El Economista criollo avizora lo que vendrá en la economía venezolana del 2024: bonanza petrolera pero con visos de desigualdad de ingresos

INTRODUCCIÓN

Feliz año nuevo para todos mis hermanos y hermanas que están dentro y fuera del país.

Los resultados económicos del año 2023, muestran una leve recuperación del PIB estimada entre 3%, pero con un cuadro general de una economía enferma con grandes consecuencias para la población en general.

En el 2023, aumentaron muchas variables en la economía venezolana, varios indicadores crecieron: creció la producción petrolera, que hizo crecer el PIB, pero también la inflación, la devaluación de la moneda, las importaciones, la liquidez monetaria el empleo informal y la corrupción.

Ya se ha demostrado que esa falacia monetaristas en Venezuela no tiene asidero científicamente validado: que la causante de la inflación es el aumento de la liquidez para pagar salarios, porque por el contrario, el ritmo de crecimiento del salario desde el 15 de marzo de 2022, cuando fue el último aumento salarial, hace 21 meses, ha sido mucho menor que el ritmo de crecimiento de la devaluación, de la inflación, de la liquidez, incluso que la recaudación tributaria, etc.

Aquí no se aumenta el salario por razones ocultas, por razones de control social, incluso, prefieren incumplir con la Constitución que lo hacen desde el año 2015, engavetar recursos de Amparos introducidos por trabajadores donde exigen que se cumpla con el Artículo 91 de la Constitución, a costa de mantener salarios bajos y bajos los ingresos de los pensionados y jubilados del país.

HABRÁ UN CRECIMIENTO CON DESIGUALDAD, ES DECIR, SIN INCLUSIÓN SOCIAL Y LABORAL

Para este año 2024, si las condiciones políticas y las relaciones exteriores de Estados Unidos con Venezuela siguen mejorando y se siguen levantando sanciones que permitan a Pdvsa recuperar su producción pudiera venir una bonanza petrolera. Incluso, pudiera finalizar el 2014 con un crecimiento económico de dos dígitos, debido a las exportaciones, una de las variables que conforman el Producto Interno Bruto por el método del gasto.

Ya lo vimos en el presupuesto nacional aprobado por la Asamblea Nacional para el 2024, donde no se consideró recursos importantes para aumentar el salario mínimo a los niveles que manda el Artículo 91 de la Constitución. Ese tema ni siquiera los diputados que dicen ser laboristas, que muchos son jefes de sindicatos bolivarianos, no siquiera tomaron el derecho de palabra para plantear el debate. Si va a incrementarse el Gasto Público a 20.000 millones de dólares, pero no será para revertir el daño que ha sufrido los salarios de los empleados públicos, jubilados y pensionados durante el año 2024.

Yo lo catálogo como un presupuesto inconstitucional porque no se estimó el pago del salario mínimo vital a nivel de la canasta básica familiar e indexado cada cierto tiempo.

Es por ello que decimos que en el 2024, va haber un crecimiento económico en Venezuela pero sin inclusión laboral y social, es decir Crecimiento con desigualdad que es característico del sistema capitalista desigual.

CUÁNTO REPRESENTA EL PIB PETROLERO ESTIMADO EN LA ECONOMÍA DE 2024

  • La producción del 2023 año alcanzó los 800.000, recuperando apenas el nivel alcanzado al momento de iniciar la Pandemia en Venezuela en 2019.

  • Una producción de 800.000 b/d a un promedio de US$60 según la OPEP son US$48.000.000 diarios.

  • Al mes US$ 1.440 MM

  • Al año US$ 17.280 MM

  • Si el PIB del 2023 fue de US$ 97.000 MM, entonces el PIB petrolero se estima en 17,8%.

Con respecto a la Inflación y devaluación en el 2024

Según una encuesta de expectativas económicas, la tasa de inflación interanual en 2024 se situaría en 176. El tipo de cambio concluiría ese año en Bs/US$ 67,1.

SOBRE EL SALARIO Y LOS BONOS

Nicolás Maduro está pagando bonos de cesta tickets y de Guerra Económica por 70 dólares mientras el salario ronda menos de 4 dólares. Pero legalmente, según la Ley del Trabajo y la Ley del Cesta tickets, por la forma como están pagando los bonos ya forman parte del salario y los mismos deben ser reconocidos y pagados por el Estado como deben ser. Buscar los mecánicos para pagar, transformarlos en deudas del Estados y serles entregados a cada uno de los trabajadores de la nación.

Además, desde el año 2015, se comenzó a dejar caer el ritmo de crecimiento salario con respecto a la canasta básica. Hoy, a inicios de enero 2024, apenas representa el 1 por ciento de la canasta básica Constitucional. Por lo tanto, prácticamente el salario mínimo vital ya dejó de existir, de ser reconocido, de ser defendido por el gobierno nacional y el resto de los poderes públicos.

Es por eso, que considero que todos los salarios que se han dejado de pagar por debajo de lo que establece el Artículo 91 de la Constitución debe ser contabilizado, monetizado, transformado en deuda del Estado con todos los trabajadores vivos, e incluso, de los que ya fallecieron que debería ser pagado o heredados por sus hijos. Esto se podría realizar, ya sea a través de la figura de bono de deuda, a través de la capitalización en petróleo, que se monetice un campo petrolero, se transforme en un bono de deuda de renta fija, de renta variable, ofertable en las bolsas, pero que el Estado debe pagar con las riquezas que posee por el huevo de haber permitido que se incumpliera la Constitución desde el año 2015.

Un candidato presidencial que ofrezca eso para las presidenciales del 2024, ese será mi candidato por ese es que yo iría a votar.

LAS COMPAÑÍAS PETROLERAS ANSIOSAS POR CONTRATOS EN LA VENEZUELA SIN SANCIONES

Una serie de compañías petroleras transnacionales han aprovechado el levantamiento de sanciones de EEUU contra Venezuela en los últimos meses. Evidentemente, que las expectativas sobre la economía venezolana han mejorado que ahora se ha convertido en un escenario propicio para atraer inversiones extranjeras en el sector petrolero nacional.

Las transnacionales saben de nuestras potencialidades energéticas, entre ellas ser la mayor reserva petrolera y la quinta en gas a nivel mundial. Las que lleguen primero podrán aprovechar las oportunidades de negocios, tomando en cuenta la imperiosas necesidad de inversiones que requiere PDVSA para reactivarla y hacerse de contratos o concesiones para producir unos cuantos de miles de barriles de petróleo cuya capacidad instalada se encuentra paralizada.

Recordemos, la capacidad instalada de producción de petrolero de Venezuela en el año 2013 era de 3,5 millones de barriles diarios, hoy apenas estamos produciendo 800.000 barriles según las cifras de la OPEP. Evidentemente, que tenemos una capacidad ociosa de producción que para alcanzar su tope histórico de 3 millones de barriles diarios, es decir 2.200 mil barriles más, se requiere de inversionistas, de capital, de mano de obra, de insumos, de maquinarias, de transporte, de refinación, de comercialización, de petroquímica, de alianzas estratégicas, y sobre todo, de buenas negociaciones en función del país.

Tenemos que ser optimista, pero si se mantiene las mismas condiciones políticas en el país y las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela se mantiene como están, para el año 2024 se augura un año de mayor crecimiento económico, debido al aumento de la producción y exportaciones petroleras, que harán crecer los ingresos fiscales petroleros, el aumento de las reservas internacionales y es probable, si la corrupción no sigue en sus andanzas dentro de la industria petrolera venezolana, quizás la economía interna se beneficie de es invente cantidad de recursos para estimular los otros sectores industriales.

Lo que realmente aún no veo claro, porque no fue considerado en el Presupuesto Nacional 2024, es si eso va a representar una mejora en los niveles de remuneraciones de los trabajadores, en los pensionados y jubilados.

Lo que no veo claro es si ese crecimiento económico gracias al rentismo petrolero, va a ir dirigido a disminuir la brecha entre la distribución de los ingresos agregados a favor de los empresarios y los trabajadores venezolanos. Donde hoy la torta del Producto Interno Bruto se distribuye 70% a favor de los empresarios, 20 a favor de todos los trabajadores y 10% para la administración del Estado.

Es decir, no veo claro si el crecimiento económico para el 2024, va ser incluyente social y laboralmente, y no como ha ocurrido en estos últimos dos años de crecimiento, donde los grandes beneficiarios han sido los empresarios y el Estado, creciendo la desigualdad de ingresos en Venezuela.

¿CUÁNDO DIREMOS QUE VENEZUELA ESTARÁ CRECIENDO CON INCLUSIÓN SOCIAL Y LABORAL?

Cuando se cumpla con el Artículo 91 de la Constitución, que establece que el Estado debe garantizarles a los trabajadores y trabajadoras del sector público y privado un salario mínimo vital a nivel del costo de la canasta básica, y que se indexe a cada cierto tiempo.

Porque una realidad histórica, es que desde el año 2015, ya han transcurrido 8 años, que el Ejecutivo Nacional paga salarios por debajo de lo que establece ese artículo 91 de la Constitución. Por tanto, ha Sido una política que no beneficia al trabajador, sino que ha beneficiado a los empresarios y a algunos funcionarios del Estado que se han salido del carril del Sistema de Control Fiscal nacional.

¿CUÁL CAMBIO REQUIERE LA ECONOMÍA RENTISTA PETROLERA?: FONDOS SOBERANOS

Tampoco veo claro, si en el 2024 el Estado va a comenzar a dejar de liquidar los ingresos petroleros para que los "empresarios parasitarios", es decir, los que no producen ni un dólar y viven reclamando que el BCV les cambie sus bolívares devaluados por petrodólares, que realmente representa la política de dilapidación de los recursos de todos los venezolanos para el provecho de pocas manos, que no deja crecer la economía endógena, la innovación, el fortalecimiento del bolívar y la sustitución de importaciones que todos los gobiernos han ofrecido en sus campañas electorales.

Todo eso cambiaría, si y solo si, en Venezuela se aplica el modelo económico petrolero basado en fondos soberanos, que han demostrado ser muy efectivos para la generación de riqueza en los países productores de petróleo. Se calcula que en el mundo existen cerca de 73 fondos en países exportadores de petróleo.

Por ejemplo, los jefes del gabinete económico deben aprender el modelo de Noruego, de Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Kuwait, donde los ingresos por concepto de exportaciones petroleras son ahorradas en un Fondo Soberano, Fondo de Petrolero, Fondo de Pensiones, fondo global o Fondo para el futuro, como lo quieran llamar, donde se deposite el excedente de riqueza producida por los ingresos derivados de la extracción de petróleo, que son principalmente impuestos a las empresas, pagos de licencias para exploración, y dividendos de las empresas petroleras de capital mixto.

Actualmente, el fondo soberano noruego es de US$1,4 billones, y obtuvo una rentabilidad del 10% (US$143.000 millones) durante la primera mitad del 2023.

El Fondo Soberano de Inversión de Qatar, fundado en 2015, es especializado en inversión local e internacional, y se encarga de gestionar los superávits generados por la industria del petróleo y gas natural que el gobierno de Catar recibe. Se ubica por el orden de los 450 mil millones de dólares.

Nuestro país, Venezuela, requiere de un Gobierno que deje de dilapidar, liquidar para importadores o gastar nuestros ingresos fiscales petroleros en importaciones gubernamentales superfluas, donde pocos empresarios conectados con el Gobierno se vuelven extremadamente millonarios, mientras que el resto de la sociedad asalariada siguen dependiendo de las dádivas y bonos inconstitucionales.

¡Aquel candidato presidencial para el 2024, que proponga eso yo le voy a dar mi voto sin pensarlo dos veces!

Ese tipo de fondos soberanos en Venezuela, en primer lugar, tiene que ir dirigido hacer crecer las reservas internacionales, que permite capitalizar esas divisas y aumentar la liquidez monetaria que permita generar los ingresos suficientes en bolívares para estimular el crédito interno con fines productivo, el crédito al consumo de bienes y servicios nacionales, el incremento del salario a nivel de la canasta básica familiar y pagarles todos los pasivos laborales que se les adeuda a todos los jubilados y pensionados venezolanos.

CONCLUSIONES

En conclusión, en el 2024 si siguen las condiciones políticas como las actuales, las relaciones con Estados Unidos se manejen como están, el precio del petróleo se mantiene entre los 70 y 80 dólares promedio diarios, eso atraerá a muchos inversionistas extranjeros en ese sector, y Venezuela tendrá uno de los mejores crecimientos de los últimos años.

Un crecimiento económico que podría ser con inclusión social y laboral siempre y cuando el Ejecutivo Nacional cambie la política laboral y comience a pagar remuneraciones como lo manda el Artículo 91 de la Constitución: a nivel de la canasta básica familiar. De lo contrario, tendremos un gran crecimiento pero con más pobreza y desigualdad, donde los ricos serán más ricos y los pobres asalariados serán cada vez más pobres.

¡Amanecerá y veremos!



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Andrés Giussepe

Doctor en Gerencia, Especialista en Política y Comercio Petrolero Internacional y Economista de la Universidad Central de Venezuela. Secretario Nacional del Movimiento Profesionales de Venezuela.

 agiussepe@gmail.com

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