Buenos Aires, 8 Ene. 2009 - La mandataria argentina, Cristina Fernández, reiteró este viernes que ejecutar la destitución del presidente del Banco Central, Martín Redrado, era una obligación, pues se constataron fallas administrativas y el "incumplimiento de los deberes de funcionario público" en su gestión.
En un breve diálogo con la prensa, la dignataria expresó en torno a la remoción de Redrado, que "me hubiera gustado no tener que hacerlo, pero era una obligación porque también se estaba impidiendo que sesionara el directorio".
"El Banco Central no es una institución unipersonal, las políticas las decide el directorio", remarcó la jefa de Estado.
"Cuando vimos que se convocaban y se desconvocaban las reuniones teníamos un problema", agregó al finalizar su discurso en un breve diálogo con periodistas.
El Legislativo estará en receso hasta el 1 de marzo, a menos que el Ejecutivo llame a sesiones extraordinarias, cosa que no ha hecho, por lo que la oposición busca la forma de convocar una sesión para la semana próxima.
La estrategia de la oposición es argumentar que la remoción de Redrado se practicó porque se negó a darle curso a un decreto de la Jefa de Estado.
Redrado tardó más de 20 días en cumplir el decreto presidencial que ordenó la creación del Fondo del Bicentenario, que utilizará parte de las reservas del Banco (seis mil 569 millones de dólares) para garantizar el pago de compromisos del país durante 2010.
Luego de la destitución de Redrado, una jueza de Buenos Aires sentenció este viernes un fallo que desautoriza al Gobierno de esa nación a utilizar las reservas del Banco Central para pagar las deudas del país y pasó la potestad al Congreso, de mayoría opositora, para el uso de los fondos.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo informó que el Gobierno apelará el fallo de la jueza de Buenos Aires que suspendió el pago de deudas soberanas con reservas del Banco Central al aceptar un recurso de amparo presentado por la oposición política.
Ante las acciones de la oposición, la presidenta Cristina Fernández remarcó que "los que durante dos veces en la corta historia de la democracia rifaron el país, hoy se erigieron en defensores de las reservas...Nos habían dejado al borde de la disolución".
Agregó que "esta plata (las reservas) la hemos juntado los argentinos. Hemos tomando una parte para que no nos corran desde afuera y obtengan ganancias los que especulan con los mercados financieros".
"Si no supieron, dejen gobernar ahora y no pongan palos en la rueda", sintetizó la mandataria.
Al dirigirse a un grupo de trabajadores manifestó que en el 2009 "el peor año en la historia económica mundial, Argentina cerró su superavit comercial con 16 mil 600 millones de dólares".
