Bogotá, septiembre 6 - El hijo de una política colombiana que nació en cautiverio mientras su madre permanecía secuestrada por la principal guerrilla del país recibió al papa Francisco, a quien le dio un regalo particular: una paloma de la paz.
Emmanuel, el hijo de Clara Rojas, entregó la escultura de una paloma blanca al pontífice apenas unos minutos después de pisar tierras colombianas.
Rojas fue secuestrada en 2002 por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) mientras viajaba con la candidata presidencial Ingrid Betancourt.
Su hijo Emmanuel nació en 2004 en la selva y se lo quitaron a Rojas mientras era un bebé. La política no volvió a ver a su hijo sino hasta 2008. El gobierno de Colombia firmó un acuerdo de paz con las FARC en 2016.
El papa Francisco llegó a Bogotá y se convirtió en el tercer pontífice en pisar tierras colombianas.
El pontífice estará cinco días en la nación sudamericana, donde espera contribuir a la reconciliación en un país marcado por más de cinco décadas de un conflicto armado.
Pablo VI y Juan Pablo II estuvieron en Colombia en 1968 y 1986. Francisco había prometido visitar Colombia después de que el país lograse desactivar un conflicto de medio siglo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que costó la vida a más de 220.000 personas y desarraigó a miles.
Un grupo de mujeres, con gorras y camisetas blancas, se colocó en un sector de la calle 26 para aguardar al tercer papa que visita el país después de Pablo VI y Juan Pablo II en 1968 y 1986.
“Soy ama de casa. Hemos recorrido como cinco kilómetros”, dijo a The Associated Press Gisela Caballero, de 33 años. “Esto es sublime... Sé que nos traerá muchas bendiciones, muchas esperanzas y paz”.
Otros llegaban a la ruta del paso del papa para vender gorras, camisetas, llaveros y otros artículos que sirven de recuerdo de la visita del papa. “Estoy aquí aprovechando la visita del papa, aunque no creo en la iglesia”, dijo el vendedor ambulante Edgar Prado, de 23 años. “Soy un desempleado”.
El recorrido de Francisco en el papamóvil será de unos 15 kilómetros y concluirá en la Nunciatura Apostólica, en donde pernoctará el pontífice durante la visita.