Nueva York, 27 Mar. Venpres.- El representante permanente de Venezuela ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, embajador Milos Alcalay intervino ante este organismo internacional para referirse a la situación del conflicto bélico en Iraq.
A continuación texto de la intervención del embajador Milos Alcalay:
"Señor Presidente: En nombre del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, quiero expresar mi reconocimiento a los Miembros del Consejo de Seguridad al respaldar la solicitud hecha por la directiva de los países Miembros del Movimiento de los No Alineados y por otros países, en la realización de este debate abierto en un momento crucial que pesa sobre el futuro de la ONU y sobre el futuro de la humanidad.
"La situación actual amerita que cada uno de nosotros, asumamos de manera urgente nuestras propias responsabilidades ante la situación del Iraq, y que, en medio de la angustia y frustración que hoy nos embarga, encontremos juntos una solución que de esperanzas al clamor de los pueblos del mundo. En efecto, los pueblos del mundo y la mayoría de los Gobiernos rechazan el uso de la fuerza contra el pueblo de Iraq, y esperan que este Consejo de Seguridad y las Naciones Unidas asuman las decisiones acertadas, que nos permitan superar el actual conflicto.
"La solución debe ser de unidad y de respeto a los lineamientos que establece la Carta de las Naciones Unidas en su indelegable y prioritaria misión de preservar la paz y la seguridad internacional; el respeto a los derechos humanos y a la soberanía de los pueblos. Hoy debemos considerar de manera especial la necesaria ayuda humanitaria, como consecuencia de la guerra iniciada.
El domingo pasado, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, sumó la voz de nuestro país al rechazo a la guerra en Iraq, y abogó por la paz. En nuestra más reciente intervención ante el Consejo, el pasado 13 de marzo, planteamos que la crisis de Iraq debía ser enfrentada por medios pacíficos y diplomáticos; que la solución del conflicto debía ajustarse al Derecho Internacional; y que ello debía lograrse a través del camino de la diplomacia, del diálogo y del entendimiento que es la forma adecuada para solucionar los conflictos entre las naciones.
Ello implica el pleno cumplimiento de las Resoluciones ya aprobadas por el Consejo de Seguridad, y el acatamiento a las próximas Resoluciones que debe aprobar este Consejo en un futuro muy inmediato. Consideramos que aún estamos a tiempo para evitar males mayores, y que sigue habiendo espacio para alcanzar la paz.
"Pero para alcanzar la paz, el Consejo de Seguridad debe cumplir con su responsabilidad en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional, al igual que el rechazo al uso de la fuerza, sus esfuerzos deben estar orientados a alcanzar un inmediato cese al fuego. La búsqueda de la paz debe ser el criterio orientador, y para hacerlo, además de atender el drama de la ayuda humanitaria, que se cierne sobre la población iraquí, debemos detener el uso de la fuerza.
La mejor ayuda humanitaria que podemos proponer hoy, es el cese de las hostilidades, que nos permita retornar a las vías de solución diplomática, evitando el peligro que actualmente se cierne sobre la humanidad. "Creemos en este contexto que el Secretario General de la ONU, debe pronunciarse de inmediato rechazando el uso de la fuerza, para lo cual también es necesario que las Naciones Unidas y este Consejo de Seguridad asuman su papel de adoptar la decisión necesaria para la solución del conflicto.
"En síntesis creemos que este Consejo debe estar orientado en reafirmar su apego al derecho internacional; a hacer respetar sus propias decisiones; a exhortar la continuación de los esfuerzos diplomáticos para resolver la situación del Iraq; al derecho de todos los iraquíes incluyendo las minorías, de vivir de manera pacífica y humana; y finalmente a adoptar decisiones que faciliten una urgente ayuda humanitaria, cuya coordinación debe ser realizada de manera multilateral por los mecanismos existentes en la ONU".