02 Agosto.- A esta redacción llegó una nota suscrita por el ciudadano Darío Carhuarupay Béjar, estudiante de Derecho en la UBV, donde se pone de manifiesto la libertad para calumniar, mentir y tergiversar, de la que hacen uso los medios de comunicación privados. El compatriota Carhuarupay, señala lo que él llama "información falaz del semanario Quinto Día".
En otros países, una falsedad como ésta, publicada en un diario de circulación nacional, acarrearía una demanda millonaria por difamación de parte de la Institución calumniada. Lamentablemente en nuestro país el recurso de demandar por difamación no se utiliza, -vaya usted a saber por qué- posiblemente por que no prospera y el demandante pierde tiempo, esfuerzo y dinero inútilmente, lo cual permite que cosas como ésta sucedan con total impunidad. El mencionado ciudadano dirigió este reclamo a la redacción del periódico, el cual seguramente no será publicado y mucho menos aclarado. A continuación el texto del mismo:
"En el nùmero 659 de Quinto Día de fecha 31-07-2009 al 07-08-2009, en la última página "EXCLUSIVAS DE ÚLTIMA PÁGINA", firmado por J.A. Almenar Jalmenar, Uds. difundieron una información falaz y denigrante contra los y las estudiantes cursantes del Programa de Formación de Grado en Estudios Jurídicos, de la Universidad Bolivariana de Venezuela, señalando que "Una abogada graduada en la Universidad Bolivariana, acude a un bufete para solicitar empleo. Creánlo si quieren. Cuando le preguntaron si estudió Derecho Romano y Derecho Mercantil, su respuesta fue negativa. ¿Por que? Le preguntó el entrevistador. "Porque eso es del imperio". No me dijeron si fue aceptada".
Debo manifestarle ciudadano desinformante y calumniador, que a la fecha aún no se ha graduado ninguna promoción de abogados. Y sí estudiamos Derecho Romano y Derecho Mercantil. También estamos bien claros, que el esclavista Derecho Romano y el Derecho Mercantil que rigen "las trampas mercantiles", deberán ser superados con el avance de la construcción del Socialismo y con la creación de un nueva base jurídica, sustentada en el altruismo social; con la democratización de la propiedad de los medios de producción.
Sirva la presente para reiterarles mi rechazo permanente a su condición de falsificadores de la información.
Sin mucho gusto.
Darío Carhuarupay Béjar
C.I. en depósito
Estudiante de Derecho de la UBV"