Bolivarianismo y chavismos: fenómenos del ALBA del siglo XXI

"En general el pueblo es más inteligente de lo que se piensa". Joseph Goebbels

"Porque siempre se encontrarán algunos que piensen por propia cuenta, hasta entre los establecidos tutores del gran montón, quienes, después de haber arrojado de sí el yugo de la tutela, difundirán el espíritu de una estimación racional del propio valer de cada hombre y de su vocación a pensar por sí mismo. Pero aquí ocurre algo particular: el público, que aquellos personajes uncieron con este yugo, le unce a ellos mismos cuando son incitados al efecto por algunos de los tutores incapaces por completo de toda ilustración; que así resulta de perjudicial inculcar pre-juicios, porque acaban vengándose en aquellos que fueron sus sembradores o sus cultivadores. Por esta sola razón el público sólo poco a poco llega a ilustrarse. Mediante una revolución acaso se logre derrocar el despotismo personal y acabar con la opresión económica o política, pero nunca se consigue la verdadera reforma de la manera de pensar; sino que, nuevos prejuicios, en lugar de los antiguos, servirán de riendas para conducir al gran tropel.

Para esta ilustración no se requiere más que una cosa, libertad; y la más inocente entre todas las que llevan ese nombre, a saber: libertad de hacer uso público de su razón íntegramente. Más oigo exclamar por todas partes: ¡Nada de razones! El oficial dice: ¡no razones, y haz la instrucción! El funcionario de Hacienda: ¡nada de razonamientos!, ¡a pagar! El reverendo: ¡no razones y cree! (sólo un señor en el mundo dice: razonad todo lo que queráis y sobre lo que queráis pero ¡obedeced!) Aquí nos encontramos por doquier con una limitación de la libertad. Pero ¿qué limitación es obstáculo a la ilustración? Contesto: el uso público de su razón debe estar permitido a todo el mundo y esto es lo único que puede traer ilustración a los hombres; su uso privado se podrá limitar a menudo ceñidamente, sin que por ello se retrase en gran medida la marcha de la ilustración". Immanuel Kant- ¿Qué es la Ilustración? (1784)

I.- PROTOCOLO PREVENTIVO:

El presente texto reúne dos términos-definiciones de nuestro más reciente ensayo de elaboración y compilación de un para-texto, diccionario o recopilación de palabras-claves, próximo a ser publicado como Nueva Lengua Rebelde (NLR).

Ante la pregnancia de una neo lengua despótica, ponemos a disposición tales términos para fecundar debates entre diversas corrientes y tendencias del campo ideológico venezolano, atravesados desde nuestras propias coordenadas por múltiples agenciamientos colectivos de enunciación.

Ante un "régimen de signos" que administra un "orden del discurso y un régimen de verdad", aquí aplicamos el criterio de abrir la llave a los cepos del discurso.

Imitamos así la técnica del diccionario en su estilo retórico de la pedantería intelectual. Son recursos estilísticos, que operan bajo el escudo del contrasentido, la ambigüedad y la consigna de Charles S. Pierce. ¡Semiosis ilimitada!

Usamos los conceptos ideopolítico del mismo modo que los políticos utilizan las consignas: para perturbar y agitar. Lo que aspiramos no es nada más y nada menos que fundar un terreno de discusión; es decir, celebrar el debate, la controversia, la polémica para ver si es posible salir del marasmo y de los laberintos, pues todo lo que las definiciones ( = limitar) nos pueden dar son anti-definiciones, es decir, abrir problemáticas, tejer nuevos caminos y ponernos a andar.

Estos términos planteados, a diferencia de la cultura de diccionarios, enciclopedias y manuales no están guiados por la moralina del buen-decir o del decir "políticamente correcto", sino por una apuesta por el acontecimiento intempestivo, quebrar la ausencia de debates, de réplicas y contra-replicas, alrededor de una problematización de un término clave en el sentido común instalado, en la doxa, en los hábitos de pensamiento, en el automatismo psíquico.

Una guerrilla semiológica se inspira en el quiebre del automatismo perceptivo, en el automatismo semántico presente en todo estereotipo ideopolítico. Así como Molotov inventó aquella herramienta de lucha de calle, las vanguardias estéticas del formalismo ruso (Ostranenie) colocaron sobre la escena las práctica de la des-automatización, des-familiarización y del extrañamiento en el propio acto de la palabra. No hay que expulsar de la ciudad a los poetas, hay que invitarlos a vociferar para provocar la contusión mental del lenguaje del Filósofo-Rey.

Quizás para los policías del pensamiento no hay nada peor que invocar adicionalmente elementos de la "escritura automática" del surrealismo ante determinados temas, así como quebrar la "zona de confort" del estereotipo político-ideológico que se maneja con naturalidad y de modo automático: El reflejo condicionado es el Déspota del ordenamiento del sentido común: el Monarca Absoluto del prejuicio.

Cualquier acto creativo no programado por las expectativas administradas puede ser un sin-sentido inmediato para aquella conciencia encarcelada por determinadas voces del "Super-yo" político-ideológico, enclaustradas por el típico estilo burocrático del "método de la censura y la autocensura".

Por nuestra parte consideramos que no hay subversión alguna en el territorio político-cultural, si no hay subversión del cuerpo y la palabra, fuera de cualquier prescripción, interdicción y proscripción, de cualquier incitación, censura, inhibición y represión, dejando crecer el poder creador fuera de cualquier influjo castrante.

El objetivo es complejo: ¡Que siga el debate de ideas, más allá del método de intoxicación lingüística basado en la desinformación, la calumnia, la difamación y el escándalo!

Contra la propaganda no queda sino intentar pensar entre nosotros mismos…por supuesto, ¡Más allá de Kant y Goebbels!…

II.- BOLIVARIANISMO DEL SIGLO XXI.

Como fenómeno político el Bolivarianismo del siglo XXI alberga al menos dos grandes tradiciones políticas:

a) El Nacionalismo Revolucionario Bolivariano que fundo la independencia del Estado Republicano a partir de la lucha anti-colonial y precozmente anti-imperialista frente a las ambiciones del Monroismo (que incluyó, por si faltara algo, el funesto corolario Roosevelt);

b) Los heterogéneos avances de las luchas sociales, políticas y culturales de la izquierda popular y democrática venezolana en el siglo XX.

El Bolivarianismo articula y sintetiza hoy sobre sí la agenda de las luchas anti-neoliberales, anti-imperialistas y anticapitalistas del pueblo venezolano como multitud radicalmente democrática.

Como planteó Hugo Chávez haciendo un balance de las rebeliones militares del año 1992:

"A medida que pase el tiempo y la perspectiva implacable de la historia se imponga por sobre las pasiones humanas, el 27N y el 4F, así como los hombres que participamos en estos hechos, nos iremos confundiendo en un solo punto vibrante sobre el horizonte, referencia ineludible para no comprender los sucesos que vendrán, a raíz de los cuales el pueblo venezolano recuperará su dignidad y labrará sus propios caminos en la lucha de la verdad". (Hugo Chávez, Febrero-Marzo, Yare 1993).

Un documento fundacional titulado: "Manifiesto al Pueblo Venezolano", firmado en 1992 por los Comandantes Acosta Chirinos, Arias Cárdenas, Chávez, Urdaneta y Ortiz Contreras expresó lo siguiente:

"Pensamos que esta cárcel debe ser, al menos, parte del miedo destruido, enfrentado, el que ha convertido por años a intelectuales en sumisos, a artistas en malabaristas de palacio, a estudiantes en rebaño, al pueblo en victima torpe y a soldados en guardia pretoriana. Todo esto bajo un montaje que combina la policía represiva y sanguinaria, una justicia puesta a doblegar la cerviz ante el ejecutivo todopoderoso y una manipulación de las mentes, sobre todo, a través de medios audio-visuales (con excepciones honrosas). Si creemos que llegó el fin de los totalitarismos, si es verdad la caída del comunismo soviético, si llegó la hora de los pueblos. ¿Cómo entonces, podemos dudar de nuestro pueblo y sus fuerzas? ¿Acaso este teatro cogollista y sectario que domina y envilece nuestro país es más fuerte y estable que lo que era la dominación del PCUS? ¿Acaso estas camarillas de policías políticos, atemorizadores y matones, son más capaces que la KGB? Si aquellos pueblos se restearon por Dignidad, Democracia, Participación y Libertad, ¿Quién podría exigirle pasividad al pueblo de Simón Rodríguez? Por eso nos lanzamos a la acción con una sencillísima plataforma de referencias que obligue a la participación colectiva hacia la construcción de un sueño posible: LA DEMOCRACIA BOLIVARIANA, mucho más avanzada y progresista que las reformas de gotero ad aeterno por los cómplices de la COPRE y de quienes le pagan."

Como sustento del Bolivarianismo, no reducido a una función apologética o propagandística de la figura personal de Chávez (como ha sido estereotipadamente), ya en 1993 el mismo Chávez advertía:

"El "Chavismo" no existe. Venezuela ya está cansada de "ismos" y creo que nuestro pueblo ha madurado suficientemente desde el punto de vista político para que se le siga faltando el respeto. El despertar huracanado que sacude al país el 4 de febrero de 1992 es producto de la toma de conciencia colectiva, que ha permitido a los venezolanos convencerse de la tremenda fuerza soberana que poseen. Soy un convencido, desde hace bastantes años, que la historia tiene sus leyes generales que orientan la evolución de los pueblos y las naciones. Y muy poco es lo que el individuo de "carne, hueso y espíritu" puede hacer, para conducir tales corrientes arrolladoras. Mucho menos, puede un hombre pretender cambiar el curso de los acontecimientos históricos. Ya lo decía nuestro máximo Líder, el general Simón Bolívar en Angostura, por allá en 1819: En medio de este piélago de angustias no he sido más que un vil juguete del huracán revolucionario que me arrebata como a una débil paja…Así que llamar "Chavismo" al fenómeno colectivo pos-4F, reflejado en cientos y cientos de manifestaciones de rebeldía, de protestas pacíficas y violentas, que han resquebrajado al viejo régimen a nivel de las estructuras, creo que al menos significa menospreciar las capacidades de percepción de las realidades que ha adquirido nuestro pueblo en su desarrollo histórico."

Chávez con mirada visionaría señaló un texto poco estudiado denominado "Mensaje Bolivariano", firmado en Yare entre febrero y mayo de 1993:

"....Aristóteles decía que los mitos encierran su núcleo de verdad. Ese núcleo de verdad en la sociedad venezolana de hoy radica en el renacimiento de la esperanza en la mentalidad colectiva. El pueblo venezolano ha vuelto a descubrir que tiene derecho a soñar y, aún más, que tiene la obligación de luchar por su sueño. Regresa de esta manera a la mente nacional la idea de la utopía, es decir, de un país que comienza a existir en la imaginación del colectivo. Y es precisamente aquí, donde la utopía se confunde con el mito. Pero es un mito que no puede tener personificación concreta, sino que es expresión de la filosofía colectiva. Así que, en mi criterio, el único mito que está tomando forma en la psiquis del pueblo venezolano de fines del siglo XX es la prodigiosa invención de un país imaginario y posible: la creación de la utopía concreta que ya comenzó a motorizar las nuevas páginas de la historia venezolana"

Sin filosofía colectiva de la liberación social no habrá profundización de revolución alguna. Sin superación del estalinismo y de todas las inercias despóticas que recorren a las izquierdas coloniales, será difícil escuchar las voces de un pueblo rebelde e insumiso. Sin romper con las coordenadas semióticas de la historia de las revoluciones políticamente correctas no habrá espíritu subversivo.

Por otra parte, debemos tomar conciencia que estamos ya luego de casi 20 años de iniciarse aquella experiencia del proceso constituyente (1999), con un ejemplar proceso de convocatoria popular a una Asamblea Nacional Constituyente (el país experimentara por primera vez en su historia política un primer referendo popular de convocatoria constituyente), o como dijo literalmente Chávez: "Aquí, en toda la historia venezolana, no había habido ningún referéndum. El primero fue el que convocamos el 2 de febrero de 1999 para preguntarle a la gente si estaba de acuerdo en llamar a una Asamblea Constituyente."

Este acontecimiento permitió redactar y aprobar (en un segundo referendo popular aprobatorio) una Constitución de avanzada (1999) en materia democrática, social y para el progresivo desarrollo de una invaluable carta de derechos: civiles, políticos (y de referendo popular), sociales y de las familias, educativos y culturales, económicos, de los pueblos indígenas, y ambientales.

Para comprender y dar cuenta de los hitos fundamentales del Bolivarianismo que impactó en la conformación de un nuevo imaginario de emancipación y que han prefigurado las bases del ideario social y político de Hugo Chávez, cabe analizar el trasfondo de ideas-fuerzas en los siguientes textos-documentos:

1) El "Libro Azul" y el papel central de la noción de democracia popular bolivariana.

2) La "Agenda Alternativa Bolivariana" (AAB) y la propuesta de Hugo Chávez para transformar a Venezuela: una Revolución Democrática.

3) Ideas fundamentales para la Constitución Bolivariana de la V República. Ante-Proyecto de Hugo Chávez.

4) Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez Frías, en la primera sesión de la Asamblea Nacional Constituyente-1999.

5) Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez, en el encuentro Solidaridad con la Revolución Bolivariana con Venezuela en el marco l Foro Social Mundial, así como Declaraciones del Comandante Presidente Hugo Chávez, en la rueda de prensa desde Porto Alegre-2004.

6) Entrevista a Manuel Cabieses, revista Punto Final: SOCIALISMO del siglo XXI ¿Dónde va Chávez?

7) Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez durante acto de juramentación como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela para los periodos 2000-2006 y 2007-2013.

8) La Propuesta del Candidato de la Patria Comandante Hugo Chávez para la Gestión del Gobierno (2013-2019),

9) El "Golpe de Timón". Intervención de Chávez en Consejo de Ministros. Octubre-2012

10) La entrevista: De Yare a Miraflores, el mismo subversivo Entrevistas al comandante. Hugo Chávez Frías (1992-2012) por el periodista José Vicente Rangel.

Si usted está perdido en el laberinto, pues le entregamos este Mapa.

III.- CHAVISMOS:

Se ha dicho que el "Chavismo" es un período histórico en que una especial constelación de fuerzas sociales y políticas ha posibilitado la construcción embrionaria de un nuevo bloque histórico, con determinada unidad y correspondencia entre las estructuras socioeconómicas (clases, fracciones sociales, grupos y sectores) y las sobreestructuras políticas, jurídicas con sus correspondientes formaciones ideológicas.

Esa constelación sociopolítica o bloque histórico resulta de la crisis orgánica de un anterior bloque histórico, de su sistema hegemónico y de dominación: bipartidismo, partidocracia adeco-copeyana, "puntofijismo"; también referido como "sistema populista de conciliación entre elites".

Comprender como aquella larga "crisis orgánica" que comenzó a visibilizarse con el viernes negro (1979-1998), y que generó el desenlace provisional del chavismo, da elementos para comprender éste último fenómeno socio-histórico, crisis orgánica que ha conformado una larga transición histórica entre sistemas de hegemonía aún hoy en disputa.

De modo que el Chavismo es un campo de disputas y lucha del BOLIVARIANISMO a partir de la centralidad de Hugo Chávez como rostro dirigente de tal corriente histórico-social, que apareció como "Reventón Social" aquel 27-F-1989.

Movimiento aluvional, basado en una heterogénesis de la sociedad abigarrada, con su heterogeneidad estructural y desigualdades socioculturales, en el cual confluyeron tanto a) una multitud democrática desanclada del punto-fijismo, b) militares nacional-progresistas, c) núcleos militares de derecha, d) sectores de izquierda con guiones del leninismo organizativo (y del socialismo real), y finalmente d) sectores reformistas, socialdemócratas y socialcristianos descontentos con sus organizaciones matriciales. Tales expresión abigarrada de corrientes y tensiones dan paso a estados de conflicto, donde operan permanentemente pactos y reacomodos que lo van redibujando en su propia temporalidad en distintos "momentum".

El Chavismo no es una cosa instituida ni propaganda oficial, es fundamentalmente proceso nacional-popular, una composición social, étnica y de clases en movimiento, con ritmos, meandros, velocidades, bifurcaciones, estratos, memorias, formas de conciencia e intereses en pugnas. Es imposible cosificar el chavismo en un afán mediático de etiquetamiento caricaturesco, ni de defensores ni de adversarios.

Sin embargo el chavismo más que una ideología en stricto sensu es un cumulo de tejidos visibles e invisibles que configuran una sociabilidad empática y una sensibilidad política emocional, composición de cuerpos, afectos y enunciaciones:

"Es una totalidad discursiva en movimiento que prueba y ensaya distintas formas organizativas desde donde actuar, como leer, ir al mercado, pensar la sociedad, el estado y a la contradicción capital-trabajo. Entender que el chavismo no es un partido, es el primer anclaje de un chavista". Juan Barreto.

Cuando se habla de chavismo se está hablando del rostro del sujeto conceptual de la Revolución Bolivariana. A nosotros eso nos parece muy bien. Estamos hablando del nombre propio que pone rostro a un proceso múltiple. La línea de visibilidad o rostricidad. Rostro que va más allá de los partidos y organizaciones estructuradas formalmente, que significa para la mayoría del pueblo la esperanza; un discurso y una práctica ético-política.

El chavismo no es otra cosa que un sujeto o personaje conceptual. Cuando uno habla, por ejemplo, de Mahoma o de Cristo, uno sabe más o menos de qué está hablando. Igual que cuando hablamos del Che. Los seres humanos podemos encarnar ideas-fuerza, imágenes movilizadoras y valores-cemento, y el nombre de una persona puede ser sujeto, adjetivo o sustantivo, de manera que es correcto hablar de chavismo.

El chavismo es el nombre propio que pasa a ser nombre común. Chavismo es rostricidad de un sentimiento nacional-popular (una subjetividad política) que se expresa más allá de los partidos. También el Chavismo ha sido objeto de apropiaciones oficiales, de propagandas verticales y pedagogías políticas alienantes. He allí la tensión de lo instituido y lo instituyente del Chavismo, que no puede ser contenida y sujetada a una sola nomenclatura.

Dijera el maestro Derrida, "se trata de una subjetividad proliferante" y en términos de Cornelius Castoriadis, "un magma". De allí el surgimiento y la emergencia de tantos y tan diversos movimientos que bullen a borbotones reactivando el tejido social en una mezcla.

El Chavismo también va más allá de los movimientos, pues logró instalarse en la dimensión espiritual del campo de representaciones ideológicas de toda una comunidad de sentido y significación. Es voz de los considerados sin-voz, rostro visible de los invisibilizados y excluidos.

A diferencia de las ideologías tradicionales de la izquierda occidental, el chavismo cruza otras fibras más allá de lo racional-instrumental y moviliza a distintas capas sociales, logrando la visión de clases y bloques sociales desde el nacionalismo popular de izquierdas, superando las viejas tesis ortodoxas.

El chavismo restituye la relación ético-política por encima de cualquier economicismo. Podría decirse con propiedad que el chavismo ha tenido varios momentos que en otros escritos hemos calificados como el ciclo popular constituyente (periodo en el que Chávez se encontraba vivo) y los distintos momentos abiertos con el fallecimiento del compañero Chávez, en donde el chavismo comienza a anquilosarse a mostrar fracturas y a presentarse como ambiguo y zigzagueante, con predominancia de las corrientes clientelares y patrimoniales que fortalecen el modelo de Capitalismo de Estado, un Capitalismo Dependiente y Rentista, ahora con agregados extractivistas o eco-destructores (Arco Minero), basado en corrientes reformistas, populistas y fracciones de derechas que han incluso llevado a cabo políticas entreguistas de banderas centrales del Proyecto Nacional Simón Bolívar, de reducción de los espacios civiles democráticos, de anulación de la democracia popular bolivariana, de la participación y protagonismo popular, de la dialéctica entre revolución democrática y la democracia revolucionaria.

El chavismo ha estado amenazado por transformismos, revoluciones pasivas y una usurpación burocrático burguesa (Jesús Puerta dixit):

"Lo de las alianzas con la "burguesía nacional" y la búsqueda de las "clases medias", plantea un grave riesgo. El socialismo del siglo XX nos enseña que existe siempre, en todo proceso revolucionario, el fuerte peligro de una usurpación de la revolución por parte de una capa burocrática, formada en parte por los cuadros de la organización revolucionaria, que se separa de los intereses de las masas y termina formando una nueva burguesía, cuya acumulación es parasitaria; es decir, producto de la corrupción y el usufructo de los bienes públicos. En Venezuela, ese proceso degenerativo tiene mayor estímulo en la renta petrolera."

El chavismo, como gobierno, es un apalancamiento necesario más no suficiente de un bloque histórico popular-nacionalista, "antiimperialista", que utiliza los recursos del estado petrolero para mantener una mayoría de masas, que a su vez crea las condiciones para neutralizar cualquier reactivación de corrientes conservadoras o reaccionarias en el seno de las FFAA, lo cual constituye uno de los riesgos fundamentales en ausencia del liderazgo de Chávez.

Con la desaparición física de Chávez y la delegación en la figura de Maduro, el principal peligro es la degeneración burocrática-burguesa y no lograr conservar la mayoría electoral. Para ello, la burguesía está empleando como nueva táctica el desabastecimiento, el ataque a la moneda, la inflación y una campaña de "cerco y estrangulamiento" internacional.

La economía política y la Gran política son hoy las claves del mantenimiento del acumulado histórico chavista y evitar la profundización de una crisis orgánica, empujada además por un cerco del imperialismo colectivo, que pueda desembocar en una recomposición política completamente desfavorable a las conquistas históricas obtenidas. Y toda Gran política pasa por la actualización de una teoría de síntesis, por directrices políticas, estrategia y sobremanera por el arte de la maniobra: la conjunción del programa mínimo y el programa máximo en cada momentum de coyuntura.

Hay que reescribir hoy una agenda democrática bolivariana: ¿Y cómo salir del Laberinto? Una ruta democrática, patriótica y popular…



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Juan Barreto - Javier Biardeau - Héctor Sánchez

Articulista de Opinión. Promotor del Pensamiento Crítico Socialista. Profesor de Estudios Latinoamericanos-Sociología UCV.

 jbiardeau@gmail.com      @jbiardeau

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