Como una señal de confianza y estabilidad para la masa trabajadora, calificó Ricardo dorado, Viceministro del Trabajo, la extensión de la medida de Inamovilidad Laboral decretada el pasado 30 de septiembre, y que estará vigente hasta el 30 de marzo de 2005.
Según Dorado, en líneas generales la opinión pública se muestra favorable a la extensión de este decreto, y que todos los sectores, particularmente el empresarial, esperaban su prolongación.
"Aunque existen posiciones encontradas en el sector empleador, en general entiende que en este momento de franca recuperación económica, existe la necesidad de equilibrar todas las variables, en este caso las del empleo y la reactivación económica, a fin de brindar condiciones de tranquilidad a la masa trabajadora del país", expresó.
Advirtió Dorado que la Inamovilidad Laboral protege a todos los empleados públicos y privados que devenguen un salario de hasta 633 mil 600 bolívares al momento de ser emitido el decreto de extensión, "de manera que si reciben aumentos con la idea de ser posteriormente despedidos, quedan igualmente protegidos ante la ley", subrayó.
Aprovechó el viceministro para dejar claro que el decreto de inamovilidad no ampara de ningún modo faltas fehacientes cometidas por el trabajador, en cuyo caso la parte empleadora está en el derecho de solicitar su despido ante la Inspectoría del Trabajo.
De igual manera, Dorado calificó de inaceptable la solicitud de renuncia bajo amenaza impuesta contra empleados, recurso aplicado por patronos inescrupulosos como vía alternativa -e ilegal- para el despido, e instó a la masa de trabajadores a denunciar esta y cualquier otra práctica irregular.