En nuestros estudios de la primaria, la secundaria, incluso la superior y hasta estos momentos, no se nos ha informado con amplitud y certeza la realidad histórica de los acontecimientos de nuestro continente Americano. La historia contada por los victoriosos siempre ha estado profundamente mediatizada. Por ejemplo, dentro de los sucesos históricos acaecidos con motivo del descubrimiento, la conquista y la esclavización del Continente Americano, nunca se les ocurrio mencionar que muchos años antes de la arribada de Cristobal Colón a estas tierras de gracia, lo habían hecho otros navegantes.
Numerosas observaciones, descubrimientos e investigaciones comprueban la corriente de nuestra civilización como venida desde el este hacia America, es decir, desde la Europa y el norte del continente Africano; pero igualmente estas mismas investigaciones tambien atestiguan la corriente civilizadora y pobladora que venía desde el oeste hacia las Americas, penetrando en ellas gracias a las corrientes pelágicas del oceano Pacífico y a los archipielagos de las Kuriles y Aleutianas que se comunican con la peninsula de Alaska. De acuerdo con estas investigaciones los Chinos visitaron America desde el siglo V de nuestra era y sus embarcaciones arribaban a nuestras costas americanas a las cuales denominaban con el nombre de Fou-Sang. De la misma forma las corrientes Japonesas y otros pueblos del Asia Oriental visitaban el Continente Americano. Igualmente se conocia que los Escandinavos entraron por el norte, fundando colonias desde la parte insular hasta las Carolinas en el siglo XI de nuestra era. Tambien se sabía que los Irlandeses introdujeron el Cristianismo en America quinientos años antes de Colón. Es un hecho seguro que en el proceso histórico de nuestro continente, intervinieron Caldeos, Egipcios, Fenicios, Cartagineses, Iberos, Normandos y Vascos por el Este y Chinos, Japoneses, Malayos, Tartaros y Tibetanos por el lado oeste. De hecho las caracteristicas fisionómicas de los indígenas encontrados en América son notoriamente parecidas a los asiáticos.
Desde el siglo XVI se han encontrado múltiples evidencias de la presencia de los navegantes Fenicios en nuestro continente. En Massachusset se encontró una roca que estudiada por Mattieu hace presumir que los Atlantes estuvieron en America por lo menos 48 años antes del hundimiento de la Atlantida de Platon (o mejor dicho de los Egipcios), lo que hace remontar los primeros pobladores del continente alrededor de 1.800 años A.C y cuyas inscripciones eran de origen Fenicio. Otro descubrimiento y que da mas fuerza a las inscripciones Fenicias en America, fue el hallazgo de una piedra ubicada en Brasil en el año 1873: "La inscripción es de una piedra conmemorativa, rudo monumento erigido por algunos Fenicios de Sidonia, al parecer refugiados o desterrados de su país nativo entre los años 9º y 10º del reinado de un Rey llamado Hiram, estos temerarios o desgraciados cananeos salieron del puerto de Aziougaber, hoy Akaba, puerto del mar Rojo y navegaron por doce novilunios a lo largo de las costas de Egipto. El número de buques que tenían de varones y hembras que componian la expedicion de aventureros, se expresa en un estilo conciso y elegante, hallandose estos pormenores en un lugar intermedio entre la invocación, unos al principio y otros al fin del Alonim Volonuth, esto es dioses y diosas, o superos superasque, como traduce Gesenio aquellas palabras fenicias. La inscrición está en ocho renglones de hermosisimos caracteres fenicios sin separación de palabras, sin puntos en las vocales ni letras mudas.
Cierto fenicismo, muy levemente es manifiesto en la terminación enfática aleph y en la femenina than, y mas que esto las formas de las letras nem y shim inducen a creer que en el reinado del segundo de los Hiranes fue la época de la aventura y que el viaje por tanto se efectuó en los años 543 y 542 A.C, es decir despues del sitio de Tiro por Nabuconodosor y cuatro años antes que reinara Ciro el Grande.
La inscripción no declara a cual de los dos monarcas fenicios se refiere, sino como al Hiram de la época. El primer Hiram de los dos historiadores fue el Hiram aliado de Salomon y reinó de 980 a 947 A.C, bajo la prisión de Babilonia y Egipto. Mas sea cual fuere, esta inscripción es una de las mas antiguas, evidentemente la mas notable constancia descubierta hasta ahora, con relación al heroico e ilustrado pueblo a quienes, les fueron conocidos todos los mares".
Incluso hay infomación bastante clara de que Odiseo estuvo en la America del Sur, pero dejemos que él mismo narre su odisea, tal como lo cuenta Dante en La Divina Comedia:
En la Divina Comedia Dante nos comenta que Ulises fue capaz de navegar por estos mares, cuando interpelado daba noticias de su largo viaje de esta manera: ‘’¡Oh hermanos! Que habéis llegado a occidente, tras correr cien mil peligros, para lo poco os queda de vida, no os neguéis a visitar más allá del sol ese mundo sin habitantes…..‘’La noche veía ya brillar todas las estrellas del otro polo y estaba el nuestro tan bajo que apenas parecían emerger fuera de la superficie del agua’’….. ‘’Cinco veces se había encendido y otras tantas apagado la luz de la luna desde que habíamos entrado en aquel gran mar, cuando apareció una montaña oscurecida por la distancia" (¿cinco meses¨?)…. "De aquella tierra se levantó un torbellino que chocó con la proa de nuestra embarcación: tres veces la hizo girar ayudado por las encrespadas olas y a la cuarta levantó la popa y sumergió la proa…hasta que el mar volvió a unirse sobre nosotros, (¿Huracán?)".
También se sabe que Cristóbal Colón debía tener muchos conocimientos acerca de la redondez de la tierra, puesto que, dos mil años antes de su tiempo, el matemático Pitágoras, Aristóteles y otros filósofos griegos, lo habían determinado. Igualmente tenía el conocimiento de los Mapas del Almirante Piri Reis, donde se detallaba con mucha precisión las costas del continente Americano, incluyendo las costas de la Antártida que, según los hombres de ciencia, calculan que esa parte del Polo Sur se debían encontrar bajo el hielo desde, por lo menos, alrededor de unos seis mil años antes de la época del Almirante Piri Reis.
Por otro lado en el Libro de Mormón, que es uno de los importantes libros que reconoce la Iglesia de Jesucristo de los Ultimos Dias, mejor conocida como Mormonismo, contiene los importantes escritos de Profetas y Hagiógrafos que habitaron en la América precolombina. Este libro contiene los registros de dos civilizaciones que poblaron el Continente Americano, "una procedente de Jerusalén guiada por el Profeta Lehi en torno al año 600 A.C y otra que llegaría muchos siglos antes, en tiempos del episodio bíblico de la Torre de Babel. Esta, más antigua, fue la guiada por el Profeta Jared denominada los Jereditas. A la llegada de la segunda civilización ya se había extinguido la de los Jereditas y estaba compuesta por los Nefitas, llamada así por su patriarca Nefi. Una parte de los emigrados de Jerusalén, rebeldes a los mandatos divinos, llamada los Lamanitas, por su jefe Laman, hijo de Lehi y hermano de Nefi, se constituyen en los ancestros de los indígenas americanos. Se relata que Lehi saco a su familia de Jerusalén en tiempos de Sedequias, rey de Judá, tiempo en que Babilonia y Egipto competían por el poder y control de esa parte del mundo y hasta la costa del Mar Rojo, cerca del Golfo de Acaba; recibió instrucciones de Dios para construir un barco en el cual trasladó a su familia al continente americano, haciendo uso de una brújula llamada entre ellos Liahona. Después de la muerte de Lehi se dividió la familia y unos siguieron los mandamientos de Dios que fueron los nefitas y los que no siguieron esta enseñanza divina que fueron los Lamanitas, transformándose en guerreros y amigos de los Nefitas y esta es la explicación del origen de los habitantes de América como descendientes de los Lamanitas".
Durante el transcurrir de la historia, ha sido un hecho más que evidente, que la Religión Católica, desde sus comienzos hacia el siglo I d.c, se ha comportado en clara contrariedad con los avances de la ciencia y por ende de la cultura, siempre imponiendo su criterio por la fuerza de las armas y la sangre. Con razón Carlos Marx en su tiempo, pudo expresarse diciendo que "las religiones son el opio de la humanidad" y no es para menos, ya que para muestra este gran botón: "en el año 391 de nuestra era, ya en pleno apogeo el cristianismo, el Papa Teodosio I ordenó, léase bien, ordenó el incendio de la Biblioteca de Alejandría, donde se encontraban más de un millón de pergaminos contentivos de todos los avances de las matemáticas, la física, la astronomía, es decir, la historia de miles de años de la humanidad". Esta nefasta acción le costó a nuestro género un atraso de miles de años. Igual camino siguieron posteriormente, Kepler, Galileo y otros astrónomos al enunciar la Teoría Heliocéntrica que era la verdadera forma de girar los planetas alrededor del Sol y contraria a la errónea teoría Tolemaica apoyada por la "Santa Inquisición".
En la actualidad y desde hace algún tiempo, la mayoría de los arqueólogos se encuentran abocados a la exploración marina y submarina, gastando cuantiosas sumas de dinero, tratando de ubicar la posición de la Atlántida y la quieren situar en las cuasi destruidas islas del mar Mediterráneo, además que son de dimensiones infinitamente más pequeñas que las de la Atlántida. El relato de Platón en el Timeo creo que es bastante claro pues nos informa, que su abuelo Solón le narró que durante su viaje a Egipto y en sus reuniones con los sabios, eruditos y sacerdotes de aquel país les pidió que le expusieran con toda exactitud la historia de su país, a lo que estos accedieron gustosamente ofreciéndole la narración de sus instituciones antiguas de hace nueve mil años atrás. "Atenas la antigua ya conocía de la existencia de más de un diluvio, cosa que desconocían los habitantes de la Atenas de Solón. Entre la multitud de hazañas que honran a vuestra ciudad, que están consignados en nuestros libros sagrados, refieren como Atenas destruyó un poderoso ejército, que partiendo del océano Atlántico invadió insolentemente a Europa y Asia. Entonces se podía atravesar este océano. Había en efecto una isla situada al frente al estrecho que en vuestra lengua llamaís Las Columnas de Heracles. Esta isla era más grande que Libia y Asia reunidas: los navegantes pasaban desde allí a las otras islas y de estas al continente que baña este mar verdaderamente digno de este nombre. Porque lo que está más acá de este estrecho de que hablamos se parece a un puerto, cuya entrada es estrecha, mientras que lo demás es un verdadero mar y la tierra que lo rodea es un verdadero continente. Ahora bien, en esta isla Atlántida los reyes habían creado un grande y maravilloso poder, que dominaba en la isla entera y así como sobre otras muchas islas y hasta en muchas partes del continente…..ellos eran dueños de Libia hasta Egipto y en Europa hasta la Tirrenia…..este vasto poder, reuniendo todas sus fuerzas intentó someter de un solo arranque a nuestro país y al vuestro y a todos los pueblos situados de este lado del estrecho. En tal coyuntura, Solón, fue cuando vuestra ciudad hizo brillar, a la faz del mundo entero, su valor y su poder…..y primero a la cabeza de los griegos y después sola…..arrostró los mayores peligros y triunfó de los invasores…..preservo de la esclavitud a los pueblos que aún no estaban sometidos, y con respecto a los situados, como nosotros, más acá de las Columnas de Heracles, a todos les devolvió la libertad. Pero en los tiempos que siguieron a estos, grandes temblores de tierra dieron lugar a inundaciones; y en un solo día, en una sola fatal noche, la tierra se tragó a todos vuestros guerreros, la isla Atlántida desapareció entre las aguas, y por esta razón hoy no se puede recorrer ni explorar este mar, porque se opone a su navegación un insuperable obstáculo, una cantidad de fango, que la isla ha depositado en el momento de hundirse en el abismo".
Este es parte del relato de Platón, donde se ubica claramente la situación geográfica de la Atlántida y no entendemos cual es la razón de que los geólogos y arqueólogos actuales, gastan cuantiosos esfuerzos y dinero explorando y tratando de ubicarla en el mar Mediterráneo.