Caracas, 26 Feb. - La presión de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) sobre los resultados de las elecciones generales en Colombia, en 2002, reconoció el ministro de Interior y Justicia de esa nación, Carlos Holguín Sardi.
Sobre el llamado escándalo de la Parapolítica, Holguín indicó que hubo presión de grupos paramilitares de ultraderecha que favoreció a ciertos candidatos en la costa caribe colombiana, destacó el diario El Tiempo.
El anuncio del ministro colombiano representó un intento para calmar el clima político en Colombia, que se ha visto irritado debido a la polémica causada por el escandaloso vínculo de políticos con las paramilitares AUC.
Al momento de aseverar la existencia de presiones de grupos irregulares en las elecciones de 2002, Holguín aseveró también que en ese proceso electoral además existió la influencia de la guerrilla.
El titular de Interior y Justicia colombiano aseguró que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) fueron influyentes en regiones del sur de la nación neogranadina, como los departamentos de Caquetá, Putumayo y Tolima.
Sin embargo, Holguín destacó que eso «no necesariamente implica que las autoridades elegidas en ese entonces estén comprometidas con grupos irregulares» y añadió que conviene investigar lo ocurrido para «erradicar todo tipo de influencia sobre la autoridad civil».
Holguín será citado próximamente por el partido opositor Polo Democrático Alternativo (PDA) para que les explique a los colombianos la posición del Gobierno sobre el escándalo de la Parapolítica, destacó este lunes Prensa Latina.
El vocero del PDA en el Senado, Jorge Enrique Robledo, es el autor de la iniciativa, la cual, advirtió, «no reemplaza la que realizará su partido en el Congreso sobre los orígenes del paramilitarismo en el noroeste, específicamente en el departamento de Antioquia».
«En esta ocasión, queremos que Holguín defina claramente la postura oficial frente a los develados nexos entre miembros de la oligarquía nacional y las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia para no sólo controlar las regiones sino el aparato estatal», puntualizó Robledo.
Consultado sobre la reciente detención de Jorge Noguera, ex director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), el organismo de inteligencia de la Presidencia colombiana, Robledo aseguró que se trata de un hecho de inusitada gravedad.
«Noguera fue nombrado por el propio Mandatario y fue el dirigente de la campaña electoral de 2002 de Uribe en el departamento de Magdalena», recordó el vocero del PDA.
El ex director del DAS fue detenido por permitir la infiltración paramilitar del organismo de inteligencia del Estado, pero también aparece vinculado a otros actos criminales cometidos por las AUC y se le acusa de borrar antecedentes delictivos de narcotraficantes y paramilitares.
El senador consideró que la detención de Noguera y el hecho de que todos los congresistas vinculados con las AUC son partidarios de Uribe, lo llevan a asegurar que más que Parapolítica, «en Colombia hay Parapolítica uribista o, de manera más precisa, Parauribismo».
«Por eso el Presidente busca, de manera desesperada, tirar cortinas de humo que pongan la discusión donde no es. Para hacer peor la maniobra, lo hace lanzando calumnias e infamias contra el PDA», sostuvo Robledo.
«Ante su política de ocultamiento e infamias, citaré al ministro del Interior a un debate antes de que terminen las sesiones extras, el 15 de marzo», precisó.
En cuanto a la renuncia de la ex canciller María Consuelo Araújo, hermana del senador Álvaro Araújo, detenido por sus nexos con las AUC, Robledo afirmó que resulta imposible entender por qué Uribe se empecinó en mantenerla en el puesto hasta último momento.
«Tampoco podía ignorar el Presidente con qué tipo de frases se calificaba en el exterior al Gobierno de un país con altísimos niveles de criminalidad y corrupción, que se empecinaba en mantener en su cargo a una funcionaria presa en tan graves enredos», subrayó Robledo.