(a propósito de los planes de la oposición en las universidades)

La Universidad del Zulia en el Proceso Bolivariano

1) LA UNIVERSIDAD COMO BASTIÓN DE LA OPOSICIÓN:

La Universidad del Zulia, al igual que el resto de universidades autónomas del país, se ha convertido en un refugio de los sectores medios profesionales que mayoritariamente se han identificado con la oposición al gobierno bolivariano. Como es sabido, el proceso de transformaciones que atraviesa el país no se ha reflejado al interior de las universidades venezolanas, en las cuales se han expandido y fortalecido sectores conservadores, derechistas y hasta fascistas, particularmente en el seno del profesorado. Por primera vez en la historia contemporánea venezolana, las universidades se han colocado en el bando de las fuerzas que se oponen a los cambios sociales. Esta realidad ha generado un clima permanente de confrontación entre las universidades autónomas y el gobierno bolivariano.

Desde el triunfo electoral de Chávez en 1998 se hizo evidente en LUZ que las fuerzas que lo respaldaban no eran mayoritarias. Las propuestas de transformación (constituyente universitaria) que levantó un grupo de profesores bolivarianos en la Facultad de Ciencias no tuvo mayor acogida en el resto de la universidad. Por el contrario, los directivos de la Asociación de Profesores (APUZ) han mantenido hasta el presente una permanente beligerancia hacia las políticas gubernamentales, y desde el año 2000 promovieron una serie de paros de actividades que se hacían en común con los paros promovidos por la CTV (sobre todo en 2001 y 2002).

El punto máximo de esta actitud opositora de la mayoría de los profesores de LUZ se hizo evidente en el paro aprobado por APUZ el 8 de abril de 2002 (levantado luego el 12 de abril, en pleno gobierno de Carmona), en el respaldo que el Rector Bracho, el Vice-rector Atencio (hoy Rector) y demás autoridades rectorales le dieron públicamente al dictador Carmona, y en el paro aprobado por APUZ en enero de 2003 apoyando el paro golpista petrolero. Luego de la derrota del paro petrolero disminuyó la beligerancia opositora del profesorado universitario, en consonancia con la debilidad de la oposición en el país, pero los resultados de todas las elecciones internas demuestran contundentemente que la oposición representa aproximadamente un 80 % del profesorado universitario, aunque en los sectores de estudiantes y de empleados la relación pudiera estar favorable al chavismo, aunque no se hayan ganado hasta ahora los respectivos gremios.

En el contexto actual de las elecciones presidenciales, y al calor de los sucesos relacionados con la toma del departamento de transporte de la universidad, nuevamente se ha reactivado la beligerancia oposicionista dentro de LUZ. El cierre de actividades decretado por el Consejo Universitario entre el 12 y el 23 de octubre, bajo la argumentación de culpar al gobierno nacional por los problemas de inseguridad presentes dentro de la institución, junto a la marcha realizada el día 11 de octubre, y el paro nacional de actividades docentes anunciado por FAPUV para el próximo 15 de noviembre, constituyen una nueva expresión de los sectores de derecha caracterizados antes, los cuales tradicionalmente han intentado ocultarse bajo pretendidas máscaras de “academicismo”, haciendo creer a la opinión pública que sus acciones responden a supuestos intereses universitarios. Suponemos que estos altos interese universitarios fueron los que motivaron al hoy rector Atencio a respaldar públicamente el golpe de estado del dictador Carmona en acto público realizado en el Teatro Baralt el 12 de abril del 2002.


2) LOS BOLIVARIANOS EN LUZ:

Ha existido, no obstante, un sector profesoral que ha acompañado desde sus comienzos, y con muchas expectativas, este proceso de cambios que arrancó con el triunfo electoral de Hugo Chávez en 1998. Nos hemos debatido y confrontado al interior de las universidades con las posiciones más retrógradas que se unieron a las fuerzas sociopolíticas que intentaron acabar con esta revolución durante los años 2002 y 2003. De la misma forma nuestra actividad como académicos nos ha llevado a enfrentar los paros y huelgas que bajo el disfraz de una pretendida lucha gremial han propiciado los sectores golpistas en las universidades. En nuestra labor docente, de investigación y de extensión, hemos vinculado nuestra actividad académica con las expectativas de cambio que la gran mayoría del pueblo venezolano viene expresando desde 1989.

Es válido recordar que nuestras universidades representan un legado de lucha transformadora y de ideas críticas ante todos los sistemas políticos de opresión que sufrió Venezuela a lo largo del siglo XX. El hecho de que ahora predominen las posiciones conservadoras entre los universitarios no puede borrar un siglo de historia en el cual las universidades venezolanas actuaron a la cabeza de las fuerzas sociopolíticas que combatieron y derrotaron a las elites oligárquicas gomecistas y a la dictadura perezjimenista, que conquistaron la democracia representativa y que cuestionaron al mismo tiempo los vicios y las corruptelas que surgieron al amparo del sistema democrático. Incluso la lucha por conquistar el socialismo tiene a las universidades venezolanas como precursoras fundamentales. Durante la lucha armada de los 60, miles de estudiantes y profesores universitarios unieron su destino al esfuerzo por alcanzar el poder por medios revolucionarios, en una lucha sin precedentes en Venezuela, ofrendando sus vidas muchos de ellos.

A nivel profesoral se organizó en la Facultad Experimental de Ciencias, en el año 2000, el Movimiento Bolivariano Universitario (MBU). Lentamente se fueron sumando algunos profesores de otras facultades, pero lo resaltante de este período inicial era que los profesores temían declarar públicamente su respaldo al gobierno de Hugo Chávez. En la FEC, aprovechando la gestión del decano Pascal, se promovió un proceso de discusión en pro de la transformación de la facultad, el cual tuvo interesantes desarrollos en cuanto a debates y documentos propuestos, pero que finalmente fracasó en las trabas burocráticas que la estructura universitaria presenta cuando de cambiar las cosas se trata.

A partir del golpe de abril de 2002, la situación varió radicalmente, y varios centenares de profesores se incorporaron a las tareas de denuncia del golpe y de respaldo al proceso. Durante el paro petrolero de 2002-2003, el MBU dio paso a la constitución de Unipropaz. No obstante el fortalecimiento de la representación bolivariana a nivel profesoral, las derrotas en los procesos de elecciones de autoridades rectorales, decanales y de APUZ se han seguido presentando, y por considerable margen de votos. Hasta el presente, unipropaz no ha presentado ni debatido públicamente ninguna propuesta con miras a la transformación de la universidad.

El sector estudiantil bolivariano fue derrotado en las últimas elecciones de FCU (2003), y desde el período posterior al golpe de abril de 2002 comenzó a ser influido por las bandas delictivas que se han fortalecido dentro de LUZ. Esta influencia nociva de los grupos de estudiantes-delincuentes generó que progresivamente el estudiantado le haya quitado apoyo a los dirigentes estudiantiles, quedando sólo un sector que participa en las misiones o frente Francisco de Miranda, pero que tienen escaso auditorio dentro del alumnado. Algunos de estos grupos de delincuentes lograron respaldo en sectores de la burocracia chavista (tanto del Zulia como en Caracas) y pasaron a controlar direcciones regionales de organismos nacionales, áreas en las cuales proliferaron hasta más no poder los casos de corrupción.

El sector bolivariano de empleados aparentemente es mayoritario, pero las elecciones gremiales de Asdeluz, en 2005, se perdieron porque los bolivarianos fueron divididos en tres planchas, ganando nuevamente los adecos.


3) LA POLÍTICA GUBERNAMENTAL HACIA LAS UNIVERSIDADES:


Considerando lo que ha sido la política del gobierno bolivariano hacia las universidades, vemos con preocupación los grandes vacíos que en este aspecto se han venido generando en los últimos siete años. Para nosotros resulta inexplicable la inacción gubernamental ante las numerosas irregularidades denunciadas referidas a la administración presupuestaria de las universidades autónomas. Desde mucho antes de que el actual ministro Moncada ocupara el cargo, se vienen realizando denuncias sobre estos manejos irregulares por parte de las autoridades universitarias. Existiendo medios legales para que el gobierno actúe en contra de dichas autoridades rectorales, hasta el presente sólo se han ejecutado demandas de tipo individual contra algunos de esos casos, gracias a la iniciativa de profesores universitarios.

La falta de medidas enérgicas en contra de las autoridades rectorales de las Universidades Autónomas, contrasta con la actitud generalizada que el gobierno mantiene contra las universidades en su conjunto. No ha sido posible debatir una nueva Ley de Universidades o Ley de Educación Superior, por causas que sólo pueden achacársele a la misma desorganización y falta de definiciones que impera en la fracción parlamentaria bolivariana. Tampoco ha podido promoverse la Constituyente Universitaria, y los estudiantes que lo intentaron al ocupar el Consejo Universitario de la UCV en el 2001, fueron abandonados a su suerte por un gobierno que tiene en su tren ministerial a numerosos profesores universitarios. El gobierno ha promovido iniciativas paralelas en la Educación Superior, representadas en la Misión Sucre y en la Universidad Bolivariana, sin que hasta el presente se hayan formalizado mecanismos a través de los cuales puedan conectarse dichas iniciativas con el sistema ya existente en las universidades autónomas.


4) SOBRE LA INSEGURIDAD EN LA UNIVERSIDAD DEL ZULIA



* La gran extensión de los terrenos que ocupa LUZ constituye una circunstancia favorecedora para la acción de delincuentes. Sobre todo, si se agrega que la propia ciudad de Maracaibo posee un alto índice delictivo en aspectos como robo de vehículos, asaltos a mano armada y tráfico de drogas, tres de los delitos que se presentan más a menudo en LUZ.
* A esto hay que agregar que en LUZ, desde comienzos de la década de los 90, algunos grupos que originalmente eran estudiantiles, derivaron a convertirse en bandas delictivas que pasaron a controlar territorialmente porciones de la ciudad universitaria. Estos grupos estudiantiles-delictivos contaron con el apoyo de los principales grupos políticos de profesores en la universidad, con los cuales negociaban y siguen negociando respaldos en los procesos electorales internos.
* La acción de estas organizaciones estudiantiles-delictivas comenzó manifestándose mediante la retención, el saqueo y la quema de vehículos de transporte que eran secuestrados en las avenidas adyacentes a la universidad, y posteriormente introducidos en ella. Luego extendieron su radio de acción a controlar el robo de vehículos en algunos de los estacionamientos de LUZ (en el pasado este robo de vehículos era monopolizado por bandas externas con respaldo de la policía regional), el tráfico de drogas entre la población estudiantil, los asaltos a mano armada que se desarrollan incluso dentro de las aulas de clase, y el cobro de vacuna a todos los cafetines, fotocopiadoras y cuanto pequeño negocio pueda existir dentro de la universidad.
* Toda esta acción delictiva cuenta con respaldo tácito de las máximas autoridades de LUZ (cuerpo rectoral y decanos) en los últimos diez años. Si bien de manera declarativa cada rector de turno ha condenado la delincuencia dentro de LUZ, por debajo de cuerda se entraban en el Consejo Universitario y en los Consejos de Facultad cualquier denuncia o solicitud de sanción-expulsión contra los estudiantes que aparecen como líderes de esas bandas delictivas. Hasta ahora, ninguno de estos delincuentes ha podido ser expulsado de LUZ, ni siquiera sancionado.
* Los actos delictivos se siguen presentando con alarmante frecuencia. El año pasado, 2005, en la Facultad de Ingeniería fue asaltado a mano armada un salón de clases en pleno exámen, y a los alumnos les robaron las respectivas calculadoras, cada una de las cuales cuesta varios decenas de miles de bolívares. Otro robo similar se efectuó a las pocas semanas en ingeniería Cabimas. Los ladrones estaban dateados de la fecha de los exámenes, en los cuales era requisito llevar la calculadora por cada alumno. Los robos de vehículos se desarrollan ahora bajo la modalidad del cobro de rescate, el cual se efectúa dentro del mismo recinto universitario. También se suceden con frecuencia los robos a oficinas y laboratorios. En la Facultad de Ciencias han saqueado varios laboratorios del Departamento de Biología en los dos últimos años, con saldo de varios centenares de millones de bolívares en pérdidas.
* El nivel de control territorial que ejercen estas bandas delictivas es tan fuerte que prácticamente no encuentran oposición dentro de la universidad. Cuando ocurren elecciones estudiantiles estas bandas amedrentan a los grupos estudiantiles rivales con armas de fuego y tiroteos en los días previos a las elecciones, lo que genera que el día de la votación los estudiantes no acuden a votar, previendo más tiroteos, y sólo van a votar los estudiantes que deciden respaldar a estos grupos delictivos. Esto les ha permitido llegar a la FCU, y son fuertes candidatos a ganar la presidencia de la FCU en las elecciones previstas para este año. En las elecciones estudiantiles celebradas en los años 1996, 1998 y 2000, se produjeron grandes y prolongados enfrentamientos a tiros dentro de la universidad, con saldo de varias personas heridas de bala. No obstante, las autoridades de ese momento insistieron ante la opinión pública que el acto electoral se había celebrado sin contratiempos.
* Es de resaltar que actualmente las cuatro autoridades rectorales y los once decanos de Maracaibo son de oposición al gobierno de Chávez. No hay representación bolivariana en este nivel de autoridades universitarias. Los jefes de una de estas bandas delictivas fueron los que encabezaron la guarimba en marzo de 2004 en las zonas cercanas a LUZ-ingeniería en Maracaibo. Existe una tácita defensa y protección de parte de las autoridades universitarias hacia estos grupos delictivos.
* En cierta forma, estos delincuentes tienen más poder que el propio rector. Para cualquier miembro de la comunidad universitaria (profesores, estudiantes, empleados) no queda ningún mecanismo de defensa ante esta super-mafia organizada.


5) LA TOMA DEL DEPARTAMENTO DE TRANSPORTE:

La toma del Departamento de Transporte de la Universidad del Zulia por parte de un pequeño grupo de estudiantes, que ya se prolonga por más de tres meses, ha generado una crisis de grandes proporciones dentro de nuestra casa de estudios, hasta el punto de que las autoridades universitarias han suspendido las actividades de manera indefinida. Al respecto puntualizamos lo siguiente:

* La inseguridad en LUZ es una grave problemática que venimos denunciando públicamente desde hace por lo menos 10 años. La existencia de bandas armadas que roban, atracan, violan y asesinan dentro del recinto universitario es algo ya suficientemente caracterizado en el pasado reciente, incluso la participación de estudiantes en dichas bandas delictivas. Facultades como la Experimental de Ciencias han sufrido reiteradamente los embates de estos delincuentes, sin que las autoridades universitarias (las actuales y las anteriores) hayan hecho nada efectivo por resolver esta grave situación.
* La degeneración progresiva de la forma en que se practica la política interna en LUZ, es la causante principal del ambiente de inseguridad que hoy vivimos. Los principales responsables de esta situación son las actuales autoridades universitarias y sus antecesores (el cuerpo rectoral, el Consejo Universitario y los decanos), pues mantuvieron por años una “convivencia” con estas bandas delictivas, las cuales actuaron en épocas recientes como brazo armado de la derecha universitaria dentro de los procesos electorales internos. No es cierto que el gobierno nacional tenga responsabilidad en la situación de inseguridad dentro de LUZ, como pretenden hacer verlo últimamente los miembros del CU y la pseudo-dirigencia de APUZ. Son los grupos profesorales hegemónicos los que pervirtieron por varias décadas a los dirigentes estudiantiles, creando un monstruo que ahora parece que ya no controlan. Por tanto, las autoridades universitarias no tienen moral para sancionar a nadie.
* La existencia de irregularidades administrativas dentro de LUZ, hoy denunciada por los tomistas, es algo que también se ha tratado en forma pública en años recientes, aunque siempre sean voces aisladas las que lo realizan. La falta de transparencia en la ejecución del presupuesto universitario, el excesivo poder discrecional que mantiene tanto el CU como el propio rector, la ausencia de contraloría por parte de la comunidad universitaria, son ejemplos de la falta de democracia dentro de la gestión presupuestaria de LUZ.
* En la toma del departamento de transporte participan sectores que por una década han sido parte de los grupos delictivos que han causado terror dentro de la comunidad universitaria. Estos individuos, tradicionales mercenarios de la derecha fascista dentro de LUZ, hoy sospechosamente aparecen reivindicando banderas de transformación institucional. Siendo legítima la causa de su lucha, consideramos que es la propia comunidad de estudiantes, profesores, empleados y obreros, quienes deben asumir la bandera de la transformación universitaria, mediante asambleas de escuela y de facultad que converjan en una gran asamblea de transformación o Constituyente Universitaria.
* La toma crea una delicada situación dentro de LUZ, que está siendo utilizada por las autoridades universitarias (la gran mayoría alineada en la derecha fascista) para decretar el cierre de la institución y propiciar el allanamiento policial-militar de la misma. Una eventual intervención poli-militar dentro de LUZ podría causar heridos y muertos, que serían achacados al gobierno nacional. Detrás de la toma existe una conspiración de derecha que pretende conducir a una grave crisis universitaria, que actúe a su vez como desestabilizadora del proceso electoral nacional que hoy vive el país.


CONCLUSIONES-PROPUESTAS:


* La ausencia de una política gubernamental hacia las universidades autónomas trae como consecuencia que, transcurriendo el octavo año de la revolución bolivariana, buena parte de los programas de estudio en pre y postgrado siguen estando controlados por sectores académicos tecnócratas y neoliberales, contando además para su ejecución con una aplastante mayoría de profesores que son enemigos acérrimos de esta revolución. El resultado es que las decenas de miles de jóvenes que cada año egresan de nuestras universidades autónomas están recibiendo una formación que continúa manteniendo los vicios y las deformaciones de la educación tradicional, supeditada a paradigmas neocoloniales, y con un alto contenido ideológico neoliberal. Un ejemplo patético es la escuela de educación de LUZ, formadora de todos los educadores que laboran en un territorio con casi cuatro millones de personas.



* Sigue sin consolidarse una referencia profesoral y estudiantil que postule un programa definido de transformación universitaria. Los grupos existentes se limitan a reproducir la vieja política de acuerdos y participaciones electorales, sin mayor debate ideológico y sin confrontar realmente con los nudos críticos presentes en la universidad actual.



* Exigimos la discusión inmediata en la Asamblea Nacional de un proyecto de Ley de Educación Superior o Ley de Universidades, actividad que deben promover prioritariamente los diputados oficialistas (particularmente los que son profesores universitarios). En dicho debate se deben recoger las propuestas de los distintos sectores académicos de nuestras universidades autónomas, teniendo como marco la transformación radical de nuestras instituciones para ponerlas a tono con los cambios políticos, económicos y sociales del país, en procura de universidades que transmitan y construyan conocimientos que fortalezcan nuestra soberanía económica y cultural, que formen los cuadros técnicos e intelectuales que contribuirán a la consolidación del socialismo del siglo XXI.



* Uno de los aspectos centrales de cualquier reforma universitaria pasa por modificar los mecanismos antidemocáticos que existen para escoger a las autoridades universitarias. Los empleados administrativos y los obreros deben ser incorporados a la comunidad universitaria, con representación en el Consejo Universitario y con derecho a votar para elegir al cuerpo rectoral, aunque el peso de esa votación sea ponderado. El peso del voto estudiantil para escoger autoridades debe ser aumentado, pues actualmente en LUZ el voto de 40 estudiantes equivale al voto de un profesor. El voto de los profesores jubilados debe ser eliminado o sometido a una mínima ponderación, pues actualmente el derecho a voto de los docentes jubilados viene generando profundas distorsiones en la política interna de las universidades autónomas (existen facultades en donde el número de jubilados es ampliamente mayor al número de profesores activos, por ejemplo la Facultad Experimental de Ciencias de LUZ, más de 300 jubilados y unos 200 activos).



* Incorporar al debate sobre las universidades a las comunidades populares organizadas (sindicatos, comités de tierra, comités de salud, etc) y a los movimientos estudiantiles. El futuro de las universidades debe ser debatido por toda la población.



* Apertura de las autoridades del Ministerio de Educación Superior y de la OPSU al debate con los sectores profesorales y estudiantiles que respaldan la revolución bolivariana, constituyendo una instancia política que permita dicha discusión permanente.



* Formalizar los canales institucionales que permitan confluir a la Misión Sucre, a la UBV, la Misión Cultura, la Misión Ribas y otras misiones afines, con las actividades académicas y la infraestructura de las Universidades Autónomas. Para ello ofrecemos todo nuestro respaldo como profesores universitarios.



* El gobierno debe promover las medidas sancionatorias pertinentes en contra de las autoridades rectorales, ante los tribunales de la República, el CNU o cualquier otra instancia, por las irregularidades presentes en el manejo presupuestario de las Universidades Autónomas. Se debe abandonar el discurso generalizador, y establecer responsabilidades específicas en dichas irregularidades.



* La gran masa de universitarios, incluso muchos de los que han cerrado filas con la oposición, representan en última instancia diversas concepciones académicas que deben ser respetadas, como parte de la universalidad del conocimiento y del respeto a la diversidad epistémica. El pensamiento único neoliberal debe ser confrontado con la diversidad de pensamiento que sustenta los valores de la democracia, la convivencia pacífica entre los pueblos, la responsabilidad ciudadana, el respeto por los derechos humanos, el equilibrio ecológico, la diversidad cultural y la superación de toda forma de explotación.



* Abordar, en conjunto con los cuerpos policiales y militares, el problema de los grupos de delincuentes que mantienen bajo control el campus universitario. Es fundamental reconstruir la comunidad universitaria sobre la base de la convivencia pacífica y la seguridad personal. Hasta ahora, hemos presenciado estupefactos cómo minúsculos sectores estudiantiles que tradicionalmente actuaron como bandas de choque de la derecha fascista y como infiltrados al servicio de los cuerpos de inteligencia de la cuarta república, ocupan hoy importantes cargos directivos en las instituciones del estado. Reclamamos al gobierno prestar atención a esta situación.



* Hay que introducir prácticas alternativas dentro de la política universitaria. Una de ellas es suprimir total y absolutamente cualquier tipo de financiamiento hacia grupos estudiantiles, pues esa práctica en el pasado pervirtió a los grupos, desvirtuó su perfil académico, y los convirtió en pedidores de favores y prebendas en los distintos procesos electorales. Por ese camino se colaron las bandas delictivas, y si no se les detiene, pronto tendrán representantes directos en el cuerpo profesoral, y eventuales decanos y rectores, es sólo cuestión de tiempo.



* Ofrecemos nuestra experiencia académica y profesional para el impulso de los distintos planes que a nivel universitario desarrolla el gobierno nacional, proponiendo mecanismos concertados mediante los cuales puedan incorporarse a los mismos los profesores activos de las universidades nacionales, además de utilizar la infraestructura existente en nuestras instituciones, la cual de por sí está siendo subutilizada en la actualidad.



* La comunidad universitaria, los estudiantes, profesores, empleados y obreros, deben movilizarse en respaldo de las fuerzas políticas que se oponen a las mafias grupales que controlan LUZ y que venimos denunciando desde hace años las irregularidades de todo tipo que se presentan al interior de la institución. Es vital la movilización de la comunidad universitaria, y el progresivo desplazamiento de las mafias de los espacios de poder que hoy controlan en forma absoluta. Este camino es el único que puede impedir que la universidad se pierda por completo, realidad ante la cual no quedaría otra solución que cerrarla, intervenirla desde fuera, en un camino que no respetaría ni diferenciaría, lamentablemente, lo bueno de lo malo que pueda existir dentro de las universidades autónomas.



* Como universitarios, nos sentimos herederos de todo ese legado de luchas de las universidades por transformar a Venezuela. Creemos que el único camino que tiene la universidad venezolana es el de retomar las posiciones críticas, el de volver a ser la institución que confronta al pensamiento único que impone el imperialismo, el de aportar nuevos conocimientos científicos y tecnológicos que contribuyan a superar la dependencia económica.




Maracaibo, Abril de 2006 (corregido en octubre de 2006).



[1] Historiador. Profesor Asociado de la Facultad Experimental de Ciencias de LUZ. Miembro del PPI, nivel II. Promotor del Movimiento por la Renovación Universitaria (MRU).


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Roberto López Sánchez[1]

Roberto López Sánchez (Caracas, 1958). Historiador. Profesor Titular de la Universidad del Zulia (1994-2019). Magister en Historia de Venezuela y Doctor en Ciencias Políticas. Luchador social, activista del movimiento estudiantil y profesoral, vinculado al trabajo obrero, campesino, ambientalista, indígena y cultural desde 1977. Participante de la lucha armada revolucionaria (1977-1988); miembro del Frente Guerrillero Américo Silva. Sometido a persecución política y juicio militar en 1982. Actividad revolucionaria clandestina durante 1982-1988. Fundador de la Unión Nacional de Trabajadores-Zulia y miembro de su comité ejecutivo (2004-2012). Integra el consejo consultivo de la Federación Bolivariana Socialista de Trabajadores del Zulia (organismo que sólo ha sido convocado en una oportunidad en cinco años). Ha sido director de las Divisiones de Extensión y de Formación General; Secretario Docente de EUS; Coordinador de la Unidad Académica de Antropología, del Diplomado en Consejos Comunales (cinco cohortes graduadas) y el Diplomado en Formación Sindical con (cinco cohortes graduadas) en la Facultad Experimental de Ciencias (FEC). También ha coordinado la Zona Zulia-Falcón del Ministerio del Trabajo (2004). Ha publicado: El movimiento de trabajadores en Venezuela durante la revolución bolivariana: 1999-2012 (2017); Movimiento estudiantil y proceso político venezolano (2007); El protagonismo popular en la historia de Venezuela (2008-2015); Los Consejos Comunales y el Socialismo del Siglo XXI (2009); y Venezuela ante la globalización, la crisis mundial y los retos de su desarrollo (2012), además de 5 capítulos de libros científicos, 45 artículos científicos y 50 ponencias en eventos nacionales e internacionales. Es miembro del Programa de Estímulo a la Investigación (PEII), nivel C. Egresó en pregrado con 19,41 puntos de promedio (LUZ, 1994). Ha dirigido 10 proyectos de investigación en la FEC-LUZ. Actualmente dicta semestralmente las materias de Historia de Venezuela, Historia de América, Intercambios económicos y simbólicos, y Poder y Movimientos Sociales, en la Licenciatura en Antropología de LUZ. Ha dictado los seminarios Lucha de clases en el siglo XXI. Movimientos sociales y formas de participación política; y El análisis marxista y la sociedad global del siglo XXI, en el programa de Doctorado en Ciencias para el Desarrollo Estratégico de la Universidad Bolivariana de Venezuela, en Maracaibo. En la División de Extensión de la FEC desarrolla anualmente seminarios sobre: Crisis política en Venezuela; Marxismo y Antropología; Movimientos Estudiantiles en Venezuela; Movimiento de Trabajadores en la Venezuela Contemporánea; Crisis Económica Mundial y su repercusión en la economía venezolana; Movimientos Sociales y Protagonismo Popular en la Historia de Venezuela (dictado también en el Centro Internacional Miranda -CIM- y en Fundacite-Mérida en 2016); y el seminario La Lucha Armada en el Oriente de Venezuela: 1965-1990, en el CIM (2017). Es coinvestigador en el Proyecto: “Historia de los frentes guerrilleros Antonio José de Sucre y Américo Silva: 1966-1990”, Centro Nacional de Historia (2016-2017). Investigador principal en el proyecto “Identidades en el estudiantado de la Universidad del Zulia” y del programa de investigación “Universidad del Zulia: comunidad, organizaciones e identidades” (2017-2019).

 @cruzcarrillo09

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