Globovisión sacó a Mingo y pasó la página. El periodista dejaría de percibir unos 25 millones al mes. Ahora sólo está en radio (89 X) pero tal vez vaya a La Tele
La grabación ilegal de una charla telefónica con su madre el 5 de junio pasado --difundida rápido por un sitio web oficialista llamado Aporrea.org-- puso en jaque al periodista José Domingo Blanco, Mingo, quien 15 días después vió cerrado su ciclo en lo que él mismo llamaba "el primer programa de Globovisión”: un juego de palabras apoyado en que Primera Página abre las transmisiones en vivo a las 6 am (con duración de una hora) y que, cuando lo conducía Blanco, era el más exitoso del canal en ventas. Sumaba 12 clientes. "No sólo era el de más anunciantes en Globovisión, sino en toda la televisión venezolana", dijo Mingo a PRODUCTO.
El caso es que la grabación hizo publica una “descarga” de Mingo contra jefes, colegas y políticos. Pero lo peor fue que habló sobre supuestas presiones del director general de la emisora, Alberto Federico Ravell, para que bientratara en una entrevista al dirigente adeco Henry Ramos Allup. Tiempo atrás, Mingo había estado realmente duro en cámara con Ramos Allup. De allí quizá las previsiones de Ravell que --sin duda-- entran dentro de lo normal en un medio de comunicación.
Mingo salió "de vacaciones" a partir del lunes 23 de junio y hasta el viernes 11 de julio la conducción recayó en Ana Karina Villalba, mientras Blanco aparecía en pantalla sólo con las cuñas grabadas. Un limbo cuyo telón cayó el lunes 14, cuando los periodistas Roberto Giusti y Fausto Masó tomaron la batuta del programa, acompañados por Villalba.
“La junta directiva decidió renovar el formato de Primera Página y eso nada tiene que ver con la difusión de esas grabaciones ilegales”, dijo Ravell. Y agregó: "es un simple cambio, como si PRODUCTO decidiera sacar un jefe de redacción y poner otro". ¿Y los cllientes de Mingo?. Ravell atajó: "¡los clientes no son de Mingo!, son de Globovisión". Cierto.
Ravell definió a Blanco como "un hombre de esta casa" (tenía 8 años en Globovisión) y deslizó que podrían conversar para que fuera "en otro horario, con otro programa". Hubo reuniones, pero sin ningún acuerdo. Mingo quedó fuera “por una decisión que no comparto, pero respeto". Esta revista fue el primer medio que entrevistó a Mingo tras el episodio (nota en PRODUCTO EXPRESS, versión por e-mail para suscriptores, del 22/07).
En todo caso, sea o no causa del problema, la indiscresión de una ignota página web coincide con la salida del aire de un famoso periodista/locutor de éxito tanto en el rating como en lo comercial: dos claves de triunfo en un medio tan competitivo como la televisión, donde los cambios ocurren casi siempre cuando se falla en esas áreas.
Si la relación Mingo-Globovisión era un amplio ganar-ganar (audiencia creciente, clientes felices, buenos dividendos para todos) su salida no parece traer beneficios que no sean para un tercero en discordia: el Gobierno, para el cual ambos --periodista y canal-- son incómodos.
Los nuevos conductores, Fausto Massó y Roberto Giusti, hacen también el programa radial “Golpe a golpe”, de RCR 750. Tienen poca experiencia televisiva, aunque pueden haberlos escogido pues la intención clara de Ravell es repetir la fórmula de “Aló Ciudadano”: un espacio radial que multiplicó su éxito en Globovisión ganando público y clientes.
Pero en el nuevo Primera Página, más allá de los cambios de escenografía, música y presentadores, la publicidad se reduce por el momento a dos anunciantes: Cantv y Movilnet, que también auspician a Giusti y Masó en “Golpe a Golpe”. En todo caso, algunos de los clientes que aun no regresaron --Toyota, Banco de Venezuela, Arrow, Turaser, Laboratorios Consuma (2 productos), Automercados Plaza's, Lee Hamilton, Decodibo y Super 4-- dijeron a esta revista que están a la expectativa, quizá siguiendo el rating, que al cierre de esta edición no alcanzaba a ser el de Mingo, pero era bueno.