¿Devaluar o revaluar? ¿Que nos conviene mas a los venezolanos?


Hemos visto recientemente la caída del dólar con relación al euro. Hace un año ambas monedas estaban a la par, y hoy en día el dólar se ha devaluado el 27% con relación al euro. ¿Qué significa esto para Venezuela? Significa que nuestro bolívar que está referido al dólar, ha perdido el 27% de su valor por culpa de los fracasos de la economía estadounidense. ¿Es justo eso? Claro que no, y por eso muchos capitales en dólares de los EEUU y otros países migraron a euro para reducir las pérdidas. Pero, ¿que hemos hecho en Venezuela para evitar el deterioro del dólar en nuestro bolívar y en especial por nuestra reservas internacionales?

Debido a lo controversial del tema de la devaluación o revaluación del bolívar, voy a expresar mi opinión con mentalidad de ingeniero que no es especialista en el tema. Así que respeto la diversidad de opiniones de economistas, financieros, banqueros y monetaristas, con pleno conocimiento que esas opiniones técnicas están parcializadas por las diferentes tendencias e intereses grupales. En cualquiera de los casos la mejor decisión debe estar orientada al cumplimiento de nuestra Constitución de 1999, especialmente en los artículos 299 a 310 los cuales se refieren al régimen socioeconómico y a la función del Estado en la economía venezolana. Aunque la decisión debe estar soportada por razones técnicas monetaristas, obedece principalmente a una razón política del Estado venezolano.

La economía mundial se ha referido al dólar estadounidense desde hace muchas décadas entre otras razones por la globalización de los créditos y deudas de los países a través de los bancos multilaterales y los bancos centrales de cada país. Por razones de conveniencia, el mundo ha adoptado el dólar estadounidense como moneda de referencia para todas las transacciones comerciales entre los países. El gran problema es que cada Banco Central de cada país ha establecido con el FMI y BM acuerdos que subyugan las soberanías económicas de los países a las decisiones de esos organismos mundiales que son manejados por EEUU, en el sentido de equilibrar el cambio de cada moneda con relación al dólar según los balances anuales de cada uno, reflejados en los conocidos índices macroeconómicos. Pero como ese cambio monetario se refiere al dólar estadounidense entonces indirectamente todos los países están amarrados al éxito o fracaso de la economía de EEUU. Además cada país está directamente amarrado al éxito o fracaso de su economía interna. Ya conocemos la caída de la economía estadounidense, por el ataque terrorista del 11Sep01 y por haber EEUU consumido los 170 millardos de dólares de superávit que dejó Clinton, más 600 millardos de dólares que han consumido Bush en Afganistán e Irak, en gastos militares. Este inmenso déficit es una de las causas de la caída de la economía de EEUU.

Los EEUU tienen planes de reactivar su economía mediante dos vías: la primera es la reconstrucción de Irak la cual la cobrarán con el petróleo de ese país invadido por ellos mismos; la segunda es implantar el ALCA en nuestro continente para así imponer un colonialismo comercial basado en neoliberalismo que les reportaría reactivación a sus industrias con las nefastas consecuencias para nuestros países. Las "cartas de intención" firmadas por los bancos centrales de los países con el FMI impusieron recetas neoliberales que persiguieron colonizar a nuestros países con las consecuencias conocidas donde destacaron los casos Argentina, Brasil, Chile, México, etc. La reactivación de la economía estadounidense para que se estabilice el dólar no es garantía para Venezuela de que mejore su economía interna. Solo cuando se actúa en bloque se puede enfrentar con eficacia este problema. Un buen ejemplo es el caso del bloque europeo que adoptó una moneda común (el euro). El euro está respaldado por la pujante economía de los países europeos que compite con la economía estadounidense. Así lo testimonia la revaluación del euro frente al dólar.

¿Pero que pasa con nuestro bolívar y nuestra economía? Devaluar hoy el bolívar no es conveniente. Devaluarlo el 20% como fue anunciado (de 1600 a 1920 Bs/$) nos traería más pobreza, y solo beneficia a quienes sacaron grandes cantidades de dólares y quieren traerlos con utilidades especulativas a 2700 Bs/$ y más, alegando la falta de dólares. Ya vimos hace unos días el contrabando (lavado) de dólares de Italcambio, traídos en billetes desde EEUU y destinado a venderlos a precios especulativos. Al devaluar el bolívar aumenta la inflación por aumentar el circulante, y de paso aumentan los precios de los productos importados como por ejemplo los vehículos. La subida de precios la realizan los comerciantes alegando la escasez de dólares a 1600, a pesar que Cadivi se los haya otorgado a 1600 a las ensambladoras de vehículos por ejemplo. Devaluar además significa estimular la salida de capitales para proseguir con las utilidades cambiarias ilegales, debido a que implica nuevas devaluaciones por la cacareada "sobrevaloración" del bolívar. Devaluar con control de cambio estimula el dólar negro paralelo y especulativo.

La otra alternativa es la revaluación del bolívar. ¿En base a que criterios optamos por revaluar o devaluar el bolívar? Para responder acudiremos a una relación empírica publicada hace dos días en Soberanír por el Ing. Eudes Vera. Dicha relación empírica es muy razonable y se refiere a evaluar algebraicamente a: (Reservas internacionales + PIB - Deuda externa). Esta suma algebraica puede ser > 0 ; =0 ; <0 Explica Vera que si esta suma algebraica resultare negativa para cualquier país, se debe devaluar; si da cero, se debe mantener el cambio estable, pero si da positiva se debe revaluar. Cuando estos valores se dividen entre el número de habitantes se denomina "per cápita". Para Venezuela, estos valores (según dicho artículo de opinión) son: $830+$3300-$857>0 o sea positivo, por tanto significa que es mas conveniente revaluar el bolívar. Eudes Vera señala que habiendo aplicando esta relación empírica a Chile y Brasil también dieron positivas, razón por la cual este año esos países revaluaron sus monedas 14% y 18% respectivamente. Para Argentina esta relación dio negativa y a pesar de esto no devaluó su moneda sino todo lo contrario, revaluó. Esto prueba que la decisión política está por encima de los índices macroeconómicos.

Ahora para Venezuela, ¿en que porcentaje sería esa revaluación? Los especialistas monetarios podrían cuantificar con muchas fórmulas y razones esta revaluación. Mi opinión es que al comenzar a revaluar mensualmente entre el 1% al 2% durante el tiempo necesario y suficiente, esta acción enviaría un fuerte y claro mensaje a los especuladores de oficio que han vivido muchos años de las utilidades cambiarias, por la salida y entrada de capitales. Esta tasa de revaluación mensual, la cual es más cualitativa que cuantitativa, cambiaría el "color" del dólar negro paralelo e ilegal actual. Esta medida permitiría una progresiva flexibilización del control de cambio para las importaciones, de tal manera que las abarataría pero de manera lenta. Esta medida no afectaría de manera brusca a las exportaciones no tradicionales que realizamos desde Venezuela a los clientes extranjeros. La revaluación debe ser moderada pero sostenida y acumulada por un tiempo. De esta manera se evitan traumas por un repentino ajuste. Además los especialistas y autoridades monetarias y financieras pueden evaluar periódicamente dicha revaluación para detenerla o inclusive devaluar si realmente es necesario.

Así el BCV-MINFINANZAS podría llegar a establecer después de un tiempo prudencial libertad cambiaria pero no total del todo. Esto significaría establecer la conocida "tasa" que pecha la salida de capitales con un impuesto, cuando éstas no tienen justificación por importación de bienes o servicios específicos. Esta tasa impide la migración de "capitales golondrina" y sus perniciosos efectos. Esta tasa se implantó en Europa por muchas décadas y aun hoy en día está vigente en muchos países. Claro, esto requiere una verdadera organización y control por el ente competente gubernamental (BCV-MINFINANZAS), para lo cual se requiere modificar la Ley del BCV y un plazo prudencial para establecer los mecanismos de control correspondientes.

Las ventajas de revaluar poco a poco el bolívar en estos momentos se resumirían así: 1) Reducción de la especulación del dólar negro paralelo; 2) Estímulo para el retorno de capitales externos; 3) Aumento del PIB no petrolero; 4) Facilita flexibilización del control de cambio; 5) Abaratamiento del crédito del sector bancario al bajar las tasas de interés; 6) Estimulo de la producción y el empleo; 7) Crecimiento del aporte por ISLR al gobierno para redistribuirlo en los planes y misiones sociales; 8) Eliminación del IDB y disminución progresiva del IVA; 9) Aumento de inversiones en la Bolsa de Valores.

La separación de las reservas de nuestro país en euros y en dólares estadounidenses también es una alternativa a considerar por el BCV-MINFINANZAS. El efecto positivo de la revaluación se asegura con la reducción de los riesgos de las fuertes variaciones entre el dólar y euro. El porcentaje ideal de la cantidad de nuestras reservas colocadas en dólares y en euros sería el mismo porcentaje correspondiente al intercambio comercial entre Venezuela con cada uno de los bloque económicos (EEUU y CE).

Para lograr todo esto se requiere reorganizar y redefinir el BCV mediante una Ley acorde con la nueva Constitución. La autonomía del BCV no es tal si está amarrada a las cartas de intención y otros acuerdos neoliberales con los multilaterales FMI, BM, OMC. La verdadera autonomía del BCV ocurrirá ejerciendo nuestra soberanía económica y monetaria mediante una nueva Ley del BCV. Tiene la palabra la Asamblea Nacional con la coparticipación de las fuerzas vivas de nuestro país.









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Jairo Larotta Sánchez

Ingeniero Civil UCV 1970, Magister Scientiarum Ingeniería Sismo Resistente IMME-UCV 1976, postgrado en UNAM Mexico, UC Berkeley (1974-77). Amplia experiencia en dirección, gerencia en empresas de ingeniería en el área petrolera e industrial. Consultor y asesor de 11 empresas privadas y asesor de Ministerio de la Vivienda y Ministerio del Ambiente (1988-2014), patólogo de estructuras (2005-actual). Construcción de edificios residenciales, centros comerciales, estaciones de metro, naves industriales (1979-86). Secretario Ejecutivo de FUNVISIS (1975-79). Once publicaciones científicas en congresos nacionales y mundiales sobre ingeniería sísmica (1972-77). Más de 120 artículos en Venezuela y exterior sobre monetarismo y macroeconomía (2003-actual). Orador en conferencias, foros, entrevistas por radio y TV sobre macroeconomía geoestratégica, creador del bolivar oro divisa y criptodivisa oficial asociada para venta de hidrocarburos, productos no petroleros, compra de bienes y servicios foráneos (2005-actual). Libros publicados: coautor de "Cien años de compañía", Editorial Don Bosco, Caracas 2006; autor de "El síndrome de la piñata en la idiosincrasia del venezolano", Editorial Dictus Publishing, Saarbüken, Deutschland (2014) ISBN- 978-3-8473-8853-1

 jairolarottas@gmail.com

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