La corrupción policial y el motor judicial un imperativo meterle la lupa

Con profunda vergüenza hemos visto, la mayoría de los venezolanos y venezolanas, el desgraciado y ya vergonzosamente común, comportamiento de un nutridísimo número de funcionarios policiales, muchos de los cuales conforme a hechos públicos, notorios y comunicacionales, manejan bandas delincuenciales, amparados en sus altos cargos policiales, ya es común que el hecho de ser motorizado implique ser tratado como delincuente y extorsionado con cualquier excusa, ya se ha convertido en un hecho común que allanen cualquier hogar sin orden de allanamiento y como vulgares rateros, se roben cuanta cosa de valor quieran llevarse y plasmar en el acta policial lo que se les venga en gana, pues para el ministerio publico su dicho tiene mas valor que la palabra y dignidad del ciudadano y en muchos casos de comunidades enteras y consejos comunales , ya es común que incluso se maten entre ellos mismos y se roben el armamento, para vendérselo al hampa en mucho dinero, o para armar a sus propios combos de delincuentes, los cuales hasta una cuota les exigen diaria o semanalmente, tanto a los delincuentes, como los jefes de comandos policiales y guardias nacionales, a sus comandados y sino rinden son cambiados a puestos donde no se pueden rebuscar (extorsionar), o como ellos mismos dicen los achicharran, ya es un hecho común el cuadre(pedir dinero para no meterte preso) que según el cuerpo de seguridad, va desde vente militos a quinientos mil o mas ,ya es común que en los establecimientos de venta de alimentos regulados, cada policía o guardia tiene su combo de bachaqueros, o que amparados en sus uniformes lleguen en sus patrullas y delante de quienes tienen desde las tres de la madrugada para comprar alimentos, jabón o pañales, estos inmorales se los lleven por bultos y dejen al es trasnochado y hambriento pueblo, mirando pal cielo, por que si reclamas vas preso, entre otras degeneraciones que son suficientemente conocidas y que nos preguntamos, por que? nuestra revolución, no le ha metido la lupa, aun y cuando se conocen muchos casos, en que si un vocero de consejo comunal denuncia hechos delincuenciales, los mismos funcionarios además del cuadre, le solicitan al delincuente otra suma para decirle quien le hecho paja (denuncio) , para después terminar muerto el denunciante o algún familiar o tiene que mudarse para salvar su vida, pero si esto no fuera ya bastante grave, el ministerio publico en un numero importante de los casos, convalidan estos hechos y en el noventa y cinco por ciento de los casos presumen culpabilidad, aun y cuando sean evidentes las barbaridades y abusos policiales e incluso usurpación de funciones propias del propio ministerio publico, violaciones del debido proceso y pare usted de contar, lo que tristemente esta incrementando los índices de criminalidad y violencia, pues los delincuentes con recursos pagan y se mantienen intocables, al igual que sus delictivos negocios y actividades y el pendejo muchas veces inocente, va a la cárcel en sustitución del que tiene dinero y al salir resentido y ex convicto, ha degenerado su estructura de comportamiento de pensamiento y de socialización, es decir que el comportamiento delincuencial en los cuerpos de seguridad del estado , el irrespeto del debido proceso y del principio de indubio pro-reo, por parte de jueces y fiscales, que desconocen descarada y abiertamente la presunción de inocencia y juicio en libertad que plantea el ordinal 2 del 49 constitucional, el 44 también constitucional, concatenado con los artículos 8-9-229 – 230 y 263 de copp y los artículos 3-5-9 y 11 de la declaración universal de los derechos humanos, parece ser que lo planteado en el articulo 25-26 y 49 constitucional son letra muerta para los operadores de justicia, que incluso desconocen a las organizaciones defensoras de derechos humanos y los reclamos que hacemos de conformidad con los artículos 26-50 y 62 constitucionales concatenados con los artículos 1al 7 de la ley de contraloría social, se hace imperativo el despertar de la conciencia jurídica en la sociedad, que tenemos años impulsando sin que ninguna institución ni sus lideres, que se jactan de revolucionarios nos apoyen, distinto a las ong contrarrevolucionarias, que gozan del financiamiento del imperio y de los oligarcas para desestabilizar a nuestra patria, solo el pueblo puede salvar al pueblo, hay que darle preeminencia a la inteligencia y la contraloría social, hay que desarrollar unidades de asuntos internos probas, con funcionarios honestos que también los hay, concatenadas con las organizaciones sociales, concejos comunales y ubch, hay que creer sin demagogia en el pueblo, que sabe en su barrio, en su comunidad cuales son los policías corruptos, los delincuentes, los vendedores de droga, los bachaqueros, los bodegueros ladrones etc…hay que incorporar al componente popular a controlar los comportamientos fiscales y judiciales, de otra forma vamos camino a un colapso en la paciencia de los débiles jurídicos y a una guerra civil no declarada, pues mas tarde que temprano el dolor, la impotencia ante tanta injusticia y el permanente acoso en contra de los pendejos, por que los verdaderos delincuentes que cuadran con los delincuentes de uniforme, proponemos a debate nacional sobre el comportamiento policial, judicial y fiscal, con respeto irrestricto a la constitución, a los ciudadanos y a los derechos humanos, de verdad y no con demagogia y propaganda que aguas abajo el pueblo siente que es falaz.

Patria, socialismo, vida, libertad y paz



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Henry Roberts

Presidente de la ONG Conciencia y Dignidad. Asesor de asuntos penitenciarios.

 concienciaydignidad@gmail.com      @conydignidad

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