19 de nov. 2010.-Venezuela va a presentar una queja formal al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) por el uso de información de consultores privados para el cálculo del Índice de Desarrollo Humano, anunció el presidente del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Elías Eljuri.
“El jefe del equipo de trabajo que realizó los cálculos del IDH en el PNUD, es un venezolano que ha realizado una serie de afirmaciones a los medios de comunicación que no se corresponden con la realidad”, se quejó el titular del INE.
Al no utilizar las cifras nacionales, argumentó Eljuri, se está violando la Resolución 5 de la Cuarta Conferencia de Estadística de las Américas, organismo adscrito a la Comisión Económica para América Latina (Cepal), en la cual se aprobó solicitar a la División de Estadística de las Naciones Unidas y demás organismos internacionales la utilización de los datos estadísticos nacionales.
El titular del INE se va por la calle del medio. “Francisco Rodríguez, jefe del equipo de investigación de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD, reconoció que utilizó proyecciones de consultores internacionales. Obvió las cifras oficiales y esto perjudicó la posición de Venezuela respecto al Índice de Desarrollo Humano”, enfatizó Eljuri.
Como resultado de la utilización de información erróneo el PNUD ubicó a Venezuela en el puesto 75 respecto al IDH.
Cuando la Cepal analiza las cifras y las incorpora a su base de datos, eso quiere decir que son avaladas por la Organización de Naciones Unidas, organismo al cual pertenece la Cepal. “Te menciono sólo un ejemplo, porque Venezuela le entrega los resultados estadísticos a todos los organismos internacionales que lo solicitan, incluyendo a la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura)”, agregó Eljuri.
EL FONDO DE LA DIATRIBA
En una entrevista concedida a El Nacional, Francisco Rodríguez aseguró que “en la medida en que Venezuela no entregue sus datos y no se haya sometido al proceso de validación y armonización, no se puede utilizar una información, por más que la haya dicho el presidente del INE en la declaración de prensa”.
A Elías Eljuri no lo intimidan las declaraciones de un economista, aunque haya obtenido su doctorado en la Universidad de Harvard. El INE tiene una base técnica y metodológica sólida que es conocida por las principales organizaciones mundiales que manejan datos estadísticos.
“La mejor fuente para determinar años de escolaridad es el Censo Nacional de Población y Vivienda y las estimaciones realizadas por la Encuesta de Hogares por Muestreo (EHM). La estimación de los años de escolaridad para la población venezolana de 25 años y más, utilizada por el equipo de consultores del PNUD es de 6,19 para el año 2010, mientras que nuestra EHM arroja 8,8. Se evidencia claramente que existe una diferencia de aproximadamente 2 años de escolaridad”, especificó el servidor público.
Las autoridades venezolanas no entienden por qué un equipo de coordinación que trabaja en Nueva York, no realizó consultas con las oficinas del PNUD en Caracas, sino que contactaron a consultores privados, a sabiendas de que el jefe del equipo que estima el Índice de Desarrollo Humano (IDH) es un venezolano y conoce al país.
“Ni siquiera consideraron el Censo Nacional de Población y Vivienda 2001, para realizar la proyección, sino que utilizaron uno mucho menor, estimado por un consultor privado. Nosotros nunca le hemos negado la información a ningún organismo internacional”, aseguró el titular del INE.
Negó que el INE incluya los repitientes en la medición del tiempo de escolaridad como lo afirma en la entrevista Rodríguez. “Si un alumno terminó la primaria en nueve años y son 6 años, nosotros incluimos los seis años, lo demás lo cursa por repitiente”, explicó Eljuri.
El presidente del INE señaló que en ese informe se realiza un cambio de metodología, que supone la modificación de los indicadores: Se incorpora el ingreso nacional disponible per cápita en sustitución del Producto interno bruto per cápita y se utiliza el promedio de años de escolaridad de la población de 25 años y más, y la esperanza escolar en sustitución de la tasa de analfabetismo y la matrícula escolar combinada.
“Nosotros no cuestionados el cambio de metodología, aunque fue hecha a espaldas de los países, sino la utilización de datos suministrados por organizaciones privadas que arrojan un resultado equivocados. Desde un punto de vista técnico, la estimación de los indicadores años de escolaridad y esperanza escolar, no se corresponden con la realidad”, enfatizó el titular del ENI.