35% de la oferta en salud es paga. Contraloría: “Ofrecen una bella Consulta Externa, pero tienen más fachada que servicios”. Decana de Medicina: “No se puede comprar salud como compramos una marca de jabón”.
De las 177 clínicas y centros privados registrados en el Ministerio de Salud y Desarrollo Social (MSDS), sólo 13 poseen los permisos de funcionamiento, lo que significa que más de 92% no reúne los requisitos mínimos para laborar en Zulia.
Esto traduce o que el director no ha hecho un curso de Salud Pública o que no han relacionado los equipos y personal, o que no han presentado el anteproyecto del establecimiento, según María Estela Romero, jefa de la División de Regulación y Control de Materiales, Equipos, Establecimientos y Profesionales de la Salud (Meeyps) de Contraloría Sanitaria.
Primero, se debe hacer el registro sanitario, que es la base de datos del MSDS; segundo, se otorga el permiso sanitario de funcionamiento que dura cinco años y se renueva cada 24 meses y, tercero, el anteproyecto, pero no se da el permiso si antes aprobar el anteproyecto.
“Si el centro posee más de 150 metros cuadrados o quirófano, debe presentar un anteproyecto ante el Comité de Programas de Edificaciones Médico Sanitarias”, informó, desde Caracas, José Díaz, adjunto nacional de la División de Regulación y Control de Meeyps del MSDS.
“La mayoría de clínicas comienza en una casa, pero hay un boom sin ton ni son. Es fácil poner un letrero que diga ‘Emergencia’ y sólo tener un cuarto con tensiómetro y estetoscopio. Ahora ofrecen una bella Consulta Externa y habitaciones cinco estrellas, pero tienen más fachada que servicios completos”, opinó Romero.
35% son centros pagos.
Las clínicas nacen como las flores silvestres y para muestra un botón: “Entre públicas y privadas, hay 4.042 en el país, de las cuales 493 están en Zulia. Se dividen en centros médicos asistenciales, ambulatorios, de técnicas médicas auxiliares y estéticas”, dijo Díaz. En 177 los servicios son pagos, es decir, representan 35% de la oferta en salud en la región. Y apenas 13 laboran legalmente.
“Me hicieron cesárea en mi segundo embarazo hace dos años en una clínica en el sector 18 de octubre, fui controlada en el Hospital Chiquinquirá, y mi ginecobstetra me la recomendó. No había UCI, pero nos dimos cuenta luego de ingresar. Gracias a Dios que no me compliqué”, relató “Lourdes”, de 30 años, quien vive en La Cañada. “Lourdes” tuvo suerte, pero esta proliferación sin control puede ocasionar consecuencias irreversibles, como el caso de Kareninna Villalobos, quien luego de una cesárea en el Centro Materno Quirúrgico La Milagrosa el 23 de junio de 2001 sufrió un paro respiratorio que la dejó cuadrapléjica.
El pasado 8 de noviembre a los galenos Francisco González y Ramón Campos, imputados por esta causa, se les dictó medida privativa de libertad. En este centro, que sólo poseía Registro Mercantil, se practicaban cirugías mayores, como cesáreas, y no había ambulancia ni Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). “Y debe ser obligatorio, según la ley”, recordó Alba Carroz, directora de Contraloría Sanitaria, en Zulia.
No hay control.
Sólo tres funcionarias llevan la carga de vigilar que lo establecido en las Gacetas Oficiales Nº 36.090, 36.574 y 37.144: las normas mínimas de funcionamiento de las instituciones de salud, se cumplan. “No contamos con suficiente personal ni recursos para movilizarnos”, argumentó Romero. Y Carroz, de Contraloría Sanitaria, lo confirmó: “Para hacer cierres de establecimientos, necesitamos el apoyo de la Fiscalía del Ministerio Público y es engorroso conseguirlo”.
“Estos centros de salud funcionan a la luz pública, debería haber mecanismos más severos de control y evaluación, que no fueran sólo por la vía de la denuncia”, se hizo más clara Milagros Sánchez, decana de la Facultad de Medicina de La Universidad del Zulia (LUZ). Según Sánchez, las personas “quieren medicina privada, pero a costos muy bajos. Y no puede ser, porque no se puede comprar salud como compramos una marca de jabón, y es lo que sucede: la gente sale a comprar lo que sea”.
Para la Decana de LUZ, aparte de la vigilancia, se debe iniciar una función pedagógica para alertar a la comunidad. “La formación académica de nuestros egresados es, además, holística. El llamado de atención es: ¿Por qué nos estamos desviando del camino? Para practicar una gerencia de la confianza debemos centrarnos en formar individuos con valores éticos y morales”.
“El Ministerio ha fallado”
A juicio de Graciano Marín, director médico del Centro Médico Paraíso, el MSDS tiene un reglamento con indicaciones precisas sobre los requerimientos de acuerdo con el servicio. “Que es de estricto cumplimiento. Y allí el Ministerio de Salud ha fallado al asumir que más de 90% no cumple los requerimientos. Todas estas medidas son elásticas, pero los primeros que se deben cerrar son los establecimientos de salud del Ministerio, pues vemos cómo los médicos en las Emergencias de los hospitales laboran sin insumos ni equipos”.
“Es un mal generalizado”
“El problema de las clínicas sin permiso ocurre hace mucho tiempo, porque abren y no se ponen a derecho”, expuso Antonio Arrieta, presidente del Tribunal Disciplinario del Colegio de Médicos de Zulia. Dijo que han dictado talleres en clínicas y colegios, y han solicitado que “el sistema de Contraloría haga la revisión constante, porque en algunas clínicas con permisología no poseen sistema de esterilización y de excretas directas, o crematorio de cadáveres y placentas. Es un mal generalizado que ocurre, incluso, en los hospitales públicos”.
“Sin vocación de servicio”
Pese a que los Consejos Locales de Planificación Pública (Clpp) buscan como norte la contraloría social, “se nos niega el acceso”, expuso Dinar Linares, consejera de Salud de los CLPP en Maracaibo. Por ello, hay disyuntivas a la hora de controlar las actividades en los centros de salud, como ambulatorios y clínicas, y casas de alimentación. “Hacemos un llamado a los médicos, quienes, desde que comienzan sus estudios, deben tener vocación de servicio y no hacerlo por lucrarse. Ellos tienen un juramento hipocrático que deben recordarlo al atender a la comunidad”.
REQUISITOSPARA ARMAR el anteproyecto, se exigen los parámetros si es de tipo hospitalario:
NÚMERO de camas arquitectónicas y presupuestadas, distribuidas por servicios.
ESPECIALIDADES médicas y no médicas ofertadas.
NÚMERO de consultorios y otros ambientes.
DESCRIPCIÓN de áreas quirúrgicas, obstétrica, pediátrica, medicina, emergencia y medicina crítica.
EXPLICAR los servicios de alimentación, lavandería, mantenimiento y saneamiento ambiental.
ESPECIFICAR la disposición de los desechos sólidos, patológicos, biológicos y otros.
Esta nota ha sido leída aproximadamente 6029 veces.