12 de marzo 2009.- Mañana a las doce de la noche se elimina la pesca de arrastre, estilo de captura que se ha venido ejecutando desde la década de los 50 en el país. La Ley de Pesca y Acuicultura promulgó la eliminación industrial de esta actividad tras considerar los daños ecológicos que ha provocado en el ecosistema marino venezolano, sin siquiera abastecer con un volumen importante de producción al mercado.
Como lo dijo el ministro de Agricultura y Tierras, Elías Jaua, aun cuando esta es una actividad que arrastra todo lo que encuentra a su paso, sólo representa el seis por ciento de todo el mercado nacional de la pescadería.
Precisamente, una de las críticas más fuertes que se le hace a este estilo de pesca es que se lleva consigo todo tipo de especies marinas: los moluscos, las estrellas, y sobre todo peces que no han alcanzado su estado de desarrollo, peces jóvenes. Después de ser arrastrados por las redes, especies como los erizos se seleccionan y se desechan al mar ya muertos, lo que desequilibra la población marina.
El director de Diversidad Biológica del Ministerio del Ambiente, Jesús Manzanilla, explica que esta actividad ha afectado la "rica diversidad marina venezolana que tiene 800 especies de agua salada y alrededor de 3 mil especies de crustáceos y moluscos".
El biólogo asegura que los estudios realizados por el Ministerio del Ambiente arrojaron que esta actividad ha perjudicado los arrecifes coralinos del país cuando los pescadores deciden llevar la red hasta el fondo del mar.
"El mercado no se verá afectado". Entre los entendidos del sector existen opiniones diversas sobre cómo se comportará el mercado ahora que será eliminado este tipo de pesca industrial. Difieren sobre si el kilo de pescado aumentará o disminuirá, o si el precio de especies como los calamares y los camarones se irán a las nubes.
Aseguró el ministro de Agricultura y Tierras, Elías Jaua, en rueda de prensa la semana pasada, que apenas 6% de todo el mercado de los pescados es abastecido por la industria de retropesca; 70% lo tienen los pescadores artesanales y 5% es proporcionado por las granjas de acuicultura, por lo que no debería afectar los precios.
Además, el ministerio junto al Instituto Socialista para la Pesca y la Acuicultura promoverá la captura de atún y jurel con un proyecto de 31 embarcaciones que terminarán de ser ensambladas para finales de este año.
No obstante, la pesca de arrastre abastece al mercado de peces con precios populares como el tajalí, perlita, camarones, chicharro, entre otros; es posible que estos, sobre todo el camarón, sí presente de ahora en adelante una diferencia en su precio.
De todas formas, a partir del sábado la población venezolana comenzará a alimentarse en un 90% con pescado capturado artesanalmente.