este acercamiento hacia el empresariado sería entonces una abierta traición al proceso revolucionario, pues esos mismos empresarios que se reúnen con Maduro y que reciben jugosos financiamientos en algunos casos, son los que de una manera u otra (abierta o encubiertamente) han aplicado dicha guerra económica.

Gonzalo Gómez fortaleció a la revolución bolivariana al presentarse en el foro de Margarita y debatir contra la representante de la ultraderecha. Lo que Gonzalo hizo es lo mismo que los diputados bolivarianos hacen constantemente al debatir y refutar las posiciones de la ultraderecha en la Asamblea Nacional.

No es difícil percibir en el ambiente que el autodenominado alto mando de la revolución prepara acusaciones de cierto calibre buscando silenciar o por lo menos descalificar a la página web Aporrea.org. De ser cierta esta presunción, el gobierno de Maduro cometería un error de grandes proporciones si le da por seguir atacando a Aporrea y a los que en ella escribimos.

Aporrea es uno de los escenarios fundamentales, de amplitud nacional, por medio de la cual se ejecuta la Contraloría Social. Aporrea es un respaldo enorme para la actuación de los Consejos Comunales, Comunas, Sindicatos y demás organizaciones del pueblo trabajador, pues permite difundir sus inquietudes, sus propuestas, y los problemas que confrontan al relacionarse con las instituciones públicas.

Quienes han promovido por 12 años la página Aporrea no ocupan ni han ocupado cargos relevantes en la revolución bolivariana. No obstante, han estado siempre en la primera línea de combate en todos los momentos en que la revolución ha estado seriamente amenazada. Así ocurrió en el paro petrolero de 2002-2003, en el referéndum de 2004, en la protesta estudiantil de 2007, en la decisiva campaña de Chávez en el 2012, y en las recientes guarimbas ejecutadas por la ultraderecha proimperial en 2013 y 2014. No hay objeción que se le pueda hacer a Aporrea en este campo de la lucha de clases.

Como dije antes, el pueblo trabajador, que mantiene firmes sus esperanzas de profundización de la revolución bolivariana, utiliza Aporrea como su mecanismo principal para debatir y profundizar sobre las distintas políticas públicas que son necesarias para implementar el Plan de la Patria que nos dejara el presidente Chávez.

Aporrea es sinónimo de Revolución Bolivariana. Aporrea nació para defender la revolución en los difíciles momentos de abril de 2002, y continuará defendiendo este proceso de cambios, siempre teniendo como referencia el proyecto Socialista y el Estado Comunal, rumbo que nos trazara Chávez y que marca el norte de todas nuestras actuaciones como revolucionarios.

Acusar a Aporrea de ser un reducto de la ultraderecha es una estupidez. Dicha acusación demuestra que hay algunos en las altas esferas del poder a los que se les están volando los tapones.

Desde ya dejamos claro que denunciaremos cualquier medida restrictiva contra la página Aporrea.org como un acto propio del fascismo. Sería muy lamentable que lo antes mencionado llegue a ocurrir. El gobierno bolivariano está en malos pasos si continúa arremetiendo de manera fascista contra Aporrea.

Sabemos que esa es una línea de determinados dirigentes del alto gobierno. Alertamos al camarada presidente Nicolás Maduro para que no se deje llevar por estos caminos que distraen de la verdadera lucha que hay que dar contra el imperialismo y sus representantes criollos, y por el golpe de timón gubernamental que ordenara Chávez.

Nicolás, cuenta con todo nuestro respaldo si se trata de avanzar por el camino del Socialismo y el Estado Comunal. Pero no vamos a acompañar acciones que buscan silenciar la crítica constructiva que se realiza dentro de las propias filas revolucionarias.


¡ HASTA LA VICTORIA SIEMPRE !
¡ PATRIA O MUERTE, VENCEREMOS !



Esta nota ha sido leída aproximadamente 6368 veces.



Roberto López Sánchez

Roberto López Sánchez (Caracas, 1958). Historiador. Profesor Titular de la Universidad del Zulia (1994-2019). Magister en Historia de Venezuela y Doctor en Ciencias Políticas. Luchador social, activista del movimiento estudiantil y profesoral, vinculado al trabajo obrero, campesino, ambientalista, indígena y cultural desde 1977. Participante de la lucha armada revolucionaria (1977-1988); miembro del Frente Guerrillero Américo Silva. Sometido a persecución política y juicio militar en 1982. Actividad revolucionaria clandestina durante 1982-1988. Fundador de la Unión Nacional de Trabajadores-Zulia y miembro de su comité ejecutivo (2004-2012). Integra el consejo consultivo de la Federación Bolivariana Socialista de Trabajadores del Zulia (organismo que sólo ha sido convocado en una oportunidad en cinco años). Ha sido director de las Divisiones de Extensión y de Formación General; Secretario Docente de EUS; Coordinador de la Unidad Académica de Antropología, del Diplomado en Consejos Comunales (cinco cohortes graduadas) y el Diplomado en Formación Sindical con (cinco cohortes graduadas) en la Facultad Experimental de Ciencias (FEC). También ha coordinado la Zona Zulia-Falcón del Ministerio del Trabajo (2004). Ha publicado: El movimiento de trabajadores en Venezuela durante la revolución bolivariana: 1999-2012 (2017); Movimiento estudiantil y proceso político venezolano (2007); El protagonismo popular en la historia de Venezuela (2008-2015); Los Consejos Comunales y el Socialismo del Siglo XXI (2009); y Venezuela ante la globalización, la crisis mundial y los retos de su desarrollo (2012), además de 5 capítulos de libros científicos, 45 artículos científicos y 50 ponencias en eventos nacionales e internacionales. Es miembro del Programa de Estímulo a la Investigación (PEII), nivel C. Egresó en pregrado con 19,41 puntos de promedio (LUZ, 1994). Ha dirigido 10 proyectos de investigación en la FEC-LUZ. Actualmente dicta semestralmente las materias de Historia de Venezuela, Historia de América, Intercambios económicos y simbólicos, y Poder y Movimientos Sociales, en la Licenciatura en Antropología de LUZ. Ha dictado los seminarios Lucha de clases en el siglo XXI. Movimientos sociales y formas de participación política; y El análisis marxista y la sociedad global del siglo XXI, en el programa de Doctorado en Ciencias para el Desarrollo Estratégico de la Universidad Bolivariana de Venezuela, en Maracaibo. En la División de Extensión de la FEC desarrolla anualmente seminarios sobre: Crisis política en Venezuela; Marxismo y Antropología; Movimientos Estudiantiles en Venezuela; Movimiento de Trabajadores en la Venezuela Contemporánea; Crisis Económica Mundial y su repercusión en la economía venezolana; Movimientos Sociales y Protagonismo Popular en la Historia de Venezuela (dictado también en el Centro Internacional Miranda -CIM- y en Fundacite-Mérida en 2016); y el seminario La Lucha Armada en el Oriente de Venezuela: 1965-1990, en el CIM (2017). Es coinvestigador en el Proyecto: “Historia de los frentes guerrilleros Antonio José de Sucre y Américo Silva: 1966-1990”, Centro Nacional de Historia (2016-2017). Investigador principal en el proyecto “Identidades en el estudiantado de la Universidad del Zulia” y del programa de investigación “Universidad del Zulia: comunidad, organizaciones e identidades” (2017-2019).

 @cruzcarrillo09

Visite el perfil de Roberto López Sánchez para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:



US mp N GA Y ab = '0' /medios/a196676.htmlCd0NV CAC = Y co = US p hace 3 = NO