Círculos de lectura

La vía más expedita para elevar la capacidad intelectual, reflexiva, ideológica, dialéctica y cultural de los jóvenes y de las gentes en general es, por supuesto, la lectura. De allí la importancia de las bibliotecas, de las cuales sentimos la satisfacción de verlas atiborradas de jóvenes todos los días. Eso sucede cotidianamente aquí en Maracaibo, donde las bibliotecas públicas, tales como la “María Calcaño”, en la avenida El Milagro, las universitarias en cada una de las facultades de la Universidad del Zulia, las que llevan como epónimo “Dr. Gastón Parra Luzardo” en el Centro Experimental de Estudios Latinoamericanos CEELA-LUZ y en el Banco Central de Venezuela sede Maracaibo, la de Corpozulia, en la avenida Bella Vista; en Cabimas, la de la Universidad Nacional Experimental “Rafael María Baralt”; y las de instituciones educativas privadas como la Universidad “Rafael Belloso Chacín” (URBE), la Universidad Católica “Cecilio Acosta” (UNICA), José Gregorio Hernández (JGH) y la Universidad Rafael Urdaneta (URU).

Con el desarrollo del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas, fortalecido con la instalación, en la sede principal de la Biblioteca Nacional, de una sala de capacitación y referencias bibliotecarias con servicios para personas con discapacidad visual, en la cual se transcriben los textos al sistema Braille y en audio, y así garantizar el derecho de la información a todos los ciudadanos y ciudadanas, como lo establece la Constitución venezolana en su artículo 108, se recibe un espaldarazo singular. El proyecto es llevar esta iniciativa a cada una de las 24 redes de bibliotecas públicas, una en cada estado de la República.

Escribimos con el propósito de exhortar a los jóvenes lectores, y a los no tan jóvenes también, a crear, a formar, círculos para la lectura reflexiva, peñas literarias, mesas de discusión, con el objetivo de llevar las lecturas más allá del provecho personal. Incitamos a los jóvenes, a los padres, a los docentes, a estimular el desarrollo de estas agrupaciones para aprovechar los espacios de las bibliotecas, de las plazas y parques, de los cafés, de los clubes, de los gremios, para que en grupos de 4, 5 ó más, dediquen parte de sus ratos de ocio para el intercambio sano de opiniones y de saberes.

El Estado, por su parte, debe tomar la iniciativa de motivar la formación en todo el país de la carrera de bibliotecología, muy importante y fundamental en cada una de las bibliotecas donde quiera que éstas se encuentren. Los bibliotecólogos constituyen el recurso humano más idóneo para la orientación de los y las jóvenes, adultos hombres y mujeres, y profesionales en los libros por consultar.

Y ¿sobre qué discutir, sobre qué polemizar? Cualquier tema de cultura, política, historia, ciencia, tecnología y deporte, pueden ser temas a ser abordados. A propósito del deporte, se hace impostergable la disposición de bibliotecas especializadas y salas de lectura en las instalaciones y/o residencias deportivas.

Lo importante es empezar y establecer las reglas de juego. Fijar días y horarios de encuentro, así como la temática po tratar en el próximo erncuentro, de tal manera que se cree una disciplina en este sentido.

cepo39@gmail.com


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César E. Prieto Oberto

Profesor. Economista. Miembro de Número de la Academia de Ciencias Económicas del Estado Zulia. Candidato a Dr. en Ciencia Política.

 cepo39@gmail.com

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