Michels y los Partidos Políticos

Como se ve, no en fácil desembarazarse de Michels.

También porque no se puede dudar de la actualidad de su enfoque.

Giovanni Sartori.

Por la marginalización del tema, confinado al ámbito de los especialistas de la ciencia política y sociológica, por la vorágine de acontecimientos que ocurren en tiempos diacrónicos y sincrónicos difundidos por las plataformas comunicacionales que atrofian el pensamiento, nos proponemos intentar problematizar brevemente Los Partidos Políticos de Robert Michels publicada por primera vez en 1911.

Michels junto a Pareto, Mosca y Croce, se ubica en el campo de la teoría política y la sociología política como unos de los pensadores llamados antidemocráticos, realistas y/o elitista de la democracia. Desde la publicación de su obra son numerosos los trabajos, texto y autores de las ciencias sociales que han intentado desmentir, reinterpretar la tendencia de las organizaciones hacia la oligarquización de los partidos y cualquier otra organización a gran escala, ya sea los gremios, los sindicatos, el parlamento e incluso la democracia y el Estado moderno. Según la idea central de Michels en las organizaciones modernas que el hombre ha creado tiende y culmina a instaurar el poder de una oligarquía "toda organización partidaria representa un poder oligárquico fundado sobre una base democrática", Michels (p,189), traduciéndose en el secuestro de las voluntades colectivas por una élite compuesta por los líderes que se convierten en una burocracia que sagazmente se mantiene en el poder institucional de las organizaciones, que al transcurrir del tiempo no quieren renunciar a sus privilegios, utilizando las herramientas propias de los cargos que ocupan en la organización para tales fines. En este respecto Seymour Lipset en el prólogo de la obra manifiesta;

"los lideres tienen muchos recursos que le dan una ventaja insuperable sobre los otros miembros que intentan cambiar las políticas. Podemos contar entre sus recursos a) conocimientos superiores (p.ej., tienen privilegio en el acceso a mucha información utilizable para asegurar la aprobación de su programa)., b) control sobre los medios formales de comunicación con los miembros del partido(p.ej., dominan la prensa de la organización., como funcionarios asalariados con dedicación exclusiva pueden viajar por todas partes para exponer sus plataforma ., y la organización paga sus gastos, además de que sus puestos les permiten impartir órdenes a un auditorio)., y c) pericia en el arte de la política (p.ej., están más acostumbrados que los no profesionales, a pronunciar discursos, escribir artículos y organizar actividades de grupo).

Es conveniente que al momento de teorizar, analizar la organización política, social, burocrática y democrática de los partidos políticos, o las organizaciones de masa a gran escala y otras categorías de la ciencia política como el poder, es perentorio el abordaje epistemológico-metodológico que nos ofrece Robert Michels en Los Partidos Políticos. Si bien las condiciones socios históricas de los sistema políticos democráticos contemporáneos y sus instituciones han cambiado considerablemente desde la publicación de su tesis, la tendencia hacia la elitización de las organizaciones de masa, en particular los partidos políticos modernos, la ley de hierro de la oligarquía sigue siendo una categoría política y sociológica a superar, así como constituye una referencia obligatoria e indispensable para todo cientista social al momento de interpretar, describir o producir nuevas nociones en torno los sistemas políticos, la democracia liberal o neocontractual, el Estado, la burocracia, los sindicatos, el Parlamento, la burocracia, el liderazgo y el papel de las masas o multitudes en la política.

El estudio de Michels se centra en el funcionamiento jerárquico de las organizaciones de masa, en particular el partido Socialdemócrata alemán, en el que fue militante activo, y el partido Conservador laboral inglés, en el contexto de organización y creación desde 1863 de los partidos obreros en los países del capitalismo avanzados, organizados por los socialistas como Lasalle e inspirados por la doctrinas marxistas, anarquistas y socialdemócratas. Los procesos políticos que dieron origen a la aparición de los partidos políticos está estrechamente vinculado estructuralmente con un conjunto de acontecimientos variables y diversos; crecimiento demográficos, urbanización paulatina de algunos países de Europa Occidental siglos XVIII y XIX, surgimiento de la ideas contractuales de la Ilustración que tendieron cada vez más hacia los procesos de modernización social después de la revolución francesa, el desarrollo de las fuerzas productivas con la segunda revolución industrial y consolidación del Estado nacional moderno europeo fundamentado en las ideas de la economía liberal ( en boga la teoría neoclásica de los marginalistas). Pero sin duda la emergencia de los partidos políticos de masas es producto desde una perspectiva socio-histórica de los conflictos o clivajes sociales típica de la sociedad europea de entonces, caracterizada con la pauperización obrera y la crisis de la participación y legitimidad por otro, provocando la extensión del sufragio universal después de la segunda mitad del siglo XIX como exigencia de mayores derechos políticos. Evidentemente, que la explicación teórica de las causas de la aparición de los partidos políticos responde a los enfoques y teoría delimitadas, así tenemos las vertientes de las llamas teorías institucionales, plantean que el surgimiento de los partidos está relacionado con el parlamento. Para Malamud (2003 p, 322)

"Los partidos políticos se habrían desarrollado a modos de organizaciones auxiliares de las nacientes o ampliadas cámaras representativas, con el fin de coordinar la selección y tareas de los miembros de la asamblea. En consecuencia puede hablarse de partidos de creación interna (al parlamento como el Partido Conservador ingles) o externa (cuando no son creados dentro de los canales institucionales sino por fuera de ellos desde la sociedad, como el Partido Laboral ingles).

Antes de la aparición de los partidos políticos de masa con base social proletaria como el que describió Michels, los partidos políticos estaban estructurados alrededor de las clases sociales altas, que llevaban el nombre de notables. Grupos de familias o individuos que ostentaban las posiciones sociales, económicas y políticas privilegiadas, se reunían espontáneamente para apoyar a personalidades o facciones determinadas, no poseían grandes extensiones de base, ni tenían que disputarse las preferencias de lectorales de las mayorías. El funcionamiento político dependía de las relaciones sociales entre los hombres blancos, en el contexto en que la mujer estaba relegada de la acción política, a estas agrupaciones partidarias se le llamaba organizaciones de cuadro, porque giraban en función de los líderes que los constituían y Estaban estrechamente vinculados al parlamento.

Después de la aprobación de las ampliaciones más allá de las elecciones del parlamento, los partidos políticos de cuadros o notables comenzaron a experimentar modificaciones paulatinas de acuerdo a la nueva realidad política y social, Las motivaciones que explican esos cambios tenían que ver con el afán de ganar electoralmente y mantener el poder de los dirigentes de los partidos, con su ambición. Es precisamente el objetivo de ganar el poder y mantenerlo lo que explicaría la lealtad política y el mantenimiento de las estructuras organizativa de los partidos, procesos estudiados y reflejados en la teoría competitiva de la democracia por Joseph Schumpeter en la década de los 40 del siglo XX.

En las nuevas condiciones de competición ningún individuo podría llevar a cabo un proyecto políticamente viable sin agruparse a las nuevas estructuras de los partidos. La indiferencia y la ignorancia de los electores, generada por persistencia de las estructuras incólume de la sociedad feudal, monárquica y tradicional aun, así como el uso que hacen los políticos de los medios de comunicación, garantizan el predominio de los partidos. La falta de democracia interna, la tendencia a la oligarquizacion y la tentación de la corrupción en los partidos son alguna de su crítica al tipo de partidos de notables. Al crearse estructuras estables, los partidos de comienzo del siglo XX se constituían paulatinamente más eficientes en política que sus antecedentes, más capaces de competir efectivamente y ganar elecciones. Sin embargo no conseguían ser partidos internamente democráticos.

Michels afirma que "la organización determina la división de cada partido" desarrolla su enfoque en torno al estudio de las estructuras organizativas de participación política y social en la democracia moderna europea, siendo en su momento los partidos políticos ya de masa. Su tesis se suscribe a un enfoque histórico de la teoría de las organizaciones que da preeminencia a los dispositivos técnicos de las organizaciones: funcionamiento, jerarquización, organización piramidal, estructura burocrática dirigida por políticos profesionales. Al estructurar su teoría en estos aspectos Michels marginaliza el carácter de la división técnica y social del trabajo típico de una sociedad moderna y capitalista en auge, a pesar de ello, influenciado por las teorías revolucionarias que surgieron como narrativas teóricas para denunciar la condición de opresión, explotación y condición marginal de los proletariados, evidencia una limitación intencionada o no, sobre la naturaleza humana. El hombre moderno según las teorías románticas y optimistas es bueno por naturaleza, obviando que la especie humana según su historia es capaz de los actos más sublimes, de la mayor nobleza pero también de la más aborrecible abyección, para la filosofía política las organizaciones sociales antiguas y modernas según la distinción de Constant, se identifican por disputas por poder, conflictos de intereses, luchas de ambiciones y desigualdades.

En el intento de invalidar la "ley de hierro de la oligarquía" estudiosos de los partidos políticos como Panebianco en su interes por reimpulsar la teorías de las organizaciones busca disipar algunos dilemas que Michels elabora, determinar la naturaleza de los partidos políticos es clave a la hora de analizar sus estructura organizativa " creer que las actividades de los partidos son el producto de las demandas de los grupos sociales que aquellas representan, o más genéricamente, que los partidos son manifestaciones políticas de divisiones sociales" (Panebianco,1995 p,15)

Según este enfoque es conveniente al momento de valorar las organizaciones partidarias determinar la naturaleza de los partidos, dicho más claro, establecer su estructura de base social, burguesía, proletariado o policlasista, raíces ideológicas derecha -izquierdas, centro izquierda, centro derecha y finalmente la naturaleza de la organización, fines y propósitos vinculados a la realización de la democracia directa como utopía de las teorías revolucionaria o la soberanía popular como forma de expresión del poder popular soberano fundadas en las ideas de la revolución francesa o de la posibilidad del proletariado de acceder al poder político del Estado y del gobierno como puerto teleológico de las teorías socialistas. Ante esto ¿qué dice Michels?

"El último eslabón en la larga cadena de fenómenos que dan carácter profundamente conservador a la esencia intima del partido político (aun de aquellos partidos que pregonan ser revolucionarios) se funda en las relaciones entre el partido y el Estado, a partir de la idea de que la clase trabajadora necesita simplemente lograr un organización lo bastante vasta y solidad para triunfar sobre la organización del Estado, el partido de los trabajadores ha terminado por adquirir una vigorosa centralización, basada sobre los mismo principios cardinales de autoridad y disciplina que caracterizan la organización del Estado. Así se trasforma en un partido gubernamental., es decir, un partido que, por estar organizado como un gobierno a pequeña escala.. Espera algún día tomar las riendas del gobierno a gran escala. El partido político revolucionario es un Estado dentro del Estado, que persigue la finalidad declarada de destruir el Estado existente para subordinarlo a un orden social de carácter fundamentalmente diferente. (,(Op.Cit p154, 155)

Lo anterior resumen su tesis central, la organización desvirtúa a la democracia y la constituye en una oligarquía, "la existencia de jefes es un fenómeno congénito de a cualquier forma de vida social" (Op.Cit) Michels realiza una crítica premonitoria sobre la tendencia hacia la oligarquización de los partidos políticos de masa, en particular los socialistas o socialdemócratas, que en ese contexto eran los de mayor militancia, bases sociales y fortaleza ideológica, que representaban organizacionalmente y simbólicamente las formas de luchas de los sectores sociales y políticos menos favorecidos en el régimen socio-económico y político de la época. su interpretación apasionada, producto de su experiencia como militante activo del partido Socialdemócrata, se centra en los procesos políticos internos que acontecen dentro de las estructuras partidistas, en las organizaciones que la sociedad europea y anglosajonas (como centros de la civilización occidental) han creado a merced de expresión del proceso desarrollo de constitución del Estado moderno, la democracia liberal, el parlamento, los partidos y nuevas formas de participación de masas después de la extensión del sufragio universal, Michels hace énfasis en el estudio de los procesos organizativos internos de los partidos políticos. Elabora su cuerpo teórico en base las relaciones antidemocráticas entre líderes, jefes y militancia de la estructura organizacional. "quien dice organización dice tendencia a la oligarquía". Op.Cit

Para Sartori la obra de Michels se centra en torno a la organización, objeta que los sistemas de jefes sean siempre incompatible con la democracia y que la experiencia y práctica interna de un partido no puede generalizarse a la totalidad de la vida política; no obstante "el argumento de fondo sobre la organización en cualquier caso expresa una ley cuya tendencia raramente se ve desmentida…, si multiplicamos extendemos la investigación a todos los sectores organizados de la vida política, es muy probable que en ninguno de los organismos analizados encontremos más democracia que la que Michels pueda ver descubierto en las organizaciones de partido. (p, 126).

Sartori intenta invalidar a Michels argumentando que los partidos políticos de masas son organizaciones de asociación voluntaria que en la actualidad del mundo contemporáneo le brindan sustento y vitalidad a la democracia como organización social a gran escala, que en ningún caso los partidos políticos son creados para establecer relaciones democráticas a su interno sino que se organizan para "ser ordenados y eficientes". Como se ve, deslegitimar la obra de sociología de Michels se aborda por los margenes, Sartori no prioriza las relaciones de poder desigual que se establecen en la dicotomía jefes-militancia, mientras que en Michels es central, en el pensador italiano es periférico.

De estas contradicciones Michels elabora su concepto de partidos políticos al preguntarse ¿Qué es en realidad el moderno partido político? Es la organización metódica de masas electorales".( (Op.Cit,p155) las conclusiones morales de Michels es que el partido político revolucionario sufrió un desplazamiento de sus objetivos iniciales, su naturaleza social, su base ideológica que tenía como propósito garantizar en el marco de la democracia liberal, el acceso de la clase proletariado al poder político del Estado para transformarlo en instrumento al servicio del proyecto obrero término por orientarse hacia un partido que va a instaurar una nueva forma de dominación disfrazada de revolución en sus inicio para terminar dando paso a la oligarquía de quienes detentan el poder de la dirigencia.

1. Michels, Robert. (1991). Los Partidos Políticos. Tomo 1 y 2. Amorrortu editores. Buenos Aires Argentina.

2. Malamud, Andrés. (2003).Partidos Políticos. Publicado en Introducción a la Ciencia Política, Julio Pinto (compilador), Eudeba, Buenos Aires, 2003 (cuarta edición).

Ganga, Pilar. Los Partidos Políticos.

3. Iglesias, Esteban. (2003). El Partido Político por dentro. Una crítica a los planteamientos teóricos de Sartori y Panebianco.

4. Sartori, Giovanni. (2007) ¿Qué es la democracia? Taurus.



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