¿Es viable seguir manteniendo el control de cambio en la economía venezolana?

"Ni la mercadofilia liberal que busca eliminar la política, ni la mercadofobia que quiere eliminar el mercado, son capaces de percibir que el mercado es una realidad humana, siempre políticamente construida. Ambas perspectivas son inadecuadas para enfrentar el desafió de la regulación social del mercado"
(Melo Liboa 2004)

Hay varios elementos de orden económico que particularmente me gustaría abordar, pero en este artículo principalmente me voy a focalizar al análisis del control de cambio y sus efectos en la economía Venezolana.

¿Qué es el control cambiario? El control de cambio como todos sabemos es un instrumento de política cambiaria, que establece un control sobre la compra y venta de divisas en un país. Es decir que no se puede comprar dólares u otra moneda extrajera libremente, sino bajo ciertas restricciones. En el caso de Venezuela existe el CENCOEX, el organismo encargado de llevar los procesos de compra y venta de divisas. No existen casas de cambio, puesto que las mismas fueron eliminadas hace algunos años.

¿Para qué sirve el control cambiario? Originalmente en el caso particular de Venezuela con el Convenio Cambiario N° 1 del BCV, se creó un mecanismo de restricción cambiaria para evitar fuga de capitales, puesto que había una la alta demanda de divisas por parte de sectores privado en el país, que estaban afectando los niveles reserva y por ende la disponibilidad de dólares. Había según el gobierno, bajas en los niveles de exportación, y querían aprontar a la estabilidad de la moneda nacional. En el fondo de la cuestión, en realidad se pretendía evitar el desplazamiento de los ingresos petroleros al sector más adinerado del país.

¿Cuáles fueron los resultados del Control cambiario? En primer lugar no se detuvo la fuga de capitales, que ronda alrededor de los 300 mil millones de dólares, según algunos voceros del mismo gobierno. Uno se podría preguntar si gran parte de esa fuga de capitales, no fue por los excesivos controles que desincentivaban la inversión. Es de analizar. Tampoco se mantuvo el equilibrio de la moneda (es evidente), por el contrario ha venido en un constante proceso de devaluativo. La actual tasa SIMADI, ronda los 200 bolívares.

Por el contrario sucedía que al ofertarse el dólar barato (6,30 etc.), se creó un mecanismo perverso de corrupción y profundización del parasitismo empresarial, en el cual el negocio era captar esos dólares baratos para importar, al fin y al cabo los productos en el mercado venezolano se vendían con referencia al dólar paralelo y le sumabas el plus de la escasez (especulación), por el cual el enriquecimientos de esos sectores era desmedido. Entonces lo que fue una buena intensión, terminó siendo un instrumento para enriquecer a ciertos sectores, muchos de ellos con empresas de maletín. Se agravó el parasitismo empresarial importador, pero con el agregado especulativo, y en muchas ocasiones con escasez inducida a través del acaparamiento para disparar los precios de los productos.

Asimismo el Estado al tener abundante dólares, por ser quien tenía el monopolio de los mismos, le fue factible la importación de alimentos como mecanismo de respuesta al desabastecimiento, al acaparamiento y la baja de la producción interna. Es lógico que traer pollos de Brasil, pernil de Uruguay, etc… solventaba el problema por un tiempo, como paño de agua tibia. Pero fue un mecanismo que profundizó la desindustrialización, por la sencilla razón de que se subsidiaban productos importados y no nacionales. El productor nacional no podía competir con la oferta de alimentos de la cadena de comercialización merca, pdval, etc., por el contrario hacía inviable la compra de productos nacionales por la disparidad de precios.

¿El control de cambio influye en la producción nacional? El control cambiario dificultó y sigue dificultando la obtención de materias prima, esto indudablemente que repercutió en el estancamiento de la producción nacional. El mecanismo restrictivo por el contrario profundizó un proceso de deterioro del poder adquisitivo, y permitió la existencia del llamado dólar negro. Este dólar paralelo fue un campo de cultivo para desabastecimiento, la especulación, el acaparamiento y el contrabando de extracción, etc...

La lógica del empresario siempre está en la maximización de la ganancia, y obviamente no iban a vender sus productos a un precio regulado, que en algunos casos estaba por debajo del costo de producción, y que a una distancia territorial más o menos factible, y con la ayuda de funcionarios corruptibles, los podrían vender a precio de dólar paralelo, por tal motivo el contrabando principalmente hacia Colombia.

Entonces podemos comprender que el control de cambio lejos de ser un mecanismo beneficioso, por el contrario es el caldo de cultivo de las mayores de las distorsiones económicas del país.

Cuando se va a comprar verduras, ropa, pollos o carne de res etc… no se compra regulado, salvo que sea el gobierno quien lo venda- 1kgs de carne regulado está a 250 bs si te lo vende el gobierno en sus cadenas de distribución, en su defecto en el mercado negro o privado, se puede encontrar a casi 1000 bs en el interior del país, y si es en la capital a1700 bs. Asimismo 1kgs de café que puede estar regulado a menos de 200bs se consigue a 1200 bs, claro si se consigue. Una paca de cemento que está regulada a menos de 200 bs se encuentra en 2000 bs (difícilmente se consigue) y pare así con la mayoría de los productos.

Si se pudiera hacer el ejercicio de sacar el tiempo útil de trabajo, que X persona gasta en una cola, estaríamos seguros que con creces superaría el precio del producto, esto en el caso afortunado que logre comprarlo. En términos de Marx hay un gasto de musculo y cerebro, quizás no en la producción del bien, pero si en su obtención, porque permanecer 2,3, 4 u 8 horas en una cola representa un desgaste físico, que le da a determinado producto un plus no visibilizado y de un carácter más simbólico por no decir indignante.

Los precios de los productos en nuestro país, tienen el agregado de la especulación por la escasez, además de la sombra del precio del dólar paralelo. Negarse a ello, es obviar la realidad. A pesar de la existencia de un gran aparato burocrático volcado a establecer el control, seguimiento y sanción de estas irregularidades, además de controles de precios de los productos. De tal manera que la pregunta que deriva de todo esto, a pesar de los resultados del control cambiario, ¿es viable seguir manteniéndolo?, aún más cuando se busca establecer un clima de confianza para la inversión y el relanzamiento económico del país.

La historia siempre nos deja enseñanzas importante, me voy a permitir citar al economista Jeffrey de Sachs el cual hace referencia a la Economía Socialista Polaca de 1989, él mismo decía: “Al igual que América Latina, Polonia sufría una elevada inflación, un alto déficit presupuestario y un importante sobreendeudamiento externo. Como en algunos países de América Latina, la moneda de Polonia era inestable y no podía cambiarse libremente según el tipo de cambio oficial, con lo cual había una distancia insalvable entre este y el mercado negro. Ese desfase, a su vez provocaba el contrabando y la evasión de impuesto a gran escala”. Polonia, fue el comienzo de la caída de la URSS.

No pretendo hacer una apología al fatalismo o al libre mercado, es necesaria mirar la historia para no cometer los mismos errores del pasado. Quizás la mirada debe ir puesta en otros mecanismos regulatorios capaces de ser más eficientes y eficaces, tanto para evitar la fuga de capitales, como para mejorar la redistribución de la riqueza. Por sólo citar un ejemplo, es necesaria una reforma fiscal integral (principio de progresividad fiscal). Ahora más que nunca con la caída del precio de barril de petróleo, por debajo de 25$, se hace necesaria la optimización de los gatos público.

Indudablemente que en las circunstancias actuales del país, pensar en el libre cambio acarrea la necesidad de financiamiento externo, el costo político y la influencia directa en los precios de los productos que en definitiva afectan al pueblo. Pero esto es el acumulado de la omisión o el temor de la toma efectiva de decisiones. Tomar una decisión de este calibre, requiere medidas integrales de especial protección a los sectores más vulnerables de la sociedad, y un financiamiento no sujeto concesión de la soberanía nacional. Es un proceso complejo de reformulación de la política económica, se requiere incentivar el trabajo y la producción nacional.

Quizás para muchos esto implica una confrontación interna en el orden ideológico, un descalabro de algunos axiomas cuasi-religioso, que deben ser sometidos a consideración. Tocaría echar un vistazo a la economía Boliviana, Ecuatoriana, China y a la misma economía Rusa, que indudablemente son realidades distintas, pero que son fuente indudable de conocimiento y reflexión. El control de cambio en Venezuela lejos de favorecernos, es una de las columnas principales de nuestras distorsiones económicas.



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Ederson Joel Quintero


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