La ley y el Orden

Quintín Lame regresa. A inicios de 1980 Colombia tenia al ELN, EPL, FARC, M19 y Quintín Lame como fuerzas y agrupaciones guerrilleras combatiendo por un nuevo país en igualdad de oportunidades para los colombianos. EPL, ejército popular de liberación fue el primero en acercarse a la paz, le siguió el M19 y con los elenos y las FARC ya ustedes saben que paso. Desde hace tres semanas los indígenas y campesinos colombianos están brutalmente acosados por la policía y el ejército. El pueblo representado por los indios, colonos y desplazados no cesa en su intento de un nuevo país. El gobierno de Uribe lo único que hace con su política represiva para justificar ante los EEUU que ha liberado 4 carreteras buscando con ello un nuevo periodo de gobierno es que Quintín Lame, grupo guerrillero indígena, EPL, M19, regresen.

La desmemoria es un don utilizado por los medios de comunicación para la manipulación y juntos con casi todos los ciudadanos de América latina acepto como hecho que algunos gobiernos de Sudamérica son esclavos dependientes y títeres domesticados por el imperio y donde “ponen el ojo ponen la ley, el plan Colombia, la guerra sucia, el exterminio y desaparición forzada de campesinos, indígenas y lideres sindicales”.

Uno lo escucha constantemente incluso entre los ciudadanos más patriotas y vehementes del pueblo colombiano sin poder evitar parar las masacres de los indígenas y sindicalistas en estas ultimas semanas. La posible reelección de Uribe trae con fuerza la instalación de un circo para hacer ver a sus amos que el plan Colombia debe continuar con el como presidente ante el éxito obtenido contra las FARC. Ejercito frenado por los campos minados de la guerrilla sin solución militar hasta que el nuevo presidente McCain envié las nuevas órdenes de exterminio masivo. Mientras tanto la utilización de mano de obra barata de esos 4 millones de desplazados continua por los industriales a cargo de los proyectos del gobierno y serán quienes en un futuro no muy lejano sean la excusa para la reelección de Uribe sosteniendo la ley del imperialismo sin orden social para el pueblo colombiano agobiado por el gobierno narco y paramilitar de los Santos-Uribe.

Verdaderamente el mundo no parece perturbarse ante la circunstancia de que el crimen organizado desde la banca a las bolsas del mundo cierren con un 7.6% promedio de perdida y los lunes ganen 900 puntos ganancia histórica para las bolsas de EEUU porque Bush quiere comprar los principales bancos por algo mas o menos de 250 mil millones de dólares. Nueve bancos. Un gran negocio para sostener el capitalismo especulativo, la economía de la guerra y la violencia imperante promovido por las oligarquías nacionales al defender un sistema injusto, explotador y desigual. Según se dice sus ingresos anuales en corrupción en América Latina superan por tres a la General Motors. Una estadística de imposible verificación pero fácil de visualizar en Colombia. Los campesinos e indígenas están muriendo de hambre como parte de la estrategia en la lucha anti guerrillera combatiendo al campesino e indígena inocente para quitar el apoyo logístico a la guerrilla, mientras tanto nada se sabe con esas aproximadamente10 millones de hectáreas en manos para militares o deberíamos decir de los Santos y militares colombianos.

Lo mas inquietante es el crimen “de altura” que por una razón u otra esta apunto de adquirir respetabilidad. Colombia es un ejemplo de ello. No el hurto, ni el asalto a mano armada, la violación o la violencia en las calles. Esto es otra cuestión, hoy día ha hecho de la ley y el orden un buen tema político llamada seguridad democrática que busca combatir los gobiernos en países revolucionarios de la región promovidas por los medios de comunicación al servicio del imperio como globo visión, RCTV, CNN, ECUAVISA, RCN, CARACOL, y por otros canales cuyos negocios con las embajadas imperiales consiste en construir, sobredimensionar la falta al orden afectando la ley convirtiéndolos en temas de oposición utilizando al plan Colombia. Un tema cuyos componentes están dando de comer a la desestabilización en países con gobiernos aliados a Venezuela. Los dos sistemas narco y para promocionan la violencia en las ciudades en vez de combatirlas. El uno por la contrarrevolución financiada desde los EEUU y el otro por el gobierno de Uribe y el militarismo del cual depende para frenar a su propio pueblo en complicidad con el congreso y la mayoría de estructuras políticas colombianas haciéndole el juego a los intereses desestabilizadores de los EEUU en la region.

Como quiera, hoy ya no es seguro deambular solo cuando oscurece por las calles de cualquier urbe. Peor estudiar en las universidades estadounidenses por la cantidad de locos que protestan por la política imperial y la falta de créditos de la banca o por la crisis disparando a sus compañeros. La falta de leyes contra las armas en cada uno de sus estados es otro negocio del imperialismo estadounidense. Así no puede sorprendernos que la ley el orden constituya una excelente consigna imperial para la contra revolución en las naciones Sudamericanas. Saber traducirla por el deseo de ver la ley interpretada según las invasiones, manteniendo las oligarquías en todos los países, creando condiciones socioeconómicas para promover el orden y la ley según intereses oligárquicos.

Por regla general el latinoamericano no respeta ni a la policía ni a los gobiernos por considerarlos que están con el orden sin la ley. Al igual que la violencia la corrupción también es mundial fruto del capitalismo globalizado, como las caraotas aparece en muchos guisos. No es meramente un asunto de soborno es más bien un asunto de condición humana desde la época de la colonia. Se conceptúa esto como un orden natural de no para que meterse en la política. La política es un negocio sucio. El politiquero se deja influenciar, vender y comprar como cualquier otro producto neoliberal. Es comprensible que casi todos los politiqueros sean negociantes de tajadas. Solo los hipócritas lo niegan y así sucesivamente.

La gente escucha atentamente estos razonamientos. Lo triste es que haya tantas pruebas para demostrarlo. Desde los Estados Unidos el típico ejemplo de corrupción, engaño, falsa moral y doble discurso se globalizó la corrupción y la burocracia. Los norteamericanos están graves por su propia conducta. Quienes niegan públicamente estos hechos son aquellos cuyas dudas profundizan más a la clase dirigente de la casa blanca. Se manifiesta cínicamente de su propia elite y su perplejidad les impide hacer algo eficaz para el desarrollo y la paz del mundo y esos faltantes lo recuperan de América latina con los planes Mérida y Colombia.

Pero debemos recordar también que “la decadencia interna y no las fuerzas externas, ocasiono el hundimiento de diecinueve civilizaciones imperiales de veintiuna que pasaron a la historia”

rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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