Che, Guerrillero Universal y Eterno

Cuando le toca entrar en la habitación, tiembla de miedo. Guevara está sentado en el piso, la espalda contra la pared. La herida ha dejado de sangrar. Ve temblar a su verdugo y lo alienta: “tirá, cobarde, que vas a matar a un hombre”. El muchacho retrocede, cierra los ojos y hace fuego. Hay una segunda ráfaga de tiros, antes de que otro soldado colabore con un disparo final. 9 de octubre de 1967. Es la 1.10 del mediodía  

Así relata la periodista Matilde Sánchez el momento en que el comandante Ernesto Che Guevara cruzó el umbral de la inmortalidad. Ese día terminó también una larga odisea emprendida hacía apenas 16 años desde Córdoba, en una moto y con su amigo Alberto Granado. Pocos días después de la partida, en suelo chileno, la aventura de un muchacho aburrido de la formalidad provinciana, comienza a transmutarse en un viaje iniciático hacia la miseria de la América profunda. 
 
La visión dantesca de la cruda explotación en las minas de cobre en Antofagasta, el desprecio hacia los “cholos” y su miseria, en el Perú, la eterna tiranía de la oligarquía colombiana…esas realidades le hicieron entender que su destino sería dedicar todas sus fuerzas a acabar con la injusticia. 
 
Estaré por el pueblo… asaltaré las barricadas y trincheras, teñiré en sangre mis armas...ya crispo mi cuerpo, listo para la pelea, preparo mi ser como un sagrado recinto para que en él resuene con vibraciones nuevas y nuevas esperanzas el aullido bestial del proletariado triunfante 
 
Al leer estas líneas, escritas en su diario con apenas 24 años, y compararlas con las acciones que lo condujeron a manos de sus asesinos, constatamos que Ernesto Guevara ha sido uno de pocos luchadores para quienes existe completa concordancia entre lo que piensan, lo que dicen y lo que hacen. 
 
Por esta razón el Che se ha convertido en el prototipo, el modelo a seguir por todas las personas que aspiran cambiar el mundo y demoler la infamia. No importa si ésta asume la forma de explotación capitalista, violencia sobre las mujeres, genocidio, racismo, segregación y desprecio hacia los y las homosexuales, o hacia cualquier minoría… la corta vida del Che fue suficiente para que pasara a la historia como el guerrillero universal y eterno, estandarte de lucha contra la ignominia. 
 
Hace 42 años la jauría del imperio le dio caza al hombre y lo convirtió en un héroe inmortal. Muchas batallas contra la hegemonía del capital se han librado desde entonces. El guerrillero heroico ha estado presente, guiándonos con su palabra y su ejemplo. Ahora, cuando nuestro país da los primeros pasos en pos de su libertad es imprescindible invocar el pensamiento y la obra del Che Guevara en todos los ámbitos de la vida. 
 
Aunque los hechos históricos no se repiten, ciertas condiciones sí son reiterativas. Sobre todo cuando se trata de los embates de un imperio contra un pueblo que defiende sus soberanía. Tal es el caso de la Cuba de los años 60 y la Venezuela del siglo XXI. El pensamiento del Che fue la principal elaboración teórica socialista autóctona, triunfante en el mundo occidental. Por esto, las palabras del héroe de la estrella en la frente son conocimiento puro, sabiduría que nos ha de guiar en nuestra empresa emancipadora. La vigencia de sus palabras es elocuente, tanto, que podríamos afirmar sin ningún atisbo de retórica: el Che vive. 
 
El heroico pueblo de Venezuela ha decidido librarse del yugo colonial: Esto ha llevado esperanzas a los demás pueblos de Latinoamérica que aun están sometidos por los Estados Unidos. Al igual que la revolución cubana, nuestro proceso se ha convertido en ejemplo a seguir. La Bolivia de hoy, Argentina, Paraguay y Uruguay en gran medida han cambiado su rumbo siguiendo el ejemplo de la revolución bolivariana. 
 
Con relación a esta situación, el héroe de Santa Clara nos dice que el imperio del capital y sus operadores políticos están 
 
preparando las condiciones necesarias para ahogar en sangre si fuera necesario esta Revolución, solamente porque vamos en el camino de nuestra liberación económica, porque estamos dando el ejemplo de medidas tendentes a liberar totalmente a nuestro país y a que el grado de nuestra libertad económica alcance el de nuestra libertad y el de nuestra madurez política de hoy 
 
Por esta razón, nuestro presidente y líder de la revolución es permanentemente atacado. El poderío de los medios de comunicación privados funge de caja de resonancia, de altavoz de las palabras del imperio. El Ché, nos recuerda que esta situación también se vivió, y se sigue viviendo en Cuba, desde que el pueblo llegó al poder liderizado por el comandante Fidel Castro: 
 
las compañías o las grandes empresas periodísticas y los voceros de opinión de los Estados Unidos, dan la tónica de la importancia y la honestidad de un gobernante simplemente invirtiendo los términos. Cuando un gobernante sea más atacado, mejor será indiscutiblemente y tenemos el privilegio hoy de ser el país y el gobierno más atacados, no solamente en este momento, sino quizás en todos los momentos de la historia de América 
 
Y el comandante Hugo Chávez seguirá siendo atacado, porque la política internacional de su gobierno es un ejercicio de nuestra propia soberanía, con respeto a la de otros pueblos. Al igual que la Cuba revolucionaria, la Venezuela del siglo XXI ha cometido un “grave delito” contra el orden económico mundial imperialista: establecer relaciones comerciales con otros países, sin el permiso de los Estados Unidos. La preocupación del imperio es que nos estamos revelando a sus medidas coercitivas, y a sus amenazas, o en palabras del comandante: 
 
nosotros al comerciar estamos simplemente vendiendo mercancía y no estamos vendiendo soberanía nacional como lo hacíamos antes. Vamos a hablar simplemente un lenguaje de igualdad. Cada vez que viene un representante de una nueva nación del mundo aquí, en este momento actual, viene a hablar un lenguaje de igualdad. No importa el tamaño que tenga el país de donde viene ni la potencia de sus cañones 
 
Y es que la pequeña banda de mafiosos que gobierna en los Estados Unidos quiere hacer creer al mundo que todos los pueblos dependen del imperio, de su fuerza, de su poderío económico, cuando en realidad es todo lo contrario. El imperio del capital se mueve, arrebata recursos, violenta la soberanía de otros países porque depende de ellos. Necesita de sus recursos, de la fuerza de su gente, de un mercado para vender sus baratijas. El imperio del capital se mueve en virtud de la ambición de unos cuantos empresarios que amasan fortunas descomunalmente obscenas. Si no invaden, si no invierten, si no explotan, sus caudales y la velocidad de acumulación merman. 
 
El rechazo que profesa toda revolución socialista al capital privado extranjero no obedece a un nacionalismo simbólico carente de fundamentos científicos. La nacionalización de las industrias, las expropiaciones y el recelo hacia la inversión imperial responden a la convicción de que desangra la economía los otros países donde se asienta, para enriquecer a unas cuantas familias. El solo interés por el bienestar de los pueblos genera un decrecimiento de la tasa de ganancia, así como la destrucción de su infraestructura crea fuentes de inversión. Pero las palabras del comandante, quizá sean más claras:

 
El capital privado extranjero no se mueve por generosidad, no se mueve por un acto de noble caridad, no se mueve ni se moviliza por el deseo de llegar a los pueblos. El capital extranjero se moviliza por el deseo de ayudarse a sí mismo. El capital privado extranjero es el capital que sobra en un país y se traslada a otro país, donde los salarios sean más bajos, las condiciones de vida, las materias primas sean más baratas para obtener mayores ganancias 

 
Hoy en día es fácil de entender que la esclavitud de la antigüedad fue superada gracias a que mucha gente luchó por cambiar esa situación. De hecho ni los más acérrimos defensores del imperio los señalarían como terroristas. Aquella revolución se logró a pesar de los indiferentes, y de los interesados en perpetuar ese sistema. Muchos hombres y mujeres murieron como mártires para legarnos una sociedad más libre. Tal vez no resulta tan fácil de entender que la esclavitud de nuestro tiempo se llama capitalismo y su mecanismo para reproducirse es la explotación. Al igual que en los tiempos pretéritos, hoy existen los que no tienen esperanzas de que todo cambie, los apáticos, los conformistas, los defensores del sistema y los enemigos acérrimos de la explotación y del imperialismo, que la propaga y la impone. 
 
Al igual que los siervos y los esclavos lograron su libertad, los hombres y mujeres del siglo XXI serán testigos y protagonistas de un nuevo cambio, y este no es otro que hacia el socialismo. En Venezuela avanzamos en esa dirección, recuperando nuestra dignidad como pueblo, construyendo relaciones de igualdad, de cooperación, de respeto y solidaridad. El gobierno bolivariano será el garante de que nuestro país ejerza su soberanía cabalmente, sin amilanarse ante las amenazas del imperio. 
 
es preciso decir a voz en cuello también, que esta democracia revolucionaria, que esta democracia de obreros y campesinos que ha sabido repartir la justicia social sabrá también en su momento impartir la justicia revolucionaria, y que quienes vengan aquí a hollar nuestro suelo en son de asesinos del pueblo, no podrán esperar otra cosa que la muerte inmisericorde, vengan de donde vinieren. (Aplausos.) Deben saber que la base de fuerza de nuestro Gobierno no es sólo el Ejército Rebelde, sino toda la gran masa del ejército popular; deben saber que las armas están listas en sus manos 
 
...y con Fidel y Chávez te decimos ¡Hasta siempre comandante!



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