14 de Octubre.- "Por mí que lo entierren en Israel si quieren, así están contentos...", dijo Jorge Priebke, uno de los dos hijos del nazi Erich Priebke, respondiendo a la polémica en Italia sobre el lugar donde será sepultado el exoficial de las SS muerto el viernes en Roma a los 100 años.
"Hay muchas injusticias, casi todo", dijo en declaraciones telefónicas desde Bariloche, el hijo de Priebke, de 68 años.
"¿Por qué esta gente no se fija en lo que pasa en Medio Oriente, Siria, Irán o la pobre gente de Lampedusa que muere en el Mediterráneo? ¿Por qué no se fijan por ese lado? En cambio no, la 'agarran' con uno como Priebke y con una guerra que terminó hace 60 años o más. Que dejen de 'joder'.... Son resentidos, esa gente viene 'jodiendo' en el mundo desde antes de Cristo", añadió Jorge Priebke.
La cancillería israelí dijo que estas declaraciones "no merecen ningún comentario".
Tras haber sido rechazados por Argentina, donde se ocultó por décadas, y por la ciudad de Roma, donde cometió sus delitos, los restos del criminal de guerra nazi Erich Priebke tampoco encontrarán descanso en su ciudad natal, Hennigsdorf, en el Nordeste de Alemania.
La municipalidad de Hennigsdorf tomó esa decisión después de que, ante el rechazo de Argentina a recibirlo, la comunidad judía italiana pidiera que Priebke no fuera enterrado en Italia. En el municipio donde el criminal nazi es oriundo la socialdemocracia del PSD y el partido de la izquierda Die Linke acumulan 19 de las 32 bancas del consejo de gobierno.
La administración local adujo que el cementerio comunal sólo admite entierros de habitantes de la ciudad y de sus familiares. Priebke, que falleció en Roma el 11 de octubre a los 100 años de edad, nació en Hennigsdorf, pero su familia no tiene allí ninguna tumba.
El criminal nazi Erich Priebke fue condenado por la masacre de las Fosas Ardeatinas, donde dirigió el asesinato de 335 civiles en 1944 como represalia por un ataque de la resistencia italiana a la ocupación alemana, y donde pasó sus últimos años en arresto domiciliario.
El gobierno alemán, por su parte, apuntó que no hay ninguna solicitud oficial por parte de las autoridades italianas para enterrar a Priebke en suelo alemán. "El sitio y la forma en la que enterrar al señor Priebke tampoco es una decisión que corresponda al gobierno alemán", dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores, Martin SchTMfer. "Es más bien una decisión que deben tomar los familiares".
Priebke se mantuvo fiel a la ideología nazi hasta el final y nunca se disculpó por los crímenes cometidos. En un comunicado publicado después de su muerte admitió que los judíos habían sido perseguidos por los alemanes, pero negó la existencia de cámaras de gas.