La tercera guerra mundial por capítulos

  • Las grandes potencias, las que a través de la historia se han repartido el mundo en su afán hegemónico y por la ambición de recursos, nos tienen ya sumidos en la Tercera Guerra Mundial, frente a millones de seres humanos que ansían la paz en el Planeta, que aman la vida, pero que estamos acorralados por la Red de violencia y el poder militar que nos imponen.

Yo, que nací al concluir la Segunda Guerra Mundial y que mi nombre es Jesús, todo sinónimo de paz, nunca imaginé que en transcurso de mi vida presenciaría una nueva guerra, de la magnitud de las vividas con anterioridad, de las cuales nos informábamos por lectura y por la materia Historia Universal, de su crueldad, de la mortandad que se generaba y de la repartición del mundo, que siempre se producía al concluir las conflagraciones.

Nunca cabía en mi cabeza, ni podía imaginarme el volumen de las atrocidades. Nos dicen los historiadores que por ejemplo en la Primera Guerra Guerra Mundial representó una de las guerras más destructivas de la historia moderna. Murieron casi diez millones de soldados y la Segunda no se quedó atrás, y las cifras también son espeluznantes: "su costo superó todo cálculo y escapa a toda comprensión: murieron 40 millones de civiles y 20 millones de soldados".

Pero esos guarismos son realmente insuficientes para caracterizar a la magnitud de ambas tragedias y la verdadera cuantía de víctimas ocasionadas por las tales conflagraciones.

Habría que agregarles, para tener un visión generalizada del cuadro dantesco que revelan, los millones de heridos, las millares de familias que perdieron sus seres queridos en la lucha y en lo efectos colaterales; el empobrecimiento y la miseria a que se sometió igualmente, a millones de seres humanos directamente afectados, sin participar en ningún combate: Madres, Padres, Viudas, niños huérfanos que quedaron en la indigencia al perder a sus cabezas de hogar; los traumas psíquicos y psicológicos producidos y el estado de angustia que todavía se observa, en los países que están cercanos o vivieron en carne viva las conflagraciones. Todo un escenario espantoso y cruento de los que hoy se llama "Humanidad". Caracterizada en algunos textos por: "Capacidad para sentir afecto, comprensión o solidaridad hacia las demás personas". Provoca decir, si así me comprendes y si así te solidarizas conmigo, guárdate tus sentimientos en el bolsillo.

Ahora, bien, uno podría preguntarse ingenuamente, hay responsables de esta capacidad de destrucción o nace por generación espontánea.

Basta hurgar en el pasado, ni siquiera profundizar en el estudio de la historia, para entender, en esa retrospectiva, que las grandes potencias que a través de la historia han explotado el mundo, colonizado a millares de pueblos, esclavizados a millones de personas y se han repartido el orbe, tienen la mano metida y hasta el hombro en todos los conflictos que conocemos, los actuales y los que están por venir.

Allí, está la respuesta, a tanto crimen, a la crueldad a la inhumanidad, los grandes poderes que a través de la historia han hecho y rehecho el mundo a la medida de sus intereses, a la medida de sus apetencias, a medida de sus ambiciones a la medida, hablando en criollo de sus propias agallas.

No les ha importado la huella sangrienta que han dejado, ni les importara las nuevas acciones terroríficas que tienen en mente para continuar sobre la base de la violencia, la fuerza y las armas de todo calibre imponiéndose y tratando de mantener su hegemonía en el universo.

Esa triste y cruel realidad que describimos en pocas líneas, está ya plasmada en la realidad que hoy observamos, desde nuestro hogares por televisión y otros medios. La Tercera Guerra Mundial, no va ser decretada por ningún organismo internacional, ya está en desarrollo, por capítulos, pasito a pasito, por entregas, como Ud., quiera llamarlo, pero ya está en desarrollo.

Y tras de ella, los motivadores, los planificadores de siempre, las grandes potencias en su afán de controlar al mundo y usufructuar de los recursos naturales donde estén y a cualquier costo.

No hay conflicto regional, local, actual, donde Ud. no vea la mano peluda de los intereses imperiales y para ello cualquier motivo, desde el punto de vista de sus intereses, lo justifican y le dan la bendición de legalidad. Muchos son los argumentos que utilizan como excusa, no importa si ellos rayan en la falta de ética y moralidad, al fin ellos, también, imponen esos conceptos a su libre albedrío. Lo que es legal lo definen ellos y lo que es ético o moral, también lo definen ellos.

Hay casos donde hablan de Seguridad, otros de defensa de sus fronteras, otros religiosos, otros en la búsqueda insaciable de más y más recursos aunque sea robándoselo a los demás; otros por extensión de dominio; otros por control político sobre las naciones para fomentar su explotación, otros por minerales y recursos energéticos que los ayudan a potenciar la violencia, y no contentos con las ambiciones a nivel terrenal, ahora, también la llevan al espacio a los confines del universo si es posible.

Es en la ambición de las grandes potencias, en su afán por hegemonizar el poder mundial, donde está la verdadera naturaleza de las guerras y por ese camino nos arrastran y por ese camino llevan al piso a cualquier sentimiento de paz, a cualquier sentimiento religioso, , a cualquier afecto por la vida.

La Tercera Guerra Mundial, ya está en curso por capítulo y la gran mayoría de los seres humanos que deseamos un mundo distinto ,en paz, está entrampado, cubierto por la Red de Violencia, que nos imponen contra nuestra propia voluntad y es la realidad frente a la cual estamos impotentes.


 



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Jesús Sotillo Bolívar

Docente en la UCV

 jesussotillo45@gmail.com

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