En el marco del 39º aniversario de la creación de la Fundación Cinemateca Nacional hemos querido hacer una revisión crítica y nostálgica de las últimas cinco décadas de nuestra cinematografía, ofreciéndola como merecido tributo a una larga lista de aquellos que la hicieron posible y que hoy no están con nosotros, a través de una selecta muestra que se inicia el 14 de mayo y se prolonga a lo largo del mes en nuestras dos salas.
Directores, actores, guionistas, fotógrafos, sonidistas, críticos, técnicos, de amplia o breve trayectoria, profesionales o diletantes, son invocados a través del medio al que dieron la vida y que se propone, precisamente, como el más hábil engaño a la muerte: el cine.
Se pretende recordar y hacer un homenaje a María Teresa Acosta, Doris Wells, Hilda Vera, Amalia Pérez Díaz, María Luisa Lamata, Mariano Álvarez, Enrique Alzugaray, Paul Antillano, Amador Bendayán, Rafael Briceño, Arturo Calderón, Cosme Cortázar, Domingo Del Castillo, Napoleón Deffit, Orangel Delfín, Héctor Duvauchelle, Virgilo Galindo, Tomás Henríquez, Edgar Jiménez, Reinaldo Lancaster, Oscar Martínez, Kiko Mendive, Alexander Milic, Héctor Monteverde, Manuel Poblete, Alfredo Sadel, Luis Salazar, Fausto Verdial, Javier Zapata, todos actores,; así como Eduardo Andersen Edgar Anzola, Gustavo Báez, José Ignacio Caburjas, Lorenzo Capra, Giancarlo Carrer, Carlos Hugo Christensen, Rodolfo Cihak, Clemente de la Cerda, José Garrido, Balbino Martínez, Julio Miranda, Héctor Monteverde, Leopoldo Orzali, Carlos Rebolledo, Abigail Rojas, David Suárez, Edgar Torres, y Luis Guillermo Villegas, algunos escritores, productores, directores, maquinistas y sonidistas, que bien sea en un oficio, en otro o en todos, dejaron una huella imborrable en la memoria del cine venezolano, y otros tantos nombres que han quedado injusta –e inadvertidamente- fuera.
Esta muestra está compuesta por una selección de 34 filmes: Yo quiero una mujer así (Juan Carlos Thorry, 1950), Manuela Sáenz (Diego Rísquez, 1999), Caín Adolescente (Román Chalbaud, 1959), La quema de Judas (Román Chalbaud, 1974), 100 años de perdón (Alejandro Saderman, 1998), Crónica de un subversivo latinoamericano (Mauricio Walerstein, 1975), Cuando quiero llorar no lloro (Mauricio Walerstein, 1973), Pandemonium, la capital del infierno (Román Chalbaud, 1997), Sagrado y obsceno (Román Chalbaud, 1975), Canción mansa para un pueblo bravo (Giancarlo Carrer, 1976), Desnudo con naranjas (Luis Alberto Lamata, 1995), Se solicita muchacha de buena presencia y motorizado con moto propia (Alfredo Anzola, 1977), Cangrejo (Román Chalbaud, 1982), Sicario (José Ramón Novoa, 1994), Jericó (Luis Alberto Lamata, 1990), Cangrejo II (Román Chalbaud, 1984), El misterio de los ojos escarlata (Alfredo Anzola, 1993), Alías, el rey del joropo (Carlos Rebolledo y Thaelman Urgelles, 1977), Disparen a matar (Carlos Azpúrua, 1991), De cómo Anita Camacho quiso levantarse a Marino Méndez (Alfredo Anzola, 1986), Una noche oriental (Miguel Curiel,1986), Los muertos sí salen (Alfredo Lugo, 1976), La montaña de cristal (Joaquín Cortés, 1995), Móvil pasional (Mauricio Walerstein, 1993), Profundo (Antonio Llerandi, 1988), Unas son de amor (Haydeé Ascanio, 1987), Oriana (Fina Torres, 1985) y Homicidio culposo (César Bolívar, 1984)
Cabe destacar, que también tienen cabida en este pequeño homenaje los cortometrajes, destacando los trabajos: Remoto (1993) de Carlos Villegas, bajo la producción del recordado Gustavo Báez; Perdone las disculpas pero acabo de ver un asesinato (1995), escrito, producido y dirigido por Rodolfo Cihak; Los ladrones llegaron ya (Gustavo Báez, 1996) y La ciudad que nos ve (Jesús Enrique Guédez, 1967)
Las películas de la muestra Homenaje a los ausentes se proyectarán en las salas Cinemateca-GAN, a las 5:30 y 7:30 pm., y en Cinemateca-Celarg, a las 5:00 y 7:00 pm., hasta el 31 de mayo.