Memoria histórica: Jesús Pérez relata el origen del decreto sobre el Pasaje Preferencial Estudiantil

Jesús Pérez

Jesús Pérez

Credito: VdV

20 de noviembre de 2011.- Actualmente, más de 3 millones de estudiantes de Educación Básica, Media y Diversificada del país gozan del Pasaje Preferencial Estudiantil, el cual consiste en el ahorro del 70% sobre la tarifa estipulada en las rutas de transporte urbanas y extraurbanas.

La mayoría de estos estudiantes desconoce de dónde proviene la medida que, año tras año, beneficia a la población escolar. Para llegar a los orígenes del beneficio, conocimos la historia del líder estudiantil en los años ‘90, Jesús Pérez, quien nos recordó que, lamentablemente, tuvo que morir el dirigente estudiantil Gimmy Hernández, para que el Gobierno de Carlos Andrés Pérez, emitiera el decreto.    

Jesús Pérez, nació en Gramoven, Catia, en el año de 1961. Estudió la primaria en la Escuela “Martín José Sanabria”, en el sector Monte Piedad, del 23 de Enero.  Luego, continuó estudios en el Liceo “José Félix Blanco”, ubicado en la urbanización La Fundación, en Catia y de allí pasó a la Escuela Técnica Industrial “José de San Martín”, en la avenida Morán de Caracas.

Inicios de la rebelión

Jesús Pérez, indicó que, para la fecha en la que estudió en la ETI de San Martín, habían desparecido las organizaciones que amparaban a los estudiantes de Educación Media como, la Coordinadora Regional de los Estudiantes de Educación Media “La Creem”, que se encargaba de estructurar a los estudiantes desde los años ‘70, hasta los ‘80.

«Para el año 1989, cuando se dio la rebelión social “El Caracazo”, no fue una lucha estudiantil, pero sí nos vimos vinculados, directamente. Sin embargo, luego del Caracazo, varios grupos de estudiantes, provenientes en su mayoría de las escuelas técnicas y liceos, comenzamos a tener la necesidad de manifestar nuestra inquietud, ante el paquete económico neoliberal que se imponía, tal cual, como está ocurriendo, hoy día, en Europa».

Indicó que, surgió la necesidad de organizarse, y desde aquella fecha, realizaron reuniones clandestinas, que incluyeron los espacios del Liceo “Andrés Bello”, de la ciudad de Caracas.  

“Para el año 1990, lamentablemente, no pudimos organizarnos, por la cercanía del asueto vacacional; sin embargo, un grupo pequeño decidimos continuar, aunque fuese en  vacaciones, porque la organización tenía que darse.  Creamos, en agosto, el Movimiento Juvenil “Ezequiel Zamora”, en plenas vacaciones estudiantiles”.

Pérez detalló que, en octubre, organizaron la primera manifestación debido a que, los estudiantes del último año de educación diversificada o técnica, debían realizar una labor social, para graduarse, que consistió en realizar el Censo Poblacional del año 1990.

“A todos los estudiantes del territorio nacional, nos obligaron a participar, en el Censo. Hubo muchachas que fueron vejadas y robadas, en otros casos, sufrieron abusos, o, simplemente, fuimos maltratados. Era una acción que no podíamos permitir, y a partir de allí comenzamos a tener presencia en la calle”.

Para el año 1991, reseñó que, el auge llevó a los directivos del Movimiento, como: Gimmy Hernández y Elvis Zerpa, y comenzaron a salir en los medios de comunicación social del país, y por ende, visualizados por los cuerpos policiales.

Muere arrollado el estudiante Gimmy Hernández

“El día 14 de noviembre de 1991, los estudiantes salimos a la calle a protestar. Cerramos la avenida México; nos agrupamos, de lado a lado, de la calle. Llenamos las dos, primeras, unidades de transporte. Nos dirigíamos al Concejo Municipal de Caracas, a entregar uno de esos documentos, que nunca tienen respuesta, entre otras, como el Pasaje Preferencial Estudiantil.

Habiendo llenado las unidades, Gimmy Hernández estando al frente de la manifestación, espera la tercera unidad, la cual —de esto nos enteramos después— fue allanada por funcionarios de la policía, bajaron al chofer de la unidad, lo sustituyeron por otra persona, y esa persona tenía un objetivo claro, arrollar a un estudiante; y me imagino yo, que fuese un líder estudiantil. Es cuando muere Gimmy Hernández”.

Después de la muerte del estudiante Gimmy Hernández, continuaron las manifestaciones; y producto de la rabia, una semana después, el 20 de noviembre, luego de una convocatoria a marchar por la muerte del líder estudiantil, ocurre la Masacre de Macarao.

“En lo que era la frontera entre las urbanizaciones de Caricuao, y la carretera que va hacia Macarao, se inicia una protesta que es dirigida por Darwin Capote —integrante del Movimiento. Darwin, se va a La Fajardo y sale de allí a Macarao, y en Macarao lo hieren y lo refugian en una vivienda. La policía allana la casa de la persona, lo sacan a golpes y lo vejan, Los funcionarios, se lo llevan en una patrulla, y luego aparece muerto, en el Seguro Social.

En el calor de la situación, los estudiantes del Liceo “Juan Lovera” —en el que, para la fecha daban clases hasta el tercer año—, salieron, también, a manifestar, y la policía, en el marco de la represión, asesina al estudiante José Gregorio Delgado, y un distinguido del ejército, quien se encontraba de permiso, al ver la represión policial hacia los estudiantes, trata de mediar con la policía, y le disparan y lo matan, así se constituyó la masacre de Macarao.

Nosotros no podíamos mantenernos en silencio. El Gobierno decidió suspender las actividades en todo el país. El 20 de noviembre suspendieron las clases; ya que, el 21 era el Día del Estudiante —ese día, fueron enterrados los estudiantes. Esa acción, por parte del Gobierno, suponía desmovilizarnos a nosotros, y ocurrió fue lo contrario.

Hicimos la manifestación en diciembre. Salimos desde La Vega y llegamos a la Asamblea Nacional (entonces, Congreso Nacional). Más que llevar un documento llevamos nuestra indignación. Solicitábamos que se hiciera una Ley para controlar el uso de las armas de fuego en las manifestaciones públicas, con el objeto de que no hubiese más muertos en las manifestaciones”.

La Revolución debe profundizarse para que mi hijo no tenga que salir a manifestar contra mí  

Después de la rebelión estudiantil, se graduó en la Escuela Técnica Industrial como Bachiller Industrial en Refrigeración de Aires Acondicionados; posteriormente, inició estudios superiores en el Politécnico “Luis Caballero Mejía”; pero los abandonó para comenzar en la Universidad Simón Rodríguez.

Actualmente, tiene dos hijos, y labora en la Dirección de Recursos Humanos de la empresa nacionalizada, Cementos de Venezuela; concluye que “La Revolución debe avanzar y profundizarse, porque yo no quiero que mi hijo cuando tenga 15 años, tenga que salir a quemar camiones, ni a manifestar contra mí, porque yo soy Gobierno, porque lo estoy haciendo mal. Lo que quiero es que mi hijo, pueda culminar la carrera que desee estudiar, sin contratiempos y sin avatares, y que pueda ser parte de un nuevo gobierno y de un país próspero, libre, autónomo y democrático”. 



Esta nota ha sido leída aproximadamente 20453 veces.



Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Notas relacionadas