Los despidos continúan a la orden del día en la Televisora de Oriente (TVO) el número de empleados cesanteados va en aumento con el transcurrir diario, ya incluso tocaron al personal de limpieza, los directivos del canal se hacen de la vista gorda y no enfrentan su responsabilidad, no le dejan salida alguna al trabajador, dicen no poder cancelar prestaciones a nadie, le dan solo la opción de irse a casa y rezar para que el canal se recupere de su aventura golpista que lo llevó a la debacle, se rumorea de que casi están quebrados, no obstante, suena a guiso después de la versión pública de familiares de David De Lima que mencionaron la intención de este último en comprar la televisora con el objeto de armar su artillería de mentiras cuando le llegue el turno del revocatorio, ya compró el Diario Impacto de circulación regional y ahora amasa la posibilidad de una combinación perfecta para su propaganda de engaños.
Los directivos de TVO dicen ser equilibrados en su línea editorial, pero nos llamó la atención ver recientemente un programa matutino de variedades que conduce una joven, quien es hija del vice-presidente de Fedecamaras-Anzoátegui, en donde la presentadora usaba un vestuario sacado de los anaqueles de la más recalcitrante marcha de la oposición, pantalón negro, camisa negra con bandera nacional en brazo derecho y gorra negra alusiva a la oposición, solo le falto una pancarta que dijera ¡Fuera Chávez! y un pito colgado al cuello.
Pero el colmo de los colmos fue, cuando esta semana vino a Puerto La Cruz el General Acosta Carles para reunirse con los partidarios del proceso en la Plaza Alberto Lovera, redoma de Guaraguao y el departamento de prensa de TVO no le dio ninguna cobertura al acto con el General y envió a cubrir la manifestación de strippers que con pantaletas en mano esperaban el paso del valiente General por la Av. Municipal de Puerto La Cruz, alega la televisora que sus cámaras son agredidas en las manifestaciones de los Chavistas, creo que los gritos de ¡Digan la verdad! son demasiado peligrosos para sus periodistas, volviendo al tema fue curioso y hasta gracioso ver al reportero en medio de unas cuantas mujeres que agitaban pantaletas como si estuvieran en una rebaja por inventario y ellas desesperadas por llevarse las más que pudieran, demostración inobjetable de la imparcialidad de TVO.