ANC: Mucho ruido y pocas nueces (I)

"Muchos virtuosos en la oscuridad dejaron de serlo cuando obtuvieron el poder"

Santo Tomás de Aquino

"La corrupción ha existido y existirá siempre, pero tal cosa no nos exime de desarrollar y preparar todo un conjunto de dispositivos institucionales para tratar de atajarla o de minimizar su alcance. Éste es uno de los puntos de partida necesarios para enfocar cualquier problema relativo a ella y para procurar evitar retóricas vacías e infecundas"

Laporta

"Pero también votamos para que la ANC no se pusiese a definir una estrategia a largo plazo, como quien se prepara para invadir planetas al otro lado del sol, sino para solucionar problemas agobiantes de ahora que nos están hasta acortando la vida y ponen al borde de un estallido social sin precedentes y en peligro hasta la existencia de ella misma"

Eligio Damas

«♦»Cuatro preguntas dan origen a esta serie de artículos

1. ¿Por qué se han incrementado en Venezuela actitudes antiéticas como la corrupción?

2. ¿Cómo establecer diques para contener ese mar de actitudes indeseables?

3. ¿Es o no es la corrupción el principal problema de la sociedad venezolana?

4. ¿Tomará la ANC medidas para prevenir, controlar y castigar la corrupción?

I. Introducción

El diccionario de la Real Academia Española propone una definición amplia del término corrupción:

1. Acción y efecto de corromper.

2. Alteración o vicio en un libro o escrito.

3. Vicio o abuso introducido en las cosas no materiales. Por ejemplo: corrupción

de costumbres, de voces.

4. En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho económico o de otra índole, de sus gestores.

Realizando un análisis lingüístico de la palabra "corrupción", proviene del latín rumpere, que significa romper, dividir, quebrar, violar, anular; que a su vez se deriva de corrumpere, cuyo significado es alteración, desunión, descomposición. Corrumpere, entonces, debería significar: "romper con", "romper en unión de", pero en realidad quiere decir "echar a perder, pudrir". Por lo tanto, la expresión corromper siempre reconoce, en líneas generales, la presencia de dos partícipes en el acto, que se corresponden principalmente con dos espacios; el corruptor y el corrupto, es decir la fuerza que corrompe y aquella persona sobre el que recae y que, en definitiva, es lo que se echa a perder, lo que se pudre. Sus defensores creen en que aspectos de moral, de espíritu o de mística para el progreso económico sin límites hallan campo propicio para la corrupción, y se suele instalar en este modelo político en que vivimos para formar parte de la llamada criminalidad no convencional acompañada por el abuso de poder. Pero no sólo por el abuso gubernamental que pueda existir, sino también el económico, el financiero, el industrial, el bancario, el tecnológico y el científico. Uno de los componentes principales para la definición de corrupción es el relativo a la afectación de intereses públicos. Se parte de la idea el servidor público tiene que encontrarse al servicio de intereses generales, los códigos de ética han diseñado un conjunto de principios y reglas que debe guiar la función pública. Por tanto, podemos definir a la corrupción como la negación de lo anterior, que se manifiesta precisamente en: No seguir intereses generales; Favorecer intereses particulares o indirectos; Favorecer los intereses de un tercero y Utilizar la legalidad o el fraude de la ley, o la insuficiencia de la ley para ello desde un cargo público. Por ello es de suma importancia para entender el fenómeno de la corrupción que se vea la diferencia entre la violación de un sistema de reglas vigente y la violación de un sistema de reglas morales con pretensiones de universalidad. Este último funcionaría como sistema normativo crítico y justificante del sistema de reglas vigente. Creo que comprender esta diferencia previene del peligro de solapar ambos niveles normativos y terminar creyendo que lo que es, es lo que debe ser. Cuando esto sucede, la corrupción llega a naturalizarse de tal manera en el sistema de reglas vigente que la idea de un buen político, por ejemplo, termina siendo la idea de un político corrupto, astuto y virtuosamente maquiavélico.

II. Corrupción

El fenómeno de la corrupción constituye uno de los problemas más importantes que existen en el mundo actual para el desarrollo económico y social. De manera general, la corrupción afecta negativamente al funcionamiento de la democracia y el Estado de derecho pues daña la igualdad política y el bien común. La corrupción, en sus múltiples facetas y tipos, actúa cual eje horizontal que atraviesa los diversos sectores de un Estado: político, económico, social, cultural, familiar, etc. Atraviesa también el sector público, el privado y el social; los poderes públicos (Ejecutivo, Legislativo, Judicial) así como los niveles de gobierno (Local, Estatal, Municipal). Desde otra perspectiva, la corrupción se encuentra en el ámbito electoral, en los medios de comunicación, en los partidos políticos, en la sanidad, en obras públicas, en medio ambiente, en los deportes, incluso en ámbitos en los que se guardaba cierto prestigio como el académico, el religioso y las ONGs. Bajo este contexto, no es de extrañar el pesimismo de tantos interlocutores (académicos, opininadores, intelectuales, ciudadanos en general), cuando se refieren a la corrupción como un problema que no tiene solución. También es generalizada la afirmación de que la corrupción es inherente al ser humano, que el ser humano nace y muere corrupto.

III. ¿Debería la ANC construir un marco ético preventivo contra la corrupción?

No hay duda que nuestro país atraviesa por una crisis difícil y compleja. Todo se sabe pero nada se dice. Para nadie es un secreto que el fenómeno de la corrupción constituye el problema más importante que existe en Venezuela. Si hubiera un ranking de conceptos polisémicos, el de corrupción estaría en los niveles más altos. La corrupción es un problema que afecta a la sociedad venezolana de múltiples formas y sus efectos abarcan todos los sectores de la sociedad: público, privado y social. En el ámbito público, está presente en los diferentes poderes (Legislativo, Ejecutivo, Judicial), en los diversos órdenes de gobierno (nacional, estatal, municipal o local), así como en los diferentes sectores de la administración pública (educación, salud, vivienda, justicia), etcétera.

» »Cuando hablamos de la corrupción en Venezuela la mayor parte de la población la percibimos como uno de los mayores y más graves problemas que enfrenta el país. Problema (la corrupción) que impide el desarrollo económico y social de manera sostenible. Entre los efectos que genera este mal se encuentran diversos cambios generalizados de actitud en la sociedad: desencanto, resentimiento, frustración e indignación. Cuando esto sucede, se produce una expansión de antivalores que erosiona la confianza de los ciudadanos hacia las instituciones públicas, así como una baja participación social. Cuando los valores se ausentan de la vida pública de inmediato aparecen conductas contrarias a la ética acompañadas de antivalores.

Los antivalores han cobrado importancia en la vida política y en la gestión pública, se encuentran en expansión dando pie a un pensamiento utilitarista. Actitudes como el individualismo y la competencia, llevadas al extremo, contribuyen a la fragmentación y al desequilibrio del trabajo en equipo, en virtud de que individuos impulsados bajo estos principios se encuentran en disposición de hacer cualquier cosa con tal de conseguir sus propósitos, incluso a costa de la legalidad, el honor o cualquier escrúpulo.

»»La corrupción afecta a la vida política, económica, cultural y social de un país pero, lo más grave es el deterioro moral de los ciudadanos. Al corromper el alma del ciudadano, su dignidad, su motivación se va perdiendo. Los resultados en la actuación de un gobierno integrado por personas corruptas es evidente: políticas públicas deficientes, mediocres, inequitativas, desigualdad, pobreza, acumulación de riqueza en manos de minorías, injusticia, embrutecimiento de la ciudadanía, clientelismo político; en suma, un mal gobierno.

IV. El descuido de la ética en la vida pública y el ascenso de la corrupción

La corrupción es un crimen, entendiendo por tal, según lo define el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE): "Delito grave, acción indebida o reprensible". Es la ausencia de integridad, de probidad, de valores éticos. Si bien en diversos gobiernos y administraciones públicas han existido intentos por controlarla, dichas intenciones, o bien han sido bloqueadas o bien ni siquiera han arrancado, quedándose en un discurso demagógico. No se trata de un fenómeno aislado, por el contrario, es una maraña compleja. Por analogía, la corrupción se asemeja a la Hidra de Lerna de la mitología griega. La hidra era un antiguo y despiadado monstruo acuático con forma de serpiente polipétala, cuyo número de cabezas iba de tres, cinco o nueve hasta cien, e incluso diez mil, según la fuente consultada. La Hidra poseía el don de regenerar dos cabezas por cada una que perdía o le era amputada. Su guarida era el lago de Lerna, en el golfo de la Argólida, y bajo sus aguas había una entrada al inframundo.(continuará….)

 

V.BIBLIOGRAFÍA



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Luis Antonio Azócar Bates

Matemático y filósofo

 medida713@gmail.com

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