26 de abril 2009 (Lorena Ferreira).- La fuente de Plaza Venezuela deleitará de nuevo a los caraqueños a finales de julio cuando sea reinaugurada. La majestuosidad de la obra ha sido comparada con las más atractivas piletas del mundo, como la del Gran Bellagio en Las Vegas y la de Montjuic en Barcelona, España.
Y no es para menos la comparación, por cuanto desde hace más de seis meses Pdvsa-La Estancia trabaja arduamente en su recuperación, para la cual se han invertido BsF 10 millones.
Beatrice Sansó, presidenta de Pdvsa-La Estancia, señaló que ya se culminó la construcción de la obra civil. Falta iniciar la parte tecnológica y la acústica, el mayor atractivo que tendrá Plaza Venezuela. Para finales de mayo se tienen previstas las primeras pruebas de luz, movimiento y sonido.
Explicó que la nueva versión de la fuente presentará novedades como giros de agua, líneas de movimiento y efectos de luz de última generación, logrado por el entrecruce de chorros verticales y copas frente a cada una de las cascadas. Contará con un sistema computarizado encargado de controlar todos sus procesos, desde el bombeo hasta el monitoreo de seguridad.
El espectáculo visual permitirá observar la combinación de 16 millones de colores que interactuarán con el movimiento de las aguas y las notas musicales de ocho compositores venezolanos. Cada pista durará entre 8 y 10 minutos. La iluminación será en base a luz blanca y contará con un sistema de reutilización hídrica.
También se realizará un estudio de movilidad de la gente que visita Plaza Venezuela con el fin de hacer una selección de las actividades que a la gente le gustaría que se realicen en el sitio.
Además se recuperará el puente aledaño a la estructura y al mural del artista cinético Luis Chacón. El mantenimiento lo hará alcaldía, Fundapatrimonio y las comunidades organizadas.
ÍCONO DE LA CIUDAD
Este patrimonio, considerado el centro geográfico de la ciudad por muchos años, forma parte del conjunto arquitectónico de Plaza Venezuela, rosa de los vientos caraqueños, situada al lado de emblemáticas obras como el Abra Solar, del maestro Alejandro Otero, y Fisicromía, en homenaje a Don Andrés Bello, ambas también rehabilitadas por Pdvsa-La Estancia.
La cuarta y última modificación se hizo en 1983 por Santos Michelena. La primera fue hecha por Ernesto Maragall en 1940, la segunda en 1950 por Luis Roche, y la tercera por José Miguel Galia, otro gran estructurador de la ciudad en 1970.
Para los trabajos de la quinta versión de la fuente, se respetaron los diseños originales de la obra, "no sólo para que se cuiden los derechos de autor y se mantenga la calidad de la estructura, sino para que la gente la recuerde como era", dijo Beatrice Sansó, presidenta de La Estancia.