Caracas, 26 de agosto de 2009.- La recién aprobada Ley Orgánica de
Educación (LOE) contempla en su contenido la corresponsabilidad del
Poder Popular, los pueblos, las comunidades y la familia en el proceso
de formación de niños, niñas y adolescentes, como un principio básico
que se orienta al fortalecimiento del esquema de valores de los nuevos
ciudadanos y ciudadanas de la nación.
El Gobierno Nacional ha hecho énfasis en que el nuevo instrumento legal
que sancionó la Asamblea Nacional (AN) beneficia a los colectivos, ya
que está orientado al desarrollo de los niños y los jóvenes no desde
una conciencia individualista sino desde la percepción de valores
humanistas y progresistas.
El artículo 18 de la LOE establece: “Los consejos comunales, los
pueblos y comunidades indígenas y demás organizaciones sociales de la
comunidad, en ejercicio del Poder Popular y en su condición de
corresponsables en la educación, están en la obligación de contribuir
con la formación integral de los ciudadanos y las ciudadanas, la
formación y fortalecimiento de sus valores éticos, la información y
divulgación de la realidad histórica, geográfica, cultural, ambiental,
conservacionista y socioeconómica de la localidad, la integración
familia-escuela-comunidad, la promoción y defensa de la educación,
cultura, deporte, recreación, trabajo, salud y demás derechos,
garantías y deberes de los venezolanos y las venezolanas, ejerciendo un
rol pedalagógico liberador para la formación de una nueva ciudadanía
con responsabilidad social”.
En ese sentido, algunos voceros del Poder Popular consideran que los
Consejos Comunales asumen como una labor inherente a la gestión comunal
el papel de corresponsables del proceso educativo que establece la LOE.
El vocero social de la parroquia 23 de Enero, de Caracas, José Rafael
Saleron, resaltó que el Poder Popular asume ”un papel de
corresponsabilidad en lo que concierne a la gestión administrativa y
educacional de las diferentes escuelas, todo con el fin de llevarle a
nuestros hijos una educación más amplia”.
Por su parte, Rubén Morao, vocero del Poder Popular en la parroquia San
Agustín del Norte, indicó que el objetivo de la Ley de Educación es
desarrollar los principios éticos, garantías, deberes, valores humanos
del nuevo ciudadano, orientado a lograr la transformación social y
consolidar las bases organizativas para el mejor funcionamiento del
sistema educativo venezolano.
La nueva Ley Orgánica de Educación establece además, como un principio
básico, la obligatoriedad de la educación. Al respecto, el vocero
comunal de la parroquia El Valle, Luis López, destacó que esta
condición “garantiza el derecho a la educación gratuita y a la
inclusión, sin importar las clases sociales. También nos permite seguir
afianzando la Revolución en nuestro país y en Latinoamérica”.
Maritza Fernández, integrante de la Misión Ribas de Ocumare del Tuy,
explicó que la Ley Orgánica de Educación es un medio que impulsa el
mejoramiento para la comunidad y es un factor primordial del desarrollo
nacional.
“Nosotros vamos a poder supervisar y vigilar el cumplimiento de este
nuevo instrumento legal que respeta la pluralidad ideológica y la
protección moral de los niños, niñas y adolescentes”, dijo.
Esta instrumento legal fue promulgado el pasado 15 de agosto por el
presidente de la República, Hugo Chávez, en un evento en el cual
sostuvo que se trata de una ley que "abre caminos a la educación
liberadora”.
La Ley Orgánica de Educación establece como principios de la educación
la democracia participativa y protagónica, la responsabilidad social,
la igualdad entre todos los ciudadanos y ciudadanas sin
discriminaciones de ninguna índole, la formación para la independencia,
la libertad y la emancipación, la valoración y defensa de la soberanía,
la formación en una cultura para la paz, la justicia social, respeto a
los derechos humanos, entre otros valores socialistas.
Además, tiene como eje central “la educación, la democracia
participativa y protagónica, la responsabilidad social, la igualdad
entre los ciudadanos y ciudadanas sin discriminaciones de ninguna
índole, la formación para (...) defensa de la soberanía, la formación
en una cultura para la paz , la justicia social, el respeto a los
derechos humanos, la práctica de la equidad y la inclusión”.