17 de marzo de 2012.- La inspectora de la Planta de Tratamiento de Agua proveniente del embalse La Mariposa, Daniela Rosete, explicó ayer que un monitoreo constante al sistema, cada 60 minutos, permite garantizar que el agua que se suministra a la ciudad de Caracas es 100% potable y apta para el consumo humano.
“Tengo 15 años trabajando como inspectora y jamás he visto salir agua contaminada de esta planta. Es un asunto de responsabilidad, estamos hablando de la salud de las personas”, aclaró respecto a los cuestionamientos realizados por sectores de oposición a la calidad del agua en el sistema metropolitano.
Rosete explicó que un monitoreo con registros y análisis hace “prácticamente imposible” la posibilidad de surtir agua contaminada.
“Trabajamos 24 horas al día para asegurar que el estado del agua sea óptimo. Adicionalmente hacemos análisis bacteriológicos tres veces al día al agua que sale de la planta en distintos puntos para comprobar su potabilidad”, afirmó.
CÓMO SE HACE POTABLE EL AGUA
Rosete explicó que en el caso del embalse La Mariposa, que surte al 15% de Caracas, el 20% de los Altos Mirandinos y parte de Los Teques, proviene del río Tuy.
Una vez llega al embalse, el agua es seleccionada y es transferida para su potabilización en la planta de tratamiento de La Mariposa, ubicada en el kilómetro 3 de la Carretera Nacional de los Valles del Tuy. Luego en la planta, el primer paso es agregar cloro para desinfectar y oxidar tanto la materia orgánica como otros elementos presentes.
Luego al agua clorificada se le agregan sulfatos de aluminio y otros compuestos que permiten acelerar el proceso de sedimentación para su posterior separación en las sedimentadoras, que son grandes tanques dispuestos para que las partículas sólidas se asienten y puedan ser retirados en forma de un lodo residual.
Posteriormente, un proceso de selección denominado flujo laminar permite tomar, mediante la caída por gravedad, el agua con la menor cantidad de sedimentos.
Cualquier elemento restante es retenido en la última fase cuando el agua entra y sale por varios filtros de arena, carbón y otros materiales porosos. Realizado este proceso el agua está lista para ser surtida a las estaciones de bombeo de la red de distribución. No obstante, se le agrega nuevamente cloro para prever algún tipo de contaminación durante el traslado en el sistema.
LABORATORIO DE AGUAS
Iris Parra, supervisora de la Gerencia de Calidad de Agua de Hidrocapital, explicó que las normativas sanitarias exigen monitorear embalses, plantas de tratamiento, estaciones de bombeo y puntos de la red permanente.
“Tenemos registros que se pueden verificar y los laboratorios donde hacemos las pruebas a las muestras que se realizan en todo el sistema tres veces diarias”, aclaró Parra antes de afirmar que “el agua que sale de la planta es 100% potable”.